El Instituto Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper) maneja un presupuesto anual de $5.000 millones para dar cobertura médica a 300 mil afiliados. Pero de ese total de recursos, un 40% lo absorbe la atención del 3% del padrón.

¿Por qué la distorsión? La explicación está en una peculiaridad que está marcando fuertemente al sistema sanitario: el ingreso al país de medicamentos de uso compasivo, de alto costo y ningún control, la aplicación de nuevas tecnologías, y, lo último, por cobertura de las denominadas “leyes especiales”, como pacientes diabéticos, por obesidad o discapacitados.

Fernando Cañete, presidente de Iosper, dice que se agotó el tiempo para reclamar que el Congreso de la Nación legisle en la materia: el Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina (Cosspra) interesó a las cámaras de Diputados y de Senadores de la Nación, pero no encontró eco favorable.

Por eso, ahora Iosper viene trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud de Entre Ríos para dar un marco legislativo local. “Si la Nación no interviene, entonces generemos leyes en la provincia para dar un marco a este tema. Se trata de la defensa del sistema de salud”, asegura Cañete.

“Nosotros decimos que hay que trabajar en forma conjunta entre Iosper, la Provincia y los prestadores de modo de garantizar políticas que permitan la sustentabilidad del sistema. En estos momentos hay tres factores que ponen en riesgo el sistema de salud: leyes especiales, medicamentos de uso compasivo y nuevas tecnologías. Hemos pedido regulación de precios de los productos que ingresan al país. Pero no hemos tenido respuesta del Estado nacional. Al contrario, se decidió bajar de categoría al Ministerio de Salud que ahora es Secretaría de Salud. Indudablemente que las medidas que se están tomando no garantizan la sustentabilidad del sistema”, afirmó durante una entrevista con el programa Puro Cuento de Radio Costa Paraná 88.1.

Y afirma: “Medicamentos de alto costo, leyes especiales y las nuevas tecnologías desnaturalizan los recursos y ponen en peligro el sistema. Y esto afecta no sólo al Iosper sino a todas las obras sociales. Nosotros ponemos en cuestión el ingreso sin control de los medicamentos de uso compasivo, que son elaborados a nivel internacional y que ingresan sin control ni precio de referencia. Cuando hablamos de uso compasivo, decimos que son medicamentos que ingresan con la anuencia del afiliado, pero sin la autorización del Anmat. Ingresa porque el paciente dice que se va a hacer el tratamiento. Así, a nosotros nos utilizan de conejitos de Indias para que se experimenten los medicamentos de otros lugares”.

En ese marco, recordó que los medicamentos han tenido un fuerte aumento a lo largo de 2018, con un promedio del 69%, aunque en determinadas especialidades la suba fue del 250%. “En un contexto económico como el actual, y si esto sigue agravándose, vamos a estar complicados. Vamos a utilizar muchos recursos en pocas personas. Y el sistema debe garantizar que todo afiliado que necesite, el sistema le dé respuesta. Y para eso, hay algo fundamental, la salud no tiene precio, pero tiene costo y el costo es financiero”, asegura.

Al respecto, da un dato: en el departamento Gualeguay, Iosper tiene un padrón de 5.511 afiliados directos, y 5.700 adherentes. Al año, esos 5.511 afiliados aportan $169 millones al Iosper. Pero en ese departamento hay dos afiliados “que al año reciben medicamento por $80 millones. Es decir que ocupan más del 50% del ingreso anual del departamento. Esta situación pone en peligro la sustentabilidad del sistema y esto es lo que advertimos”.

“Tengo la responsabilidad de salir a advertir de esto que está pasando –sostiene Cañete-. Y salí a pedir públicamente el acompañamiento de la Provincia. Necesitamos sentarnos a trabajar en forma conjunta con los prestadores y el Ministerio de Salud de Entre Ríos para garantizar que todos los afiliados tengan acceso a la salud. Si dejamos que esto siga así, lo que pasará es que tendrán acceso a la salud los que tengan plata. De la manera que vamos, eso es lo que va a ocurrir lamentablemente”.

Por eso, el Iosper impulsa un proyecto de ley para que sea tratado en la Legislatura y que creará en Entre Ríos un Programa Médico Obligatorio (PMO) propio. “Queremos que se establezca por ley que prestaciones debe otorgar la obra social y cuáles no.  Con esto intentamos romper los monopolios empresariales. Y ahí esperamos que la Justicia tome recaudos, porque habitualmente somos obligados a dar estas prestaciones a través de amparos. Esto saldrá a través de la ley. Por eso, también impulsamos la creación de una Agencia de Tecnología en la provincia”, plantea.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.