Otra vez el nombre del hijo del extodopoderoso ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, se salpicado por sospechas de corrupción. Facundo de Vido ahora se ve rozado por el escándalo de los fraudes en la obra de remodelación de la mina Río Turbio, por la cual su padre está ahora en la cárcel.

Antes, el nombre de Facundo de Vido había sonado más cercano. El hijo del exministro de Planificación Federal del kirchnerismo trabajó cuatro años en la productora del empresario sindicado como lobbista de la constructora brasileña Odebrecht, Jorge “Corcho” Rodríguez. Esa compañía, Nelly Entertainment SA, le produjo un disco a Facundo de Vido en su faceta de cantante.

 

¿Qué es Nelly Entertainment SA?

Fue la productora contratada por el exgobernador Sergio Urribarri para emitir 4 spots publicitarios de la Cumbre de Presidentes del Mercosur, que se desarrolló a mediados de diciembre de 2014 en Paraná. Esa contratación, que se hizo en tiempo récord y con sospechosas inconsistencias, le deparó a Urribarri una causa penal en la Justicia: se presume que tres de esos cuatro spots sirvieron, más que para promocionar la Cumbre, para instalar la precandidatura del exgobernador en su frustradísima campaña por competencia por suceder a Cristina Kirchner. El autodenominado “Sueño Entrerriano”, sin embargo, naufragó a poco de andar.

Otra mancha más


 

Ahora, el nombre de Facundo De Vido  aparece como beneficiario de pagos en la causa por el fraude por las obras de remodelación de la mina de Carbón de Río Turbio, que mantiene preso al ex ministro de Planificación.

De Vido hijo aparece como el conductor autorizado de una lujosa camioneta de doble tracción que adquirió una de las empresas que cobraron cheques por $19 millones de la Fundación Facultad Regional Santa Cruz de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), que debía realizar la remodelación de la mina de carbón de Río Turbio.

En ese negocio, De Vido firmó convenios con la UTN para realizar las obras a través de una Fundación de la UTN y ésta es la que le pagaba los cheques a la empresa, dueña del auto que maneja el hijo del ex ministro.

Esta circunstancia, según revela el diario La Nación, hizo pensar a los investigadores del fraude contra el Estado en el Yacimiento Carbonífero que, en realidad, De Vido padre era al menos uno de los beneficiarios del negocio.

Julio de Vido está con prisión preventiva por direccionar esos contratos para remodelar el Yacimiento de Río Turbio por más de $260 millones. La Cámara Federal decidió recientemente que debe quedar preso.

Una de las empresas que cobró cheques por $19.055.510 es JI SA. Esa firma, dedicada al transporte de materiales de construcción, fue constituida por Jorge y Roberto Ivovich. Este último es ex ministro de Obras Públicas de Santa Cruz y ex jefe de Gabinete en la provincia. También fue director suplente del Banco de Santa Cruz y de YPF hasta 2014. La sociedad JI SA compró en 2012 una Nissan Murano Xtronic CVT (patente KUK-440) y otorgó una única autorización para que sea manejada por Facundo De Vido.

La Unidad de Investigación Fiscal (UIF) detalló que “dicha circunstancia permitiría inferir que al menos uno de los beneficiarios detrás de JI SA sería Julio de Vido.”

La contabilidad de la Fundación trajo aparejadas otras sorpresas: el 95 % del dinero de la cuenta extraído por ventanilla mediante cheques se lo llevó Marcio Domínguez. Fueron $3.650.000. Domínguez es monotributista, registrado como proveedor de servicios empresariales y desde 2012 trabajó en el Ministerio de Salud de Santa Cruz, en la secretaría privada. Estaba autorizado a conducir dos vehículos (una Ford Transit y una pick up Chevrolet) del Ministerio de Salud de la Nación, cuyo titular era el Centro Articulador de Políticas Sanitarias a cargo de Rocío García, la esposa de Máximo Kirchner.

Este año, Marcio Domínguez fue designado por Alicia Kirchner, gobernadora de Santa Cruz, como subsecretario de Interior, dependiente del Ministerio de Gobierno provincial.

En 2015, cuando recibió los cheques, Marcio Domínguez compró dos propiedades en Río Gallegos con su mujer. El otro funcionario provincial de Salud que recibió cheques de ventanilla es Héctor Rolando Nervi.

Pero la tercera coincidencia de los negocios del kirchnerismo con las finanzas de la Fundación Facultad Regional Santa Cruz se dio cuando los investigadores advirtieron que una de las empresas que cobró 41.735.228 pesos en cheques es Cadexa SA. Se trata de una empresa dedica a la venta de materiales y equipos. La firma se dedicaba a triangular operaciones de comercio exterior, pagando por compras no ingresadas al país y vendidas a terceros por 50 millones de pesos.

Su único cliente es CVA-CIA, de Mecanizado Agrícola y Transporte Pedro Camejo SA de Venezuela.

Uno de los socios de Cadexa, Gerardo Iza, es representante de Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola que firmó con Venezuela un acuerdo de compraventa de maquinarias. En ese acuerdo se incorporó la empresa Madero Trading, para coordinar la logística de la oepración.

La Justicia investiga si las comisiones cobradas por sus gestiones podrían haber constituido sobornos encubrier-tos. La causa la tiene el juez Julián Ercolini, que ya tiene procesado a De Vido en otras dos causas.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.