Dolores Etchevehere, la hermana  de Luis Miguel Etchevehere, ministro de Agroindustria del gabinete del presidente Mauricio Macri, afirmó en forma pública que uno de los principales delitos que investiga la Justicia a partir de sus denuncias por fraude es el de “vaciamiento” de Sociedad Anónima Entre Ríos (SAER), editora de El Diario, de Paraná, de la que es socia. En esas operatorias de “vaciamiento”, dijo, participaron sus familiares, sus hermanos, su madre, y por eso ahora está batallando contra ellos en la Justicia.

“La mayoría de los delitos que yo he denunciado se han confirmado. Uno de ellos, la columna vertebral, ha sido el caso del vaciamiento de El Diario de Paraná”, dijo y denunció los continuos “amedrentamientos” de la que es víctima por denunciar esos hechos, acciones que también padece su abogada Andrea Saxer.

Una de las empresas que han servido a las operatorias de vaciamiento es Construcciones del Paraná SA, en la que son socios parte de la familia Etchevehere, y que se ha ido quedando con las propiedades de SAER, según se ha podido determinar en la Justicia. Esa sociedad, según Dolores Etchevehere, “está floja de papeles”, según dijo en una entrevista con el programa Cinco Esquinas, que se emite por FM Costa Paraná.

Dolores Etchevehere denunció al ministro de Agroindustria y a sus otros dos hermanos, Arturo Sebastián y Juan Diego, y a su madre, Leonor María Magdalena Barbero Marcial de Etchevehere. Lo primero que encontró, dijo, fueron firmas falsificadas en el expediente de la sucesión a la muerte de su padre, Luis F. Etchevehere. Le falsificaron su propia firma y la de su padre. Fue la piedra de toque que desnudó otros delitos, como la toma de créditos a tasas subsidiadas por el Estado para fines productivos pero que, al final, terminaron en los bolsillos de la familia Etchevehere.

“Yo denuncio esto por supuesto que con mis consecuencias, bastante bravas. Me amenazan a mí, a mis hijos, amedrentan, tratan de hacer prevalecer esta figura, imaginando que tal vez generando miedo podrían llegar a esconder la verdad”, aseguró. “No solamente me tratan de amedrentar o me mandan mensajes, sino también a mi abogada, Andre Saxer, muy valiente, excelente profesional”, aseveró.

Luego, mencionó la “contradicción” que mientras integrantes de su familia van a hablar a las reuniones de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), de la que son socios, aquí tratan de censurar sus opiniones.  “Me parece patético. Van a la SIP y no tienen diario. Tienen un diario vaciado, con sus periodistas en la calle”, apuntó.

Dolores Etchevehere.

 

En la Justicia


La primera denuncia de Dolores Etchevehere contra sus hermanos y su madre fue por estafa.

En 2011, la firma Las Margaritas SA –conformada por la familia Etchevehere- recibió sendos préstamos, entre julio y agosto de 2011, por u$s 200.000 y u$s 50.000, respectivamente, a tasa subsidiada y, en teoría, destinados a actividades productivas, aunque en el camino fueron desviados para un fin específico: el dinero se distribuyó entre los socios de Las Margaritas SA: Luis Miguel Etchevehere, Juan Diego Etchevehere, Arturo Sebastián Etchevehere y Leonor María Magdalena Barbero Marcial de Etchevehere. El monto distribuido entre los socios fue de $1.066.000.

El préstamo solicitado al Banco Itaú fue en dólares, a una tasa del 8% anual. Pero los socios de Las Margaritas, que fueron los únicos destinatarios de ese auxilio financiero en teoría para fines productivos, devolvieron el dinero a la sociedad con cheques de pago diferido, en pesos y a una tasa de interés mucho más beneficiosa. Así, mientras el dólar se disparaba, y así también el costo financiero del préstamo con Itaú, lo que devolvían los socios era un monto inalterable. El desfase fue tal que Las Margaritas debió pedir otro crédito, esta vez al Banco Nación, también a tasa subsidiada, por un valor de $900.000, para enfrentar la emergencia agropecuaria, pero que en realidad se utilizó para saldar la deuda con el Itaú.

La causa N° 6.418 caratulada “Estafa. Denuncia de Dolores Etchevehere”, que ahora tiene un planteo de recusación contra la jueza Susana María Paola Firpo planteado por los defensores de Etchevehere, Leopoldo Lambruschini y Julio Federik, tuvo un giro cuando los fiscales Alejandro Cánepa y Viviana Ferreyra recibieron ampliación de la denuncia.

La pesquisa de los fiscales viró hacia el interior de las empresas de los Etchevehere y puso en foco una posible maniobra de vaciamiento.

 

Hay un informe de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), un organismo que depende de la Procuración General de la Nación, que da cuenta de que, al mismo tiempo de que los socios de Las Margaritas SA se repartieron para sí el crédito pedido a tasa subsidiada al Banco Itaú, conformaron una nueva sociedad, Construcciones del Paraná SA.

El periodista Sebastián Premici lo describe así: “Según datos de la AFIP, el contrato social de la empresa Construcciones del Paraná fue suscrito en octubre de 2011. Sin embargo, la empresa, cuyos accionistas son Luis Miguel Etchevehere, sus hermanos y la madre de éstos, no registraba movimientos comerciales al momento de la denuncia efectuada por la Procelac. En una primera comunicación del 27 de julio de 2011, el contador Guillermo Budasoff les manifestó a Leonor Barbero Marcial y Juan Diego Etchevehere que dentro de sus honorarios ya deberían empezar a incluir a la nueva sociedad anónima. Todavía faltaban algunos meses para concretar la autocompra de inmuebles”.

