El juez Arturo Exequiel Dumón, del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguaychú, revocó este martes la prisión preventiva que había dictado el 14 de noviembre el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, y que mandó a la cárcel al cura Juan Diego Escobar Gaviria. Acosta había resuelto en favor de un planteo hecho por el fiscal Federico Uriburu, de la Unidad Fiscal de Nogoyá, que tramita una nueva investigación por abuso y corrupción de menores que pesa sobre el sacerdote, que fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González, entre 2005 y 2016.

Aunque Escobar Gaviria no recuperará la libertad, sino que seguirá en prisión, en la Unidad Penal de Victoria.

El mismo juez Dumón resolvió, el domingo 23 de abril último, confirmar la resolución adoptada el 21 de abril por el juez Acosta que le dictó prisión preventiva de 20 días.

 

El caso llegó el 26 de mayo al Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay. 

El juez de Garantías de Gualeguay, Esteban Santiago Elal, que actuó como camarista, resolvió viernes no hacer lugar al pedido de libertad formulado por los abogados del cura Escobar Gaviria . Además, el magistrado prorrogó la prisión preventiva del cura “hasta que recaiga sentencia firme”

Además, el juez Elal tampoco hizo lugar a la solicitud de los abogados del sacerdote, Milton Urrutia y María Alejandra Pérez, para morigerar la prisión preventiva impuesta.

Disconformes con esa decisión, los defensores del cura Escobar Gaviria, Juan Pablo Temón, Milton Urrutia y María Alejandra Pérez llegaron a Casación.

Pero el 7 de julio, la Cámara de Casación Penal rechazó el planteo de la defensa y confirmó la prisión preventiva, y lo justificó en los riesgos procesales que suponía dejarlo en libertad mientras se llevaba adelante la investigación penal preparatoria. Tanto el fiscal Uriburu como el querellante Mariano Navarro pusieron como argumento las presiones que recibían testigos y denunciantes.

La resolución dispuso “no hacer lugar al recurso de casación interpuesto por los doctores Milton Urritua y Juan Pablo Temón –con el patrocinio letrado de la doctora Alejandra Pérez—contra la sentencia del Tribunal de Juicios y Apelaciones de la ciudad de Gualeguay”.

De ese modo, confirmó la sentencia de ese tribunal dictado el 26 de mayo último, aunque en forma parcial: la prisión preventiva hasta que se dicte sentencia en el juicio que tuvo lugar en agosto último.

En ese juicio, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay el cura fue condenado el 6 de septiembre por haber abusado a cuatro menores. En tres casos se lo acusó de promoción de la corrupción de menores reiterada, agravada por su condición de guardador; y en uno por abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto.

El tribunal, además, votó por la prórroga de la prisión preventiva, ante el riesgo de fuga de Gaviria, hasta que el fallo quede firme. La sentencia ahora está en apelación en Casación, y por eso el sacerdote sigue tras las rejas.

 

“Encuentro  razón en cuanto se afirma que el enjuiciado ante la concreta pena que se le impondrá, conforme lo merituado en el apartado anterior, por considerarla adecuada, proporcionada y merecida, de  veinticinco años de prisión de cumplimiento efectivo, a lo cual debe adicionarse las accesorias legales del art. 12 C.P., podría fugarse”, razonó la jueza María Angélica Pivas, al leer la sentencia.

Concluido ese juicio, a Escobar Gaviria se le abrió una nueva investigación.

Es un nuevo caso de abuso en perjuicio de un menor, S, de 17 años, que fuera monaguillo en la parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González, donde el sacerdote estuvo destinado entre 2005 y 2016.

Se trata de un hecho particularmente grave, que ya fue ventilado en la Justicia durante el juicio en Gualeguay, aunque el menor declaró primero como testigo de otros busos. Ahora, es denunciante y víctima.

En esa causa, el juez Acosta le dictó la preventiva -una formalidad, porque el sacerdote ya está en prisión, y ahí seguirá hasta que se resuelva su caso en Casación, en 2018-, pero la medida fue recurrida por los defensores Milton Urrutia y María Alejandra Pérez.

En el escrito, plantearon que el recurso “debe ser admitido por tratarse de una decisión equiparable a sentencia definitiva por estar en juego el derecho individual a la libertad, como garantía constitucional, que puede invocar toda persona frente al poder estatal”.

Y argumetaron los defensores que no se dan los dos presupuestos para el dictado de la prisión preventiva: el peligro de fuga no puede darse porque está encarcelado; y menos aún el entorpecimiento de la investigación, “ya que no hay una sola denuncia de amenaza o amedrantamiento y tampoco hay peligro de que acceda a la prueba recolectada”.

El juez Acosta le había dictado una segunda preventiva en el marco de la quinta denuncia por abuso que se investiga, y había resuelto mandarlo a la cárcel hasta que se dicte sentencia. Esa medida ahora fue anulada por el juez Dumón, aunque el cura no sale de la cárcel. Seguirá en prisión por el fallo dictado en Gualeguay en septiembre último.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.