“Lo que dice la condena es que no se admite  más esta forma de sindicalismo”.

Jorge Gamal Taleb llevó adelante, junto a Laureno Dato, la acusación pública en el juicio que se inició el 22 de octubre contra seis dirigentes de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y el exminsitro de Salud, Ariel de la Rosa, acusados por los delitos de coacciones agravadas, resistencia a la autoridad y amenazas.

La causa se había iniciado tras los incidentes que ocurrieron entre el 5 y el 7 de junio de 2017 en la Colonia de Salud Mental de Diamante tras la decisión de la directora, Noelia Trossero, de dar de baja una suplencia de la enfermera Yanina Migueles, delegada de UPCN.

Hasta Diamante viajó una delegación de UPCN y “apretó” a Trossero para que diera marcha atrás con la medida, y ocurrió también un llamado telefónico del exministro De la Rosa para que cumpliera la directiva de recontratar a la enfermera. Como Trossero se mantuvo en sus trece, el clima se tensó y hubo situaciones enojosas.

A juicio llegaron los dirigentes Fabián Monzón, secretario adjunto de UPCN y miembro del directorio de Iosper; Carina Domínguez, secretaria gremial del sindicato que lidera José Allende; Zunilda Suárez, José Zarza, Guillermo Barreira y Noemí Ester Santamaría, y el exministro De la Rosa. Pero no para todos hubo pedidos de condena.

La Fiscalía solicitó para Zarza, 5 años y 6 meses de prisión efectiva; para De la Rosa, Domínguez y Santamaria, 5 años de cárcel; para Suárez, 3 años y 6 meses. Y para Monzón, 1 años y medio de prisión condicional. Y la absolución del dirigente Guillermo Barreira.

Pero el tribunal -conformado por Alejandro Grippo, Alejandro Cánepa y Pablo Vírgala-, en fallo unánima, reconsideró las figuras penales, las convirtió en menos gravosas y disminuyó las penas pedidos por los fiscales. Además, absolvió a tres de los seis dirigentes llevados a juicio y también al exministro de la Rosa.

Sólo condenó al secretario adjunto de UPCN, Fabián Monzón, a la pena de un año de prisión condicional por el delito de resistencia a la autoridad; y a dos años de prisión a José Zarza y Noemía Santamaría, por el delito de coacciones simples.

“Nosotros habíamos pedido penas más altas, con otras figuras delictivas, con una característica agravada -dijo Taleb-. Lógicamente, cuando hicimos los pedidos de condena estábamos convencidos de cuáles eran las figuras delictivas que correspondían.  El tribunal no hizo lugar a las coacciones agravadas, esbozó un argumento de por qué no siguió nuestra línea acusadora, y dispuso 4 absoluciones, 2 de las cuales las había pedido la Fiscalía.  Quizá la argumentación para dictar la absolución sobre Domínguez tiene sus, con las que uno puede estar de acuerdo no. Hay un desarrollo de esa argumentación. Pero me queda la duda respecto de la fundamentación para absolver a De la rosa. Lo analizaremos cuando tengamos detalles para definir qué temperamento seguimos y si vamos a Casación”.

No obstante, consideró como “un hito” la sentencia dictada este martes. “Es la primera vez que se condena por este tipo de hechos delictivos. Hubo un hecho grave en Villaguay, similar al de Diamante, en el cual se dictaron absoluciones a todos, y que ahora está en Casación. Es la primera vez que se condena. No es que hay un hecho que queda impune, o que se va a una probation, o que se dicta un sobreseimiento. Acá hubo una condena penal, aunque de cumplimiento condicional”, argumentó el fiscal.

“Desde ese punto de vista, estoy satisfecho con el resultado de tres condenas. Me queda la duda respecto a la absolución a De la Rosa. Y analizaremos más en profundidad el tema”, adelantó.

-En sus alegatos hablaron de aprietes, matonismo y patoterismo en relación a los dirigentes de UPCN.

-No fue una creación conceptual nuestra esto de matonismo, de apriete. Lo dijimos desde la Fiscalía en base a los dichos de la víctima y de los testigos. Hablan de actitudes de patoterismo y de aprietes. Acá, debe quedar claro que no se condena una forma de protesta. Yo soy muy respetuoso de las protestas sociales. Se condenó una forma de protesta, en base a patoterismo. No se admite más esta forma de sindicalismo.

-¿Cómo recibieron las absoluciones y las condenas más bajas en  relación a lo que había pedido Fiscalía?

-No es, como se dijo, una derrota del Ministerio Público Fiscal. Acá hay una condena, y una condena penal. Es la sanción más fuerte que puede imponer el Estado.  Estamos satisfechos .

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.