En la tarde de este sábado 30 de diciembre se llevó a cabo la presentación de Adriana Garnier en la ciudad donde vive su abuela, Concepción del Uruguay. La nieta número 126, que hace casi un mes recuperó su identidad gracias a la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, concurrió a la sede Uruguay de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).

El primero en hablar fue Gustavo Blanc, saliente secretario general de Agmer Uruguay, quien destacó particularmente “la alegría que despertó en esta ciudad la noticia de que Adriana es la hija del uruguayense Edgardo Roberto Garnier, quien actualmente permanece desaparecido al igual que su esposa, Violeta Graciela Ortolani”. También celebró que “a pocas semanas de ocurrido el reencuentro ya no podamos referirnos a ella como ´la última nieta recuperada´, pues hace apenas tres días se supo que Abuelas encontró a la nieta número 127”. Finalmente, Blanc reiteró que “la felicidad es mayor para el sindicato por tratarse de la sobrina de nuestra compañera Silvia Garnier, reconocida militante que fuera secretaria general de esta Seccional y actualmente integra el Tribunal de Calificaciones y Disciplina del CGE en representación de los trabajadores”.

A continuación hablaron los representantes de la Comisión Memoria, Verdad y Justicia de Concepción del Uruguay, quienes señalaron la importancia del hecho no sólo para Concepción del Uruguay, sino para todos los argentinos que luchan por los derechos humanos en tiempos donde se vienen sucediendo políticas estatales y fallos judiciales regresivos en la materia, luego de lo cual compartió unas palabras con los presentes José Schulman, quien es secretario nacional de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y viajó a Concepción del Uruguay para estar presente en esta jornada.

El encuentro en la sede del sindicato docente incluyó además la entrega de diversos presentes de parte de Agmer, de la Comisión y de diversas organizaciones de derechos humanos, tanto para Adriana como para sus familiares.

Llegado el momento, Silvia Garnier hizo referencia a la alegría que le producía ver a tanta gente acercarse para compartir este momento de felicidad, pero destacó de manera especial la presencia de Dalis Bel, la madre del militante social uruguayense Claudio “Pocho” Lepratti, asesinado por la policía el 19 de diciembre de 2001.

El momento más esperado por los presentes llegó cuando Adriana, luego de abrazar a su abuela Blanca, tomó la palabra y se mostró muy emocionada por el recibimiento en la ciudad de su papá y de su familia. Hizo hincapié en el hecho de que hoy tenemos una democracia gracias a la lucha de aquellos miles, muchos de ellos “apenas unos muchachos”, entre los que se encontraban sus padres. También reconstruyó la experiencia que significó para ella enterarse de que era hija de desaparecidos y la importancia que tuvo el arduo trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo para devolverle la identidad que le habían robado.

Por último, se pudo disfrutar de un número artístico a cargo de la murga Puntuales pa’ la Tardanza, quienes interpretaron un cuplé que hace ya varios años dedicaron a los desaparecidos uruguayenses, entre ellos quien en aquel entonces era solamente “la hija de Garnier”.