La Justicia ordenó, el miércoles 26 de septiembre último, la encarcelación de seis policías de Rosario del Tala, que fueron condenados en 2015 a ocho años de prisión por los delitos de privación de la libertad con abuso funcional, vejaciones en actos de servicio y apremios ilegales.

La sentencia fue dictada por el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, el 24 de agosto de 2015, pero no estaba firme.  Los defensores de los uniformados fueron apelando sucesivamente los fallos adversos, hasta que la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) dejó firme la condena, y rechazó un recurso extraordinario federal y también un habeas corpus.

Así, el 26 de septiembre se emitió la orden de encarcelamiento de los seis policías, que hasta entonces gozaban de libertad.

La causa, caratulalada “Milezzi, Marcelo José; Soto, Ludmila Natalí; Mori, Héctor Leopoldo;  Monroy, Claudio Marcelo; Forneron, Gustavo Daniel; Segovia, Pablo Leoncio;  Flores Campos, Walter; Magallan, Neri Andrés; Vidal, Rodrigo Sebastián-s/ torturas, privación de la libertad con abuso funcional, vejaciones en actos de servicio y apremios ilegales”, tuvo una primera condena en agosto de 2015: los jueces uruguayenses Fabián López Moras, Alberto Seró y Mariano Martínez, resolvieron, por unanimidad, absolver de culpa y cargo a Walter Flores Campos y Rodrigo Sebastián Vidal, como autores materiales penalmente responsables de los delitos de torturas, privación de la libertad con abuso funcional, vejaciones en actos de servicio y apremios ilegales.

En cambio, a Marcelo José Milezzi, Ludmila Natalí Soto, Héctor Leopoldo Mori, Claudio Marcelo Monroy, Gustavo Daniel Forneron y Neri Andrés Magallán, los declararon autores materiales penalmente responsables de los delitos de torturas en concurso ideal con privación ilegítima de la libertad y vejámenes. Y  los condenaron a la pena de ocho años de prisión efectiva e inhabilitación absoluta y perpetua con accesorias legales.

A los policías condenados, integrantes de la División Investigaciones de la Jefatura Departamental Tala, se les atribuyeron distintos hechos de tortura, privación ilegítima de la libertad y vejámenes, que sucedieron los días 29, 30 y 31 de marzo de 2012, de los cuales fueron víctimas WR y JSR, ambos de menos de 18 años al momento del hecho.

Pero la efectización de la condena a prisión, que debió cumplirse a partir del 26 de septiembre último, sólo se cumplió con tres de los seis condenados, y que ahora están en la Gran Penal de Gualeguaychú. Los otros tres, siguen en libertad. Aunque ya les llegó la notificación de que deben presentarse dos en la Unidad Penal de Gualeguaychú, y la mujer, en la Unidad Penal de Mujeres , de Paraná.

Los abogados Lucio Salisky y Federico Baridón,  defensores de tres de los policías condenados -Mori, Monrroy y Soto- no fueron notificados del rechazo del recurso federal, y por eso la efectización de la condena de sus defendidos no pudo concretarse en septiembre pasado. Entonces, comenzó un ida y vuelta entre los tribunales de Concepción del Uruguay y Paraná para salvar el entuerto. “No debe haber peor sufrimiento que la espera. Mis defendidos están esperando que se concrete la orden para llevarlos a prisión”, dijo el abogado Salisky.

“En teoría, la orden de prisión se libró para los ocho. Pero a mí no me notificaron del rechazo del recurso extraordinario federal. No hicieron la cédula de notificación, y entonces no se pudo concretar la orden judicial de enviarlos a prisión. Además, sin esa cédula no podía ir en queja a la Corte. Ahora, esa cédula se confeccionó y presentamos la queja en la Corte. Lo que no sabemos es por qué se demora el traslado de mis defendidos a la prisión. En eso estamos, esperando”, señaló el abogado.

“Hace una semana que llegó la cédula y que se notificaron -aseveró-. Ahora, no sé por qué se demora. Ellos están en Tala, todavía, en libertad”.

Mientras, Saliski aguarda que se tramite el recurso de queja en la Corte, y se pueda dar vuelta el fallo que se dictó en Entre Ríos, con los siete policías llevados a prisión.

Ludmila Soto, una de las policías condenadas pero que todavía goza de libertad, habló con el programa Puro Cuento que se emite por Radio Costa Paraná 88.1 y dijo que el hecho de que tres de los seis condenados todavía estén en libertad “es un error, uno más de los tantos errores que se cometieron en la tramitación de esta causa”. Todos los condenados están “en disponibilidad” dentro de la Policía, sin cumplir funciones, aunque percibiendo haberes.

“Y así vamos a seguir hasta que la sentencia quede firme. La sentencia todavía no está firme porque nosotros apelamos a la Corte hace cinco días”, contó. “La situación nuestra es devastadora, por la cantidad de injusticias que se cometieron y por las irregularidades que hubo. Nuestros abogados han encontrado más de 20 irregularidades en el proceso”, contó.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.