En diciembre próximo, Santino Guglieri va a cumplir 13 años. Va a primer año del Colegio Domingo Faustino Sarmiento y es un fanático de las letras: escribe mucho y bonito, y su historia ha llegado a los medios nacionales.

En junio último, el diario La Nación le dedicó una crónica por el Día del Escritor, y contó de él: “Antes de los 10 años ya había leído cinco tomos de la saga Juego de Tronos, de George R. R. Martin y libros de Stephen King, Brandon Sanderson, Lev Grossman, y Dan Wells, entre otros. Hoy logra conmover con sus historias. Ya fue galardonado dos veces en el concurso literario de la Biblioteca Popular de Paraná, Entre Ríos, donde vive con su familia”.

Santino lee desde los 6 años.

A los 3 años, Santino fue diagnosticado con Trastorno Espectro Autista (TEA).

Por eso, su papá, Germán Guglieri, es su sostén: lo lleva a la escuela, lo trae a la casa, lo acompaña, y alguna vez también viajó, cada día, 160 kilómetros para llevarlo a clases.

La escuela es un tema: no todas aceptan integran chicos con alguna discapacidad.

En esa búsqueda, el padre comenzó a tener complicaciones en su trabajo, en la delegación Paraná de Anses.

Y particularmente con el funcionario que ahora está a cargo de esa repartición, Juan Domingo Zacarías.

A Zacarías, precisamente, Guglieri responsabiliza por haberlo dejado sin trabajo. A decir verdad, le suspendió el pago del sueldo. Desde abril último, no cobra salario.

“Yo ingresé a Anses en 2009. Nunca me fue bien ahí: siempre tuve muchísimos problemas.  La gente no entiende lo que es tener un hijo con esto. A eso, se agregaron problemas de salud míos, y después la situación con este señor Zacarías, que yo no sabía quién era. Después me entero que está ad honorem, porque cobra el sueldo como diputado nacional que fue. Su función es de comisario: de controlar a la gente. En agosto del año pasado, me reincorporo a mi trabajo después de una licencia larga, y no bien llego, me dicen que me sacaban del área jurídica, y que me pasaban al archivo. Empecé a reclamar, llamé a Buenos Aires, hablé con mucha gente, y un día me suena el celular, y era este señor, Zacarías, en muy malos términos, con modos de patota, me amenaza de que me iba a hacer echar”, recuerda.

–¿Qué argumentos dio Zacarías para disponer su separación del cargo?

–Me dijo que yo usaba a mi hijo para faltar al trabajo. Mi respuesta fue una puteada. Lo denuncié en la Secretaría de Trabajo, en el área de violencia laboral.

Trabajo los citó a audiencia de conciliación a Guglieri, Zacarías y a otro funcionario de Anses, Enrique Susevich, y en medio intervino un funcionario delegado del titular de Anses nacional, Emilio Basavilbaso, para que retirase la denuncia. “No quise retirar la denuncia. Puse como condición para retirarla que Zacarías se retractara de lo que dijo. Aunque la audiencia sirvió para que Anses me autorizara a ocuparme de mi hijo”, contó.

Eso ocurrió en noviembre de 2016.

Pero en abril último, Guglieri recibió un telegrama de Anses diciéndole que desde ese mes dejaba de percibir salarios.

Desde entonces, y de antes también, batalla para que se conozca lo que supone para una familia tener un hijo con autismo, y además para recuperar su lugar en Anses.

Ha escrito cartas hasta el presidente Mauricio Macri. Y dice que seguirá batallando.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.