Por Paola Robles Duarte (*)

 

Fueron alrededor de dos cuadras de hombres, mujeres y niños que anduvieron esta tarde pidiendo Justicia por el femicidio de Susana Villarruel, en Gualeguaychú. Encabezaron la marcha vecinas y niños del barrio Toto Irigoyen (donde vivía Susana) con los carteles y lienzos que pintaron el día anterior reunidos en el barrio.

También marchó la Asamblea de Género de Gualeguaychú, y acompañaron la caminata que finalizó en la Jefatura Departamental algunos funcionarios de la gestión municipal; entre ellos el ex intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, el titular de Discapacidad, Carlos Arellano, y el director de Vivienda, Ino Ingold.

Participaron también las hermanas de Susana, Celia y Eva Villarruel, quienes caminaron junto a los vecinos pidiendo “perpetua para el femicida”.

Algunos nos fuimos con la sensación de que no fue suficiente; de que cuando la comunidad no se encuentra en este tipo de situaciones a apoyar y a reclamar con una mirada de conjunto, gana la impunidad. Pero de todas maneras se marchó, bajo el frío de la tarde pero también envueltos por el calor de los cánticos -que en el trayecto de las calles céntricas que separan el vértice de Rocamora y 25 de Mayo de la plaza San Martín- decían “vecina, vecino, no sea indiferente: nos matan a las pibas en la cara de la gente”.

 

“Esta muerte podría haber sido evitada”


Aunque ya frente a la Jefatura Departamental, los vecinos del barrio Toto Irigoyen se dirigieron al intendente Martín Piaggio, a través de un petitorio que leyeron a todos los presentes y que reproducimos a continuación:

“Ante los hechos que son de dominio público, de la horrible muerte de la compañera Susana, los vecinos del barrio Toto Irigoyen manifestamos: Que de haber dado cumplimiento la Municipalidad a lo solicitado y prometido por las autoridades respecto a la colocación de luminarias en todo el trayecto de acceso al barrio, regularización del servicio de colectivos aún en días de lluvia y el arreglo de la calle hacia nuestro barrio, esta muerte podría haber sido evitada. Por todo lo expresado, los abajo firmantes exigimos que un plazo que no exceda los cinco días, comiencen los trabajos y servicios requeridos: luminaria, arreglos de calles y servicio permanente de colectivos”, cerraron en el texto que recorrió la marcha para ser firmado por todos aquellos que acompañaran a los vecinos, que durante los próximos días harán entrega del mismo en el Palacio Municipal”.

“Si ese día el colectivo hubiese entrado al barrio, que no lo hizo por dos miserables gotas, esa madre que nos arrebató el femicida estaría hoy con sus hijos”, gritó visiblemente emocionada Ana, casi al concluir la manifestación.

“Si hubiésemos tenido luz, se hubiera visto algo, no tendríamos miedo de caminar hasta nuestra casa, no estaríamos lamentando esta tragedia”, continuó la vecina.

Por último, los vecinos del Toto Irigoyen recalcaron que volverán a marchar, el próximo viernes a las 17,30 desde la misma esquina (Rocamora y 25 de Mayo) hasta Tribunales para pedir Justicia por Susana.

 

El “caso”


El cuerpo de Susana Villarruel (38), fue hallado sin vida el miércoles pasado a unos cincuenta metros del Arroyo El Cura, oculto en un monte de espinillos. Por el aberrante crimen la Justicia investiga -como único sospechoso y bajo una triple imputación (por el vínculo, por alevosía y por femicidio)- a su ex pareja, Ramón de la Cruz Ortíz (39), padre de la hija más pequeña de la víctima.

El imputado por el asesinato de Susana, cumple con 30 días de prisión preventiva en el marco de la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
La disposición fue este viernes cuando también se conoció que la madre del propio Ortiz lo denunció formalmente por una grave lesión que sufrió tiempo atrás.

 

 

(*) Periodista. Publicado en Reporte 2820.