El gobernador Gustavo Bordet designó a Miguel Ángel Giorgio como nuevo integrante del Superior Tribunal de Justicia (STJ). Concordiense, de 59 años, quien era hasta horas antes vocal de la Sala 1 de la Cámara del Crimen de Paraná, no ocultó estar “un poco aturdido por la novedad” pero se expresó expectante ante “un nuevo comienzo, un nuevo desafío y lo acepto gustoso”.
“Estoy muy gratamente sorprendido; no imaginé esto hace una semana atrás. Estoy un poco aturdido por la novedad, no me lo esperaba. Me dicen que hay un consenso en cuanto a mi nombre, lo que me gratifica más todavía. Saber que ha sido consensuado hace más honrosa la tarea y lo que me queda por emprender”, señaló Giorgio.
El desembarco de Giorgio, que deberá ocupar la silla vacante que dejó la renuncia del vocal Carlos Alberto Chiara Díaz en la Sala Penal y de Procedimientos Constitucionales. Chiara Díaz presentó su dimisión el 6 de febrero ante el Poder Ejecutivo, decisión que le fue aceptada al día siguiente por el gobernador Gustavo Bordet.
Chiara Díaz renunció a su cargo agobiado por un proceso de juicio político que amenazaba con llevarlo al escarnio público. La investigación de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, que logró llevar el trámite de acusación hasta el Senado –un paso inédito en los últimos años—puso al descubierto el modo irregular cómo se utilizan los fondos destinados a viáticos en la Justicia.
También, dejó en evidencia el descontrol: eso hizo notar el dictamen de la minoría de Cambiemos en aquel debate del 11 de enero, cuando el Frente para la Victoria (FPV) hizo caer el pedido de juicio político a la presidenta del STJ, Claudia Mónica Mizawak. La oposición demostró de qué modo Mizawak utilizó fondos del Estado para hacer viajes particulares y cómo firmó sentencias estando fuera del país.

Esas irregularidades fueron asumidas por el vicepresidente del STJ, Bernardo Ignacio Ramón Salduna, en una entrevista que publicó “El Diario” el 31 de enero último. Entonces, habló sobre el sistema de viáticos. “Se lo voy a decir con toda franqueza: es un sistema que, personalmente, me he dado cuenta de su insuficiencia –admitió Salduna–. Es un sistema que se basa mucho, como debiera ser por otro lado, en la seriedad y la responsabilidad del señor vocal que solicita los viáticos para determinado tema. El vocal se presenta, dice que va a ir a tal lado, que va a hacer tal o cual cosa, y se confía en que esa persona, por la investidura que tiene, por el cargo que detenta, no va a decir una cosa por otra. Bueno, pareciera que por lo que se ha detectado no es tan así. Los viajes aprobados por el STJ están perfectamente documentados. Pero en muchos otros viajes de señores vocales directamente no existe rendición de cuenta. Los diputados me dijeron que yo no informé, que falté a la verdad en el informe. Pero yo no falté a la verdad: ese es el sistema que hay, al que yo creo que va a haber que ajustar algunas cosas porque estamos viendo que, desgraciadamente, se presenta como un sistema demasiado laxo, demasiado liberal, que puede prestarse a abusos. Yo no quiero señalar conductas de nadie, pero digo que sería mejor que estuviera un poquito mejor reglamentado. Y lo digo con la suficiente autoridad porque si usted mira las estadísticas, soy el vocal que tiene menos viáticos en toda su carrera. Menos viáticos y menos número de licencia”.
Por eso, Salduna hizo una promesa: dijo que no firmaría ningún viático hasta que ese sistema se reforme.
Pero antes de que Salduna cumpliese aquella sentencia, ya hay otro integrante en el máximo tribunal de Justicia de Entre Ríos.
“No puedo soslayar que es un momento difícil, es una momento crítico, como todas las crisis habrá que reponerse y emprender el camino trabajando como lo he hecho siempre, con los valores que me transmitió mi padre”, dijo Giorgio sobre las circunstancias históricas que posibilitaron su llegada al máximo organismo de la Justicia entrerriana.
Al ser consultado sobre los viáticos que perciben los vocales del STJ y la posibilidad de que su manejo sea más transparente, aseguró: “No deseo más de lo que me corresponde por mi sueldo. Cobro un muy buen sueldo y no necesito más, salvo por una función específica como cuando tuve que presidir un debate en Concepción del Uruguay donde se puso a disposición un vehículo, alojamiento y comida”.

Más adelante, el magistrado contó que está pronto a cumplir “28 años en la Justicia” y que dejará en el alto cuerpo “su experiencia” se manejará “con prudencia” y tratará de “consensuar” con sus pares y cuando no, observará “un respetuoso disenso”.

“Todo lo que hace a mi esencia como hombre de derecho, lo que se en mi prudencia y austeridad para manejarme, todo eso pienso volcarlo en la nueva función”, destacó para describirse luego como “una persona de bajo perfil, austera, sobria en el modo de vivir”.
Finalmente, el magistrado que según contó es hijo de padre militante en la Democracia Cristana y en la Federación Agraria, coincidió con la “necesidad” de una “reforma” en la justicia, tal como lo consideró el Gobernador ante la Asamblea Legislativa.

De todos modos, puntualizó al respecto que “tendría que analizar más en profundidad qué aspectos, hay que ver en qué sentido y dirección y debe ser fruto de algo pensado y razonado, por supuesto que merece estudio”, completó.

Fuente: Agencia Periodística Federal (APF).