El expresidente de la tarjeta Sistema de Crédito Entre Ríos (Sidecreer), Nelio Calza, está en la misma situación que su sucesor, Juan José Canoza: ambos tienen abiertas sendas causas en la Justicia, que los investiga por el supuesto delito de enriquecimiento.

Los dos casos están bajo la lupa del fiscal Juan Malvasio, aunque Canosa, por su otrora alto perfil mediático, es el que se lleva todos los titulares.

Todo se originó a partir de la presentación que hiciera, a mediados de diciembre de 2016, el senador provincial Raymundo Kisser (Cambiemos), que pidió a la Justicia investigar la situación de la tarjeta Sidecreer después de las dos gestiones de Sergio Urribarri al frente del Poder Ejecutivo. La causa, primero caratulada “Kisser Raymundo s/Denuncia”, se bifurcó luego en varias causas. Dos salpican a Canosa, una por negociaciones incompatibles con la función pública, ya remitida a juicio; la otra por enriquecimiento, en etapa investigativa. La tercera, que involucra a Calza, dirigente que proviene del Frente Grande, también investigado por enriquecimiento.

La presentación de los legisladores de Cambiemos apuntó fundamentalmente a Canosa, pero no dejó a un lado a Calza. El texto señaló que “los nombrados y otros funcionarios del directorio de la tarjeta aludida, que han tenido o vienen teniendo participación como responsables de la Sidecreer, no podrían justificar sus elevados crecimientos patrimoniales”.

Achacaron los legisladores un agudo proceso de destrucción de Sidecreer con la incursión en el negocio de una empresa del Estado de las financieras. “Lo único que cabe para saber qué sucedió con la tarjeta es recorrer su historia de despilfarro y entrega. La entrada del negocio de las mutuales la habilitó el titular en la gestión de Jorge Busti, Nelio Calza, y la amplió y profundizó su sucesor, Juan José Canosa en el gobierno de Urribarri. Tampoco es ajeno esto que ambos funcionarios estuvieron sospechados por su rápido y enorme crecimiento económico y patrimonial. Tampoco se debe descartar el hecho de que quien fuera su gerente comercial y financiero, Pablo Terra, terminara siendo uno de los que presta a la tarjeta a través de la Mutal 10 de Abril, y que su salida como funcionario se haya hecho en el más sospechoso silencio”

Como se dijo, todo se disparó a partir de una presentación de Kisser  a mediados de diciembre último ante el procurador general de la Provincia, Jorge Amílcar García.

Con el patrocinio del abogado Guillermo Mulet, el senador presentó una denuncia penal y una “urgente medida de no innovar” en el marco del llamado a licitación que había lanzado la tarjeta Sidecreer, en procura de incorporar capital privado que la auxilie a salir de la asfixia financiera en la que quedó después de dos gestiones de Juan José Canosa, entre 2009 y 2015.
Kisser planteó a García una denuncia penal contra las autoridades de Sidecreer, por los posibles delitos de administración fraudulenta y tráfico de influencias –incluyó a Juan José Canosa– así como que “se suspenda el proceso licitatorio” impulsado por la administración provincial.

Dijo que “es público y notorio el proceso de vaciamiento y posterior intento de privatización de la empresa”, por cuanto de concretarse la proyectada incorporación de capital, “las participaciones en los derechos, obligaciones, costos y gastos” serán “el 70% para el nuevo socio y el 30% para Sidecreer”.

La “privatización” de Sidecreer no avanzó, la administración del gobernador Gustavo Bordet desechó el proyecto, aunque la situación judicial de Canosa se complicó sobremanera: a partir de la presentación de Kisser, se abrieron dos causas: una por enriquecimiento ilícito y otra por negociaciones incompatibles con la función pública.

Lo primero se afianzó tras la presentación judicial de un grupo de diputados de Cambiemos –Esteban Vitor, Gabriela Lena y María Alejandra Viola—cuando se empezó a hablar del altísimo nivel de vida del ahora funcionario de la Cámara de Diputados. “Disfruta viajar mucho a lugares caros y lujosos. Veraneó en Buzios, en el Conrad de Punta del Este, los centros de esquí de Las Leñas y Ushuaia, en compañía de su esposa, sus dos hijas y una niñera, todo en avión, en hoteles cómodos y lujosos o con todo incluido”, dice la presentación que hicieron los legisladores ante el procurador García.

Las negociaciones incompatibles es la causa que más rápido avanzó: estando al frente de Sidecreer, Canosa negoció contratos con su hermano, con la suegra de su hermano, con la esposa de su hermano, y la cuñada de su hermano. También, con el marido de la cuñada de su hermano. Por esa causa, hasta allanaron la casa de Sofía Montefiori, la madre de la esposa del extitular de Sidecreer, la defensora oficial Paula Montefiori.

Esa investigación ya tuvo un primer corte con el pedido de elevación a juicio que presentó el fiscal Malvasio el 14 de septiembre último. Resta cerra la investigación penal preparatoria en la otra causa que salpica a Canosa, por enriquecimiento ilícito.

Bajo ese mismo paraguas, está Calza, a quien también se investiga por enriquecimiento luego de su paso por Sidecreer.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.