Se llama Hernán Eduardo Arismendi, nació en Ibicuy en 1982, y se ordenó cura en 2010, en Paraná.

Apartir de febrero próximo asumirá como párroco de la parroquia Jesús Maestro y Señor y Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, de Oro Verde, en reemplazo del cura Alfredo Nicola, quien ha sido corrido de su función allí y por ahora sin destino asignado.

Nicola se va después de un escandaloso 2017. Primero, en agosto, se vio involucrado en la causa penal que se tramitó en el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay al cura Juan Diego Escobar Gaviria. Sus defensores, los abogados Milton Ramón Urrutia y Juan Pablo Temón, lo citaron como testigo, pero una intervención del arzobispo Juan Alberto Puiggari evitó el papel papelón.

Después, a finales de octubre, anunció por Whatsapp que dejaba la parroquia por una situación de estrés. Pero antes de que se cumpliera un mes volvió con ímpetu, y casi provoca la renuncia del vicario, Daniel Rodríguez, quien había sido designado administrador parroquial en su reemplazo. A Rodríguez no le cayó bien su vuelta intempestiva y estuvo a punto de dar el portazo.

En medio, se conoció la decisión del Ministerio de Salud de abrir una investigación de oficio sobre su desempeño como empleado del Estado: Nicola es capellán del Hospital Fidanza, y por esa tarea tiene un sueldo del Estado provincial.

En medio, ocurrió la denuncia contra un docente de la escuela parroquial Jesús Maestro y Señor, de Oro Verde, fundada por Nicola. El profesor Gabriel Flores se vio envuelto en una denuncia por abusos a un menor. Y sin que se haya apagado ese escarnio, se publicaron una serie de notas en la revista “Análisis” que dieron cuenta de al menos tres denuncias por abuso contra Nicola. En su defensa, el cura dijo tener en mano una especie de salvoconducto firmado por Puiggari en el que se afirmaría que no hay tales denuncias en la curia.

Como fuere, la persistencia de la exposición mediático de su nombre obligaron a Nicola a volver a cuarteles de invierno y hoy se desconoce a ciencia cierta cuál es su paradero ni qué destino le tiene reservado Puiggari.

Lo cierto es que su lugar será ocupado ahora por el exvicario de Nuestra Señora de Luján y responsable de la radio del a curia, FM Corazón, Herán Arismendi. También el vicario Daniel Rodríguez será reemplazado: en su lugar irá Héctor Rodríguez. Todos esos cambios se concretarán en febrero próximo.

A finales de 2014, Puiggari había convocado a Arismendi para ponerse al frente de FM Corazón, la radio de la curia fundada en 1988 por Antonio Mattiassi. Antes de ser cura, Arismendi hizo radio, trabajó en producción, condujo programas para chicos, de interés general, hizo televisión: todo eso, allá en el sur, en Ibicuy.

En un mes se pondrá al frente de la parroquia Jesucristo Maestro y Señor de la Humanidad y Nuestra Señora de Pompeya, de Oro Verde, en reemplazo del expansivo Nicola, cuyas misas de sanación solían atraer tantos fieles como en su momento, antes de caer en prisión, ocurría con Escobar Gaviria. La estrella de ambos, ahora, parece haberse apagado. Uno en la cárcel, desde el 21 de abril de 2017; el otro, acorralado por las denuncias mediáticas por abusos.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.