Un testigo que declaró hoy en cámara Gesell en los Tribunales de Nogoyá avaló el testimonio de una víctima que denunció al cura Juan Diego Escobar Gaviria por abusos ocurridos al interior de la Parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González.
De ese modo, el cura, que hasta el 27 de octubre último fue párroco en Lucas González pero que ahora está suspendido por la Iglesia para oficiar misas en público, se ve cada vez más acorralado por la investigación que llevan adelante los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina.
Escobar Gaviria llegó en 2005 a Lucas González y allí se mantuvo por más de diez años, y en ese tiempo, además, desplegó su fama de cura sanador por toda la provincia. Pero el último mes empezó a descorrerse el velo del lado B del cura. Un exintendente de Lucas González, Renato Bella, reveló que alguna vez atendió la computadora personal del sacerdote y encontró material pornográfico.
Pero no ha sido lo más trascendente. Lo más relevante, y grave, han sido las denuncias por abusos que han sostenido tres víctimas ante los fiscales.
La Unidad Fiscal de Nogoyá tiene tres legajos con el nombre Escobar Gaviria. El primero, caratulado “Señor Defensor Oficial s/Presentación”, que tiene que ver con la primera víctima, un nene de 11 años; a ese se agregaron otros dos: “Juan Diego Escobar Gaviria s/Abuso Sexual” y “Juan Diego Escobar Gaviria s/Promoción a la corrupción agravada de menores”.
Ayer, un chico de 16 años respaldó el testimonio de una de esas víctimas, ya mayor de edad, que contó de qué modo el cura lo había abusado. Según le dijo a los fiscales, durante 2015 su amigo lo puso al corriente de lo que pasaba al interior de la Parroquia San Lucas Evangelista. “Su testimonio fue un respaldo a lo que había contado una de las víctimas”, dijeron desde la Justicia.
Es, de todos modos, el primero de los testigos que en los días sucesivos brindará testimonio en cámara Gesell. La Unidad Fiscal de Nogoyá ahora espera los testimonios de otros tres menores.
Los defensores Milton Urrutia y Juan Pablo Temón llegaron tarde ayer a Nogoyá y no participaron del testimonio, aunque sí se dieron tiempo para entrevistarse con el fiscal Uriburu. Fue, dijo el fiscal, una charla amable en la que no hubo cuestionamientos de ningún tipo. Ni siquiera se mencionó el “ataque” que, según reveló Urrutia, habría soportado Escobar Gaviria en Oro Verde, donde reside, la madrugada del lunes.
En Oro Verde el sacerdote ocupa un departamento ubicado en calle Los Cardenales al 200 mientras se sustancia la investigación judicial. Allí se recluyó por orden de la Justicia, que además le impuso la obligación de reportarse tres veces a la semana en la comisaría de Oro Verde.

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.