La trágica muerte de dos trabajadores de la educación, Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, de 48 y 45 años respectivamente, el jueves 2 de agosto, a la mañana, por la explosión que se produjo en la Escuela Primeria N° 49, de Moreno, en la provincia de Buenos Aires, encendió las alarmas por las deficiencias edilicias en todo el sistema educativo.

Y ese cuadro de preocupación cobró fuerza de temor este martes por la tarde en la Escuela Normal Mariano Moreno, de Concepción del Uruguay, que comparte el edificio con la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), cuando el edificio debió ser evacuado debido a una pérdida de gas en una de sus aulas.

“Este episodio se da apenas cinco después días de ocurrida la explosión que causó la muerte a dos compañeros trabajadores en la localidad bonaerense de Moreno, frente a lo cual volvemos a remarcar que no se trata de accidentes aislados ni de casos fortuitos, sino que son consecuencia directa de la ausencia del Estado en lo que a inversión en infraestructura y mantenimiento edilicio refiere”, dijeron desde la seccional Uruguay de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).

“Como sindicato hemos reclamado al Gobierno provincial en reiteradas ocasiones que ponga atención al precario estado que exhiben algunos edificios escolares, obteniendo a cambio únicamente silencio la mayoría de las veces. Esto deja entrever que, así como ocurriera el pasado jueves 2 de agosto en la provincia de Buenos Aires, la patronal pareciera estar aguardando que se produzca una tragedia irreparable para comenzar a dimensionar la gravedad del problema”, señalaron.

“No queremos lamentar nuevas muertes para que el Gobierno tome cartas en el asunto -adviertió Agmer- ni estamos dispuestos a aceptar que miles de compañeros trabajadores y sus alumnos deban concurrir a las escuelas para enseñar y aprender en condiciones que no sólo dificultan el acto pedagógico, sino que también ponen en riesgo sus vidas, lo cual es responsabilidad absoluta e indelegable del Estado como garante de la educación pública en la provincia”.

Walter Baccon, titular de Agmer Uruguay, denunció la falta de atención de parte del Estado por cuanto, dijo, de los 140 calefactores que tiene la Escuela Normal, tanto su mantenimiento como el pago del gas natural corre a cuenta de la Asociación Cooperadora.

En función de la situación creada este martes, con suspensión de las actividades escolares desde las 17,30, y con el corte del suministro de gas, sugerido por Gas Nea, lo que ocurrirá es que serán revisados todos los artefactos hasta determinar cuál fue la falla que originó la pérdida de gas en una de las aulas. Y de momento, la escuela funcionará sin calefactores porque no cuenta con el servicio de gas, que hoy se cortó.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.