El papa Francisco nombró al santafesino Héctor Luis Zordán como nuevo obispo de Gualeguaychú, en reemplazo de Jorge Lozano.

Se trata de un religioso de 60 años de la congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, que actualmente cumplía funciones de párroco de Nuestra Señora de los Dolores, en el barrio porteño de Caballito.

La diócesis de Gualeguaychú había quedado vacante el 31 de agosto de 2016, cuando el papa Francisco trasladó a Jorge Eduardo Lozano a la sede arzobispal de San Juan de Cuyo como arzobispo coadjutor.

La información del nombramiento de monseñor Zordán, que será el quinto obispo de Gualeguaychú, se hizo pública en forma simultánea en Roma y en Buenos Aires. Aquí lo hizo el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, a través de la agencia AICA.

Zordán nació en la localidad de Calchaquí, provincia de Santa Fe, el 30 de noviembre de 1956. Es el mayor de tres hermanos.

Realizó sus estudios primarios en el colegio Cayetano Errico, de la localidad de Capitán Bermúdez, gestionado por los religiosos misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Los estudios secundarios los efectuó en el colegio salesiano San José, de Rosario.

Ingresó en la comunidad de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María el 6 de marzo de 1976 e hizo su profesión perpetua en Capitán Bermúdez el 14 de agosto de 1983.

Realizó sus estudios filosóficos y teológicos en el seminario San Carlos Borromeo de la arquidiócesis de Rosario, entre los años 1976 y 1982. Cursó un Profesorado en Ciencias Sagradas en la abadía benedictina del Niño Dios, en Victoria, Entre Ríos.

Fue ordenado sacerdote en la congregación de los Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, el 17 de marzo de 1984 en Capitán Bermúdez.

 

 

Obispo castrense

Francisco también designó nuevo obispo castrense a Santiago Olivera, actualmente obispo de la diócesis de Cruz del Eje en la provincia de Córdoba.

El Obispado Castrense permaneció vacante desde hace más de diez años. Su último obispo fue Antonio Juan Baseotto, quien renunció por edad el 15 de mayo de 2007. Desde entonces está al frente del obispado castrense monseñor Pedro Candia en calidad de administrador diocesano.

La cuestión del Obispado Castrense había sido motivo de un grande conflicto durante la presidencia de Néstor Kirchner.

El viernes 18 de marzo de 2005, Kirchner firmó un decreto por el cual dejó sin efecto el acuerdo gubernamental que había designado en 2002 a Baseotto como obispo castrense, de manera que el prelado quedó impedido de ejercer sus funciones por haber manifestado en muy duros términos su posición antiabortista.

El prelado se había extralimitado al condenar la postura del ministro de Salud, Ginés González García, en favor de la despenalización del aborto. Baseotto había recurrido a una cita bíblica que indica que “quienes escandalizan a los niños” merecen “ser arrojados al mar con una piedra de molino atada a su cuello”.

 

Fuente: Agencia Informativa Católica Argentina.