Por Paola Robles Duarte (*)

 

A 10 días del femicidio de Susana Villarruel, la Municipalidad de Gualeguaychú reveló que intervino en 160 situaciones de violencia de género desde junio del 2016. También, brindó información sobre el funcionamiento de la Casa de la Mujer y sobre el programa en red “Desatando Alas”, que reunió por primera vez este miércoles a 13 entidades de la ciudad.

En la tarde del miércoles, Prensa y Comunicación Institucional de la Municipalidad de Gualeguaychú convocó a los periodistas locales con el objetivo de brindar “herramientas para el correcto tratamiento de la información” de cara a la inauguración de la Casa Refugio para mujeres víctimas de violencia de género “Alas Desatadas”.

Durante el encuentro, el titular de la Secretaría de Salud, Martín Roberto Piaggio, junto a la responsable del Área de Género y Diversidad, -Florencia Bugnone, contaron sobre el trabajo que desde junio del año pasado se viene realizando para el abordaje de situaciones de violencia de género en nuestra ciudad, perspectivas de este proceso y el proyecto de la Casa Refugio anunciada por el Intendente Martín Piaggio el 1° de marzo e 2016 y que se encuentra pronta a su inauguración.

En relación a esto último adelantaron que “en los próximos 15 días el Ejecutivo enviará una ordenanza al Honorable Concejo Deliberante (HCD) para darle un marco institucional a la Casa; la idea es que se instale como parte de una política pública que continúe a través del tiempo”.

Principales indicadores


Según confirmaron  los funcionarios, desde junio de 2016 “cuando comenzó a trabajar el equipo interdisciplinario que inició este proceso de abordaje de situaciones de violencia de género”, el Área de Género y Diversidad de la Municipalidad “intervino en alrededor de 160 casos”.

Este es el primer indicador que se difunde desde la Municipalidad respecto del abordaje de la problemática. Hasta el momento las cifras que se conocían eran aquellas proporcionadas por las organizaciones sociales abocadas a la problemática, o aquella información difundida desde Fiscalía o Comisaría de la Mujer. Este es el primer número que brinda el Ejecutivo local: 160. Es decir que en los últimos 13 meses, alrededor de 2 mujeres por día, fueron abordadas por la Municipalidad de Gualeguaychú en el marco de situaciones de violencia de género. “Se trata de los casos detectados por nosotros, esto no quiere decir que no haya más casos”, aclararon. “Todos en diferente medida, con distintos grados de intervención”, aclaró Bugnone.

“Vamos a dar apertura de la Casa con más de un año de intervención del equipo técnico operativo que funciona los 365 días del año, las 24 horas del día”, explicó la funcionaria que señaló que durante ese tiempo han brindado atención y refugio -en una propiedad que la Municipalidad tiene en comodato para estas “situaciones excepcionales”- a 60 personas (mujeres, adolescentes y niños), que han permanecido en el lugar, considerando un promedio, alrededor de dos meses, “considerando la particularidad de cada una de las situaciones y en el marco de los 90 días que plantea el protocolo nacional”.

“En la actualidad se encuentran en la casa donde estamos funcionando 7 personas: 3 mujeres y 4 menores”, confirmaron.

Actualmente funcionan cinco Casas Refugio en la provincia de Entre Ríos: una en la ciudad de Colón, otra en Concordia -administrada desde la asociación civil Ave Fénix en un convenio firmado con la Municipalidad de esa localidad- dos en Paraná y una en Villaguay.

Sobre el concepto de la Casa Refugio de Gualeguaychú


Desde le Municipio informaron que la Casa cumplirá “con la Ley 26.485 a instancias de tránsito para la atención y albergue de las mujeres que padecen violencia en los casos en que la permanencia en su domicilio o residencia implique una amenaza inminente a su integridad física, psicológica o sexual o la de su grupo familiar, debiendo estar orientada a la integración inmediata a su medio familiar, social y laboral”.

Destacaron que “se trata de un dispositivo transitorio de alojamiento y atención, con el fin de restituir los derechos, poner un límite a la violencia, en pos del cuidado responsable de la mujer y su grupo familiar a cargo” y que abordará brindando asistencia, protección y seguridad a las mujeres con niñas, niños y adolescentes que atraviesan situaciones de violencia y que requieren urgentemente un lugar para resguardarse y no cuentan con una red social de apoyo que les permita resolver esta situación de manera autónoma”.

