Son tres triángulos entrelazados que, a la vista, parecen nueve.

Representan los nueve mundos de la cosmografía nórdica, y aunque se lo relaciona con el culto al dios Odin, tiene ahora una interpretación más ecuménica.

Cada uno de los nueve mundos representaría las distintas emociones que conviven en una persona, desde el odio al amor. Nadie, claro, es de una sola pieza.

El símbolo de los ángulos entrelazados se llama Valknut, y entre los vikingos, llevarlo suponía cargarse del coraje necesario para una batalla por venir.

Hace un mes, Emanuel Gainza se tatuó un Valknut en el antebrazo derecho. No le da otro significado más que representar eso que dice: que simboliza las distintas emociones que caben en cada persona.

Pero bien podría representar una señal de lo que viene: el lanzamiento de su propuesta para gobernar Paraná en 2019.

Dice que ya está listo, que tiene camino recorrido, equipos formados y considera que la ciudad necesita un cambio. Y que busca garantizar la continuidad de Cambiemos en el gobierno municipal.

Gainza, 30 años, hoy vicepresidente primero del Concejo Deliberante de Paraná, proviene del riñón de Propuesta República (PRO), y conoce a Mauricio Macri antes siquiera de que fuera jefe de gobierno porteño, cuando el partido tenía otra nombre, Compromiso para el Cambio.

Entonces, 2007, empezó a trabajar en la provincia para conformar la rama juvenil del partido que finalmente, en 2015, y con otra denominación, ganaría la Presidencia de la República.

Ahora el gobierno de Macri está en medio de una turbulencia, pero Gainza analiza que “hay algunos cambios que se están aplicando que han sido sustanciales, y que representan las razones por las cuales el electorado dio un cierre al kirchnerismo y votó el cambio. El Presidente tiene su rasgo, que es poner la verdad sobre la mesa. Decir la verdad, ir de cara a los problemas, es la virtud del liderazgo del Presidente. Eso se mantiene a pesar de las dificultades económicas. Otra virtud, la visión de trabajar para el largo y mediano plazo y no para la coyuntura electoral. Lo que siempre transmitió el Presidente es su visión a futuro, y que no hay Argentina posible si no blanqueamos los problemas de fondo”.

-¿Qué te dice la gente en tus recorridas por los barrios?

-En primer lugar, hay un hartazgo de la gente, no quiere volver al pasado. Esto es algo que, cuando uno está en la calle,  está de manifiesto. La gente lo expresa. Pero también hay una expectativa de que los problemas se resuelvan. Hay una demanda. Se está haciendo mucho sacrificio, que complica el día a día. Sabemos que está difícil llegar a fin de mes, eso lo acaba de decir el Presidente, pero me parece que sería mucho peor que no reconozcamos el problema. En el mano a mano, lo primero que decimos es qué hacer. Me parece que no es negocio para nadie que le vaya mal al gobierno, porque ya hemos tenido ejemplo en la historia reciente de eso, como en 2001. Nuestra forma de hacer política ha estado vinculado a la gente, incluso cuando hemos sido partido de oposición. Siempre lo más cerca posible de la gente, porque no queremos perder el vínculo con la realidad. La mejor forma de salir a respaldar al gobierno, explicar lo que pasa, es en la calle, no solamente detrás de un escritorio. No alcanza con cumplir el rol funcional. La gente lo que demanda es un acompañamiento. En el gran equipo que hemos formado, se entiende a la política con una concepción de estar del lado del vecino. Y no es fácil. Una cosa es salir a la calle después de ganar una elección, y otra es cuando hay problemas de fondo. Pero me parece que ahí está el valor: escuchar.  Eso la gente lo valora.

-¿Gainza 2019?

-Venimos trabajando en una propuesta local, no desde hace un año o tres años. En nuestro equipo de trabajo nos hemos tratado de formar, aprender y comprender todo lo que hace a la gestión municipal, no sólo desde la gestión, sino en la formación en términos técnicos, en planificar la ciudad, en gestionar políticas públicas. He mantenido mi coherencia en tener el enfoque en Paraná. Me han ofrecido sumarme a listas para diputado provincial. Pero mi objetivo es la ciudad. Y cuando más crezca nuestra equipo de trabajo, vamos a estar en condiciones de ofrecer a los paranaenses una alternativa de gobierno que plantea un cambio generacional. Nuestro equipo tiene un promedio de edad de 35 a 45 años. A la política en sí le puede venir bien que haya una renovación, una oxigenación.

-¿Hablamos de una propuesta encabezada por Gainza? 

-Sí. Nuestro equipo ha tenido un crecimiento. En esta coyuntura, me ha tocado ser quien coordine ese equipo de trabajo. He pasado nueve elecciones en el PRO. Me ha tocado perder más de lo que he ganado. Pero nuestra  impronta está en trabajar con la gente, ir al territorio, comprender los viejos problemas de Paraná y encontrar soluciones distintas. Nos entusiasma esta visión que tenemos para Paraná en 2019. Hoy tenemos un equipo que trabaja en casi todos los barrios de la ciudad, que tiene colaboración. Hemos trabajado en recuperación de plazas, padrinazgo de merenderos, esa red que se ha generado nos entusiasma, Nuestro partido crece para enriquecer Cambiemos. Esto es positivo.

-¿Cómo van a resolver las cuestiones internas en la Alianza Cambiemos para resolver candidaturas? 

-Lo principal es garantizar la continuidad del gobierno de Cambiemos en Paraná. El sistema de las PASO es una herramienta positiva para dirimir, si no se llega a un consenso. Pero tampoco sería traumático competir. La mejor forma de definir el candidato es a través del voto.

-¿Cómo se resuelve la relación con otra representante del PRO, como la viceintendenta Josefina Etienot?

-La viceintendenta ha tenido, desde el comienzo de la gestión, un acercamiento político a sectores que están más cerca de la oposición que del oficialismo. Eso lo ha hecho públicamente desde votaciones en las que ha acompañado al Frente para la Victoria, como también en declaraciones públicas vinculadas a no acompañar decisiones de gestión. Eso es legítimo de cada uno. Yo tengo una visión más orgánica. Cuando la gente votó al intendente, votó a una gestión de gobierno, que no implica defender absolutamente todo, pero sí acompañar. En política, uno elige dos grandes caminos: la construcción o la confrontación. La gente espera que nosotros soluciones sus problemas. En ningún lugar que yo visito, me preguntan por cuestiones internas del Concejo Deliberante. Me preguntan cómo mejoramos el servicio, cómo conseguir trabajo, y eso voy a tratar de hacer, y será la gente quien decida.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.