Papá Noel espera, colgado de un poste de luz, su tiempo. Tanto ha esperado, tantos días, con sus luna y sus soles, que ahora, a deshora, ha quedado así, destartalado, desteñido, deslucido, cabizbajo. Ya llegará el tiempo, su tiempo. La Navidad, el Año Nuevo, todo eso, pero para entonces, Papá Noel deberá renovarse, cambiarse los ropajes, tomar otra bolsa, y salir a recorrer el barrio. Ahora está ahí como detenido en el tiempo. Extraviado.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.