Alfredo Ismael Benítez, el docente de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) cuestionado por sus propios alumnos por sus constantes ausencias en clase y separado desde marzo último de su cargo, consiguió una victoria a medias en la Justicia.

Benítez viene batallando en Tribunales contra las autoridades académicas que, primero, decidieron apartarlo de su cargo y suspender los salarios, y después, a pedido de los estudiantes, resolvieron crear una cátedra paralela al profesor faltador.

Como contó Entre Ríos Ahora, Benítez había sido sancionado el 23 de marzo de este año y se lo suspendió preventivamente sin goce de haberes, pero el profesor interpuso una acción de amparo contra la medida y logró un fallo favorable el pasado 27 de abril. El juez que decidió restituirle las horas cátedras y el pago del sueldo fue el vocal Nº7 de Tribunal de Juicio y Apelaciones, Gustavo Pimentel.

Ese fallo de Pimentel fue apelado.

Ahora, la Sala N° 1 de Procedimientos Constitucionales y Penales del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos falló parcialmente en contra del profesor Benítez,  sancionado en marzo por la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Uader por sus reiteradas ausencias a dictar clases.

En una reciente resolución, la mayor instancia del Poder Judicial entrerriano en asuntos de amparos dejó sin efecto la suspensión de los haberes que le había aplicado la universidad, pero confirmó su suspensión provisoria en el cargo.

El caso de Benítez resonó con fuerza en la casa de estudios en los últimos meses y se ganó el rechazo de los estudiantes de la sede de Santa Elena, en el departamento La Paz, que llegaron a tomar pacíficamente las instalaciones para que la Facultad resuelva la situación.

En una primera instancia, el mal desempeño de Benítez fue analizado por el Consejo Directivo de la Facultad, que el 23 de marzo de este año lo suspendió preventivamente en el cargo y sin goce de haberes, mediante la resolución Nº 066/18.

Sin embargo, el docente no se quedó de brazos cruzados y emprendió una pelea judicial. Tras la sanción, interpuso un recurso de amparo y obtuvo un fallo favorable el 27 de abril, cuando el vocal Nº 7 de Tribunal de Juicio y Apelaciones, Gustavo Pimentel, ordenó a la Universidad a restituirle las horas cátedras y el pago del sueldo.

Ese fallo fue acatado por el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Jorge Noriega, pero de igual forma apeló ante la máxima instancia del Poder Judicial entrerriano: la Sala de Procedimientos Constitucionales y Penales del STJ, que integran los vocales Daniel Omar Carubia, Miguel Ángel Giorgio y Germán Carlomagno.

En esta instancia, el pasado 18 de junio los tres jueces dictaron un fallo parcialmente en contra del profesor Benítez. Y es que hicieron lugar a la apelación interpuesta por la entidad educativa y dejaron sin efecto la disposición N°066/18 “únicamente en cuanto a la medida dispuesta sobre los haberes del docente, mas no en cuanto a la suspensión provisoria del cargo, y demás disposiciones orientadas a la sustanciación del procedimiento disciplinario”.

Es decir, la Uader deberá seguir pagando el sueldo de Benítez, aunque podrá mantenerlo fuera de las aulas como lo resolvió el Consejo Directivo en marzo, hasta que le se sustancie el juicio académico.

Una toma que se hizo oir

 

El fallo del juez Pimentel, del 27 de abril, que ordenó a la Uader restituir en el cargo a Benítez, fue la decisión que encendió los ánimos de los estudiantes de Santa Elena. Tras esa decisión judicial, los universitarios tomaron pacíficamente la sede de la FCyT el domingo 6 de mayo, en medio de un frio polar.

En respuesta a sus reclamos, el 9 de mayo, mediante la resolución 220/18, el consejo directivo de la FCyT dispuso la creación de 10 cátedras paralelas: nueve en el Profesorado de Educación Tecnológica y una en la Tecnicatura Universitaria en Granja y Producción Avícola. Así, los jóvenes podían evitar cursar con el docente de la polémica.

La toma pacífica terminó el 11 de ese mes. Ese día, ante el secretario de Bienestar de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Sebastián Piñeyro, lo estudiantes firmaron un documento donde expresaron satisfacción por la resolución N° 220, a la cual consideraron un “expreso y categórico reconocimiento de sus derechos académicos, garantizándoles de manera incondicional la libertad de elección de cátedras, principio estructura del movimiento estudiantil que conlleva a la reforma universitaria de 1918, en una clara muestra de responsabilidad institucional en el tratamiento del reclamo estudiantil”.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.