Especificaron que “constituye una posibilidad para garantizar la seguridad de estas personas, la interrupción del ciclo de violencia, promover la restitución de derechos y el empoderamiento de quienes han atravesado o atraviesan situaciones de violencia”.

Y subrayaron: “Se trata de un recurso de excepción que forma parte de una red, un nodo, un punto de intersección en un trabajo mucho más amplio. No pensarlo en términos exclusivos ni de tutelaje o institucionalización o asistencialismo. Le damos un enfoque que va en contra de la idea “manicomial” que ha regido para Salud Mental o para el trabajo de protección de mujeres, adolescente y niños, el cual revictimiza a la víctima. Pensamos un abordaje que no rompa vínculos, que no atente contra la singularidad de la persona, que no saque al niño de su jardín, en donde se logre que los conflictos puedan resolverse en el marco de mantener, gestionar y movilizar diferentes ámbitos sociales. Vamos a tener una Casa de puertas abiertas”.

Y aclararon que en situaciones vinculadas “a algún tipo de padecimiento mental, corresponde la atención de la Policía y el Hospital Centenario (que debe tener una guardia habilitada los 365 días del año, porque muchas veces no solo hay violencia sino algún sufrimiento mental, lo cual requiere acompañamiento de especialistas)”, como así también en relación a las denuncias formales y constatación de las mismas. Ante el desplazamiento de aquellas mujeres que habiten la Casa “la responsabilidad primaria, en cuanto a la seguridad de las personas, es de la Justicia y las fuerzas de seguridad”.

A diferencia de lo que inicialmente anunció el intendente Piaggio, “no se va a tratar de una Casa que tenga capacitación de oficios, o atención médica o jardín para los niños; esas cuestiones responden a un modelo que en un principio vio el abordaje de esa forma; pero nosotros pensamos la Casa como un recurso más en el marco de una red de recursos de instituciones que deben hacer que esa Casa solo supla una solución habitacional para esa mujer, con sus niños en muchas ocasiones; para todo lo otro intervienen distintos ámbitos que van a estar articulando con la Casa: los CAPS, jardines maternales, etc; la Casa es un recurso de excepción”, especificó el secretario de Salud.

Coordinación, capacidad y funcionamiento del lugar


En la reunión explicaron que “la coordinación político-institucional está a cargo de la responsable del área de Género y Diversidad Sexual -Florencia Bugnone- y que se trata de un proyecto institucional, de comunicación y articulación intersectorial con la Justicia, el Copnaf, las ongs, entre otros participantes”.

Trabajarán en el equipo interdisciplinario cinco operadoras con turnos rotativos, para el acompañamiento de los diferentes procesos. Y sumaron: “Se buscará profundizar en la coordinación con los equipos interdisciplinarios de los CAPS y CIC, además de otras instituciones y efectores de segundo nivel como el Hospital Centenario”.

Asimismo informaron que el lugar -ubicado frente a Obras Sanitarias- tendrá una cocina, lavadero, un salón de usos múltiples (SUM), comedor, tres habitaciones, tres baños uno de ellos accesibles, una oficina para el equipo técnico con la privacidad de un baño, ya que allí dormirá la operadora que se encuentre de guardia. Y aclararon que no habrá consultorios externos, ya que “se mantendrá con la atención en el territorio -descentralizada- en los puntos de referencia de las diferentes áreas programáticas”.

Acerca del proceso de “Alas Desatadas”


“Quiero aclarar, en el marco de todo este proceso que venimos transitando en pos de la equidad de género, que por ahí se deposita mucha expectativa en lo que es la casa propiamente dicha; nosotros sabemos que la casa es una herramienta estratégica e indispensable, es un recurso fundamental e importante, pero a pesar de ser necesario no es suficiente para dar respuesta a toda esta problemática”, explicó Piaggio.

Y profundizó: “Hacemos hincapié en esto, porque que estas expectativas estén depositadas en la Casa también puede ser una oportunidad para organizarnos socialmente con todos los sectores que tienen responsabilidad en esto, con la comunidad en general y con todas las organizaciones que trabajen y que pueden generar mejores condiciones para abordar esta problemática y promover una ciudad más equitativa, más justa, y para poder organizarnos en pos de prevenir la violencia de género, específicamente, y atender las situaciones de la mejor manera, Sabemos que la Casa es necesaria, pero todo lo que acompaña a eso es fundamental para consolidar la red de recursos ya existente, fortaleciendo esos recursos, y desatar una red en simultáneo con la Casa en el marco de un programa al que le hemos ido dando forma durante todo este tiempo que se llama Desatando Alas”.