 

Y agrega: “En la asamblea del directorio de la empresa SAER (editora de El Diario de Paraná) realizada el 20 de marzo de 2012, el Grupo Etchevehere, junto al grupo mayoritario NEA Capital Creativo, decidieron la transferencia de los siete inmuebles por 4,5 millones de pesos hacia Construcciones del Paraná. La operación terminó de concretarse en septiembre de aquel año, luego de recibir las ayudas económicas de AMUS (Asociación Mutual Solidaria”.

La Procelac sostuvo que el “vaciamiento económico y patrimonial de SAER” derivó en un “incremento patrimonial injustificado” por parte del Grupo Etchevehere, al “comprar” los inmuebles a través de una empresa en apariencia insolvente al momento de la operación. Pero la liquidación de los inmuebles que estaban patrimonializados en SAER no comenzó en la asamblea de directorio de marzo de 2012 o en septiembre del mismo año, que fue cuando se realizó la autoventa. Sino que desde el inicio de la relación con los accionistas mayoritario del diario, el grupo NEA Capital Creativo SA, el objetivo sería el “vaciamiento”.

Ese vaciamiento, según la tesis de los fiscales Cánepa y Ferreyra, no sólo supuso que SAER asumiera deudas, sino la venta a precios irrisorios de inmuebles de su propiedad, algunos de valor histórico y patrimonial, como el que ocupa la administración de El Diario, en Urquiza y Buenos Aires. La enajenación fue en beneficio de los propios socios de SAER pero con otra sociedad. Como ninguno de los Etchevehere denunciados por Dolores Etchevehere podía incorporar a su patrimonio cualquiera de esos inmuebles propiedad de SAER, lo que hicieron fue constituir otra firma, Construcciones del Paraná SA, que integran la familia y el ministro de Agroindustria de Macri. Pero a través de un sistema de triangulación del que participaban la Asociación Mutual Solidaria (AMUS) y la Mutual 10 de Abril.

El puzzle financiero, según la tesis de los investigadores, habría funcionado así: por cada escritura de venta de inmuebles –Urquiza 1119/23 (subsuelo), Urquiza 1119/23, Urquiza 1119/23 primer piso, Urquiza 1119/23 segundo piso, Camoirano 63, Etchevehere s/n, Urquiza y Buenos Aires- se confeccionó un contrato de mutuo –una parte entrega a la otra un bien para que use en provecho y, en un tiempo determinado, se lo devuelva-, del que habrían participado una mutual que hacía las veces de prestamista.

Así, un inmueble insignia de El Diario, el ubicado en la esquina de Urquiza y Buenos Aires, está en trámite de escrituración ante el Juzgado Civil y Comercial N° 7 a nombre de la Mutual 10 de Abril, operación que se pactó en una cifra ínfima, $2 millones.

Las maniobras escondieron un movimiento circular: el vaciamiento consistía en que por cada escritura de venta de un inmueble se confeccionó un contrato de mutuo, emitido por una mutual que hacía las veces de prestamista, y un cheque a nombre de Construcciones del Paraná SA. Esta sociedad endosaba esos valores a favor de SAER por la escrituración de cada inmueble y luego SAER derivaba los cheques a los prestamistas. De modo que el dinero daba un giro circular, y volvía a su primer dueño, pero las propiedades cambiaban formalmente de dueños, aunque en la práctica quedaban en las manos de los mismos empresarios, con otra sociedad.

Pero a la par que se producían esas transferencias, fueron avanzando distintas causas en el fuero civil contra SAER. Por ejemplo, un juicio de ejecución por deudas impagas por tasas e impuestos a la Municipalidad y a la Provincia, que se entabló a Construcciones del Paraná, que es dueña de varios inmuebles,que SAER le vendió y luego le alquiló. Pero ocurrió un hecho insólito: la demanda no avanzó contra Construcciones del Paraná SA sino contra SAER, que se presentó en el juicio como el deudor efectivo.

Mientras, El Diario atraviesa su peor momento: sin editarse y con sus trabajadores en la calle, sin cobrar sueldos desde octubre de 2017.

 

La situación de El Diario intentó ser abordada en la sesión de la Cámara de Diputados de  este martes, con un proyecto de comunicación que presentó el diputado Sergio Kneeteman (Cambiemos), que no fue considerado por sus pares del oficialismo.

 

La iniciativa de Kneeteman apunta a que se declare de interés “social y cultural a El Diario de Paraná, el medio gráfico más importante de la capital entrerriana, que con más de 100 años de historia supo ganarse un lugar de prestigio en la prensa provincial y nacional, jugando un rol relevante en la vida democrática de Entre Ríos y estableciéndose como un tradicional medio de información para la ciudad y la región”, según expresa en su articulado.

El legislador de Cambiemos lamentó que “no se apruebe este proyecto que es tan importante, teniendo en cuenta el momento por el que está atravesando El Diario. Sobre todo cuando se aprueban tantos otros declarando de interés cosas que muchas veces son irrelevantes”.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.