Sin quetodavía se logre cerrar de momento el juicio que se sigue contra el cura Juan Diego Escobar Gaviria –este jueves, tercera jornada de debates en la causa penal por corrupción y abuso sexual de menores, en los tribunales de Gualeguay, que concluirán el lunes, con los alegatos de las partes– que ya el sacerdote tiene por delante una nueva investigación: otra denuncia por graves y sostenidos hechos de abusos y corrupción en perjuicio de un menor.

S., un chico de 17 años, ahora residente en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, llegó el viernes de madrugada a Lucas González para participar de un espectáculo convocante: una gran jineteada. En eso estaba cuando decidió ir, primero, al kiosco que tiene Nancy Ruiz Díaz, mamá de Alexis Endrizzi, la más sólida denuncia contra Escoba Gaviria, y empezó a charlar con ambos. La jineteada quedó en un segundo plano. Lo segundo, fue una conversación de dos chicos que tenían un secreto que los unía.

La tertulia siguió en casa de S, hasta donde fue Alexis Endrizzi, y allí, la charla derivó en una confesión: S admitió que en la cámara Gesell al que fue sometido en 2016, como testigo de la causas por abusos, no dijo toda la verdad, que sabía de los abusos del cura, que él fue víctima de Escobar Gaviria, y dijo algo más relevante: que había sido testigo de dos hechos. S trabaja en Ciudad Autónoma de Buenos Aires en un taller mecánico pero dice que no le gusta la mecánica,  que se inclina por la albañilería, y que “después de que termine todo esto”, se vuelve para allá., y quizá empiece a tramitar el carné para conducir.

Todo eso cuenta S sentado en un banco de plaza después de haber ventilado su intimidad frente a tres jueces –María Angélica Pivas, Darío Crespo y Javier Cadenas, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay–, los defensores, los fiscales y el querellante, y haber dicho que antes no denunció por miedo, y por no causarle dolor a su mamá, Sandra Mujica, que lo mira, y lo acaricia con la mirada más tierna y  contenedora, y le dice “papá”. Entre el sábado y este martes, S y su mamá dieron un primer paso. Pero no el último.

El chico ingresó como monaguillo a la parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González, con 14 años. A los dos meses de estar ahí, Escobar Gaviria, parróco del pueblo desde 2005 y hasta 2016, empezó a acosarlo.

 

Sandra Mujica está convencida de que no hay vuelta atrás.

El fiscal Federico Uriburu, que presentó el caso en el primer día de los debates del juicio oral al cura Escobar Gaviria, sostiene que esa denuncia tramitará en forma independiente del juicio principal.

“En esta instancia, este chico es testigo. Pero además, ya se abrió una nueva causa. El sábado se abrió la investigación penal preparatoria, aunque faltan pasos formales, como el llamado a indagatoria.Arrancamos otra causa. Ya hizo la denuncia, le tomamos entrevista a la madre. Pero además, podemos sacar testimonios de testigos en esta investigación que ahora está en marcha. Tenemos una investigación prácticamente encaminada, que no te podría dar hoy la fecha de cuándo va a ser remitida a juicio, pero que no va a haber que trabajar tanto como al principio. Menos después de todo esto”, contó el fiscal.

Este jueves, en tanto, culminan las testimoniales de los testigos presentados por la Fiscalía, que fueron 19 finalmente, y empezarán a declarar los testigos ofrecidos por la defensa del  cura, Milton Urrutia y Juan Pablo Temón. El viernes, en tanto, se examinarán los contenidos de las cámaras Gesell, y el lunes será el turno de los alegatos. Ya el Ministerio Público Fiscal anunció que, en principio, pedirá 25 años de cárcel para el cura por los tres casos de corrupción agravada y un abuso sexual que le reprochan al sacerdote Escobar Gaviria.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.