“En tanto política de Estado, la Casa viene a dar respuesta a una de las cuestiones que plantea la Ley Nacional de Promoción Integral que dispone la existencia de hogares de tránsito, del abordaje de las situaciones de violencia de manera temporal -siempre a modo de tránsito y no de institucionalización- para que las personas no pierdan el vínculo con su casa, su barrio o su comunidad. Si bien la legislación no nos pone como responsables directos para dar respuesta, la Casa está construída con fondos municipales, aunque gestionamos ante Nación el mobiliario -de lo cual fue a probada la parte técnica pero falta la decisión política de la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, para que se destine el dinero que ronda en unos 800 mil pesos-“, detalló Bugnone que aseguró que la compra comenzó a efectuarse con fondos municipales “ya que no podemos postergar la apertura de la Casa por la falta de decisión política de la Nación”.

En esa línea Piaggio aclaró: “Nosotros asumimos esa responsabilidad, como pasa en muchos otros órdenes también como en Salud, Discapacidad y Adultos Mayores, convencidos de que los Municipios deben tener mayor participación en torno a las políticas públicas que deben abordar esas problemáticas, pero también a sabiendas de que eso lo llevamos adelante por voluntad, compromiso y convicción propias del gobierno local; creemos que no podemos estar ausentes, más allá de que hay responsabilidades que son ineludibles de otros órdenes del gobierno, en este caso de Nación y Provincia, que esperamos acompañen en alguna medida estos proyectos, aunque no siempre se da de esta manera”.

Sobre las experiencias consultadas, Bugnone contó: “Fuimos el año pasado a conocer la Casa de Colón, porque más allá del protocolo fijado por la ley nacional, queríamos conocer el funcionamiento real del lugar. De la experiencia de Colón tomamos mucho, y otras cuestiones las fuimos modificando y adaptando a partir de nuestra experiencia”.

Y consideró: “Lo más interesante de nuestro proceso es que vamos a darle apertura a la Casa con una experiencia de más de un año de funcionamiento, lo cual nos ha permitido también darle todo el encuadre de trabajo y las formas legales; ahora va a ser mucho más visible, pero ya comenzamos hace más de un año con el trabajo en esta casa que se presta al Municipio en comodato. Cuando la Casa esté inaugurada va a ser cuidada por la comunidad, por el barrio, va a ser sin dudas un lugar de referencia, a diferencia de la situación actual que es un lugar que mantenemos a resguardo”.

Acerca del financiamiento


Sobre el mantenimiento de la Casa, Bugnone dijo que “se hace cargo el Municipio”, destacando que “se trata de un equipo operativo las 24 horas, que es para nosotros una necesidad pero que implica también una inversión importante”. Para ejemplificar dijo: “Solo para garantizar el personal policial las 24 horas afuera de la Casa -gestiones que se realizaron ante provincia- se requieren mensualmente alrededor de 70 mil pesos”.

Al ser consultada sobre el dinero que se destina actualmente para el refugio que funciona desde junio del año pasado -en la propiedad en comodato antes mencionada y de la cual no se especificó ubicación para preservar la intimidad y seguridad de quienes la habitan- dijo que “se resuelve en función de la demanda que surge en el funcionamiento cotidiano”, aclarando que “no hay un presupuesto destinado, sino que la Secretaría de Salud provee de los recursos necesarios para el funcionamiento a partir de las necesidades que van surgiendo”.

“Tenemos un registro sobre lo que se gasta y cuando se gastará, hasta el momento no fue una necesidad estipular un número, pero seguramente lo haremos en camino al armado de la ordenanza que institucionalice la Casa. Es parte de la experiencia que venimos trabajando hace mas de un año, traslada ahora a un nuevo edificio”, justificó Bugnone al aclarar que el su área no tiene un presupuesto específico dentro de la Secretaría de Salud.

En este marco Piaggio agregó: “Abordamos el tema por convicción plena, pero no porque sea obligación del Municipio”.

