Este martes se realizó una nueva jornada de audiencias del juicio por el femicidio de Micaela García en los Tribunales de Gualeguay. La mayoría de los testigos fueron de la parte técnica, dieron cuenta de la autopsia y de la investigación. Según indicaron fuentes judiciales, la jornada de este martes, por la crudeza de las imágenes, justifica con creces la decisión de que el juicio sea a puertas cerradas.

Una testigo incorporada a último momento, complicó aún más la situación de Néstor Pavón, el dueño del lavadero de autos adonde trabajaba Sebastián Wagner, quien ya confesó haber violado a la joven estudiante uruguayense. Aunque complicó en el crimen a su antiguo empleador. Este miércoles será el último día de testimonios de fiscalía y querella, y una jornada clave para Gabriel Otero, porque declaran seis testigos de su defensa. Otero es hijo de Nora González, expareja de Wagner.

Los alrededores del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay ya no muestran el intenso movimiento de los primeros días. De todas formas, lo importante sucede adentro, puesto que los jueces Roberto Javier Cadenas, Darío Ernesto Crespo y María Angélica Pivas deberán determinar si hubo uno o más responsables del femicidio de Micaela García, ocurrido en abril de este año.

En la jornada de este martes, el grueso del debate se ocupó en cuestiones técnicas vinculadas a las pericias y las investigaciones. El perito forense dio un impactante testimonio con imágenes, pero lejos de la morbosidad, lo importante es que demostró que Micaela presentaba determinados signos de resistencia, lo cual es importante para la teoría del caso de fiscalía y querella. También, dieron su testimonio los investigadores y los oficiales que intervinieron en las detenciones y los allanamientos. Luego de la parte técnica, y motivado por el testimonio que aportó este lunes Nora González, se citó a un nuevo testigo que aportó un dato fundamental. Concretamente, se trata de una llamada que Wagner habría realizado, y lo vincula con Pavón después del horario en el que comienza la coartada del dueño del lavadero. A su vez, se corresponde con la actitud de cacería en la que entienden desde la parte acusatoria que se encontraban, por lo menos, Wagner y Pavón.
Impini hizo su balance


El querellante Jorge Impini señaló que “antes del inicio del juicio, donde comenzamos desde cero con el Tribunal, teníamos nuestra teoría respecto de los tres; sin dudas respecto a Wagner, Pavón con un grado de certeza y a Otero señalado por una persona. Se diría que lo de Wagner está definido; Pavón presenta muchas contradicciones con él mismo y se contrapone incluso con sus propios testigos; y respecto de Otero queda en ‘stand by’, porque faltan testigos de su defensa que tratarán de mejorar su situación”.

Consultado sobre lo que puedan aportar los testigos de Pavón a su defensa, graficó: “Los únicos testigos que ofrece Pavón son la esposa y el hijo. No creo que aporten mucho a la causa”, determinó. Y cerró con otros argumentos: “El derecho penal habla de certezas e indicios. Determinada cantidad de indicios pueden dar certezas. Hay demasiados indicios de que Pavón estaba en determinado lugar, y que siguieron juntos en la noche”, detalló.
El día D para Otero


La jornada de este miércoles es vital para la situación de Gabriel Otero, hijo de Nora González. Cabe recordar que un testigo lo ubica dentro del auto por la mañana, en el Barrio Hipódromo, momento en el que el Renault 18 Break volvía de dejar el cuerpo de Micaela en la zona del tambo de Seis Robles. Dicho testigo ratificó su testimonio, pero este miércoles, su defensor,  Matías Farías, presentará seis testigos que intentarán sostener su teoría del caso, que lo ubica en su casa durmiendo con su mujer.

Habrá que ver si la solidez de los testimonios le permiten a la defensa de Otero revertir el testimonio que lo incrimina. Después de esta jornada, las audiencias se retomarán el lunes de la próxima semana.

 

 

Fuente: texto y foto, Santiago García, El Debate Pregón.