La capilla norte de San Miguel muestra lo que fue. Una construcción antiquísima que ahora está en proceso de ser restaurada, pero que no se utiliza para el culto. Las actividades del culto se desarrollan en la parte de “adelante”, frente a calle Carlos Gardel. El templo, también antiguo, fue habilitado en 1860. Aunque hubo a lo largo del tiempo distintas iniciativas por preservar su arquitectura, los daños son evidentes, y la erosión, hace su tarea. Pero aún así la construcción sostiene su belleza, y es un hito en la historia arquitectónica de la ciudad.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.