Y señaló: “Ningún gualeguaychuense tributa ni un centavo para que el Municipio de respuesta a estos temas. Seguramente podríamos tener mejores condiciones en relación a los recursos destinados para esta problemática, como así también en Salud o en Medio Ambiente; para eso los gualeguaychuenses tributan a la Provincia, para que nos garantice esos derechos: a los adultos mayores, a los niños, etc. Sin embargo desde el Municipio creemos que tenemos que tener mayor injerencia y asumir esa responsabilidad, por eso estamos en ese proceso para hacernos cargo”.

Y remarcó, sin precisiones: “La Casa va a funcionar con el mismo presupuesto que se está destinando ahora pero en otro edificio”.

“Este miércoles por la mañana “se reunió por primera vez la mesa que establecimos en el marco del programa Desatando Alas; se trata de una red de instituciones con las que -en algunos casos más- venimos trabajando y con las que queremos darle un sentido plural y comunitario a la Casa Alas Desatadas, estableciéndola como una política que vaya más allá de esta gestión”, contó Bugnone.

Del encuentro mencionado por la funcionaria participaron: el Grupo de Apoyo de Madres de Plaza de Mayo, CTA Género, RED Connin, Madres Cuidadoras, Hogar de Cristo Nazareth, Las Juanitas, CEIM, Asamblea de Género, Centro de Estudiantes de la EET N° 2, Casa Club, Inka, Musicante, Centro de Acceso a la Justicia, Grupo de Teatro Tablas y La Cigarra.

Los funcionarios aseguraron que se ampliaría el arco de participantes, enviando invitaciones a otras instituciones que pueden convertirse en -o que son en los hechos- referencia para la comunidad, para el abordaje de la problemática.

Por último, Bugnone adelantó que “Mariana Broggi -directora del consejo provincial de prevención de violencia de Entre Ríos- nos invitó a formar parte del encuentro de la red de hogares que se va a hacer el próximo 18 de agosto en la ciudad de Colón, ya como Casa Refugio”.

El “cabe destacar” tan recurrente en tanto texto periodístico, cobra una significativa importancia en el marco de la información proporcionada ayer. Porque cabe destacar que es la primera vez que se brindan indicadores desde el Ejecutivo local, vinculados a la violencia de género en nuestra ciudad, los cuales particularmente hemos requerido en infinidad de oportunidades -a la gestión anterior y a los funcionarios actuales que vienen de gestiones anteriores-. Porque cabe destacar la intención de abrir el juego respecto de la mirada y participación de la comunidad para la construcción de políticas públicas para erradicar la violencia de género, siempre y cuando esa apertura rompa barreras ideológicas y constituya la posibilidad de generar nuevas posibilidades, concretas, reales, materiales.

Cabe destacar el trabajo dedicado de los profesionales abocados al problema, como así también el de las organizaciones que lo hacen sin pertenecer a ninguna estructura estatal. Cabe destacar que la obra -para la cual “el Municipio destinó alrededor de 250 mil pesos, a partir de la articulación de la Subsecretaría de Planeamiento Urbano, Dirección de Cooperativas y la Secretaría de Desarrollo Social y Salud”- es dinero del Estado, no de particulares. Por lo tanto, cabe destacar el derecho de acceso a la información pública, en tanto la gestión como así también en los específicamente vinculado al financiamiento, independientemente de que nivel del estado provengan los fondos destinados -incluso más allá del debate de si los mismos corresponden a la coparticipación o a la recaudación municipal-.

Cabe -entonces también- destacar, que en caso de que estos recursos no existan a nivel local, es lógica y necesaria la exigencia tanto a Provincia como a Nación -sin distinguir colores políticos ni cercanías partidarias- que estos recursos estén disponibles.

Cabe destacar que decir que se debe reivindicar que el estado haga aquí lo que en otros lugares no hace, no puede ser un consuelo ni la argumentación para ninguna obra de gobierno, en todo caso quienes “no hagan” en relación a las políticas públicas que demanda la vida cotidiana de los vecinos deberán explicarle a sus comunidades.

Cabe destacar que es un gran desafío construir referencia cuando la violencia de género todavía se vincula a un problema “privado” y no a una cuestión “pública” que requiere soluciones provenientes del ámbito de lo público. En esto, aquello que todavía no llega a los centros de salud, a las denuncias que no se realizan, a lo que todavía no se dice, sigue siendo entonces, el gran desafío.

Y por último y para no olvidar -más allá del año electoral- cabe destacar la importancia de la construcción de la postergada Carta Orgánica local, donde estos derechos adquiridos y estas convicciones se encuentren plasmadas.

 

(*)  Periodista. Publicado en Reporte 2820.