“Indignación en Argentina por el asesinato de Micaela García”.

El título, con foto de portada, ilustró la portada del sitio web de la cadena estadounidense CNN en Español el sábado 8 de abril de 2014, el mismo sábado que se supo el final trágico de la búsqueda de la estudiante Micaela García en Gualeguay.

El domingo 9, la BBC puso en portada este título: “El terrible asesinato de la joven Micaela García que conmociona a Argentina”.

El femicidio de Micaela García generó indignación, marchas masivas y repercutió aquí y en el mundo entero.

 

El sábado 8 fue un día hostil: a la mañana temprano se supo lo peor, que Micaela García había sido asesinada, y esa certeza se tuvo después de la detención, en Buenos Aires, de Sebastián Wagner, uno de los principales sospechosos por el femicidio de la chica, que hoy estará en el banquillo de los acusados en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay.

A la tarde y a la noche se organizaron marchas de repudio en todo el país. Llovía, una llovizna intensa, sostenida, y la gente ganó las calles.

En Paraná, se encendieron velas en las puertas de Tribunales; en Gualeguay, fueron hasta los Tribunales. En Gualeguaychú, hasta la casa del juez Carlos Alfredo Rossi, quien el 1° de julio de 2016 había dejado en libertad a Wagner, con dos causas por violación.

El 1° de julio de 2016, el juez de Ejecución de Penas de Gualeguaychú, Carlos Alfredo Rossi, firmó un fallo en la causa “Wagner Sebastián José Luis. Ejecución de pena”. En esa sentencia, Rossi dispuso “otorgar a partir de la fecha la libertad condicional” a Wagner, quien hasta entonces estaba alojado en la Unidad Penal Nº 9 Granja Penal Colonia El Potrero, de Gualeguaychú, cumpliendo una pena de 9 años de prisión por dos hechos de violación. La pena impuesta se cumplía recién el 16 de julio de 2018, dos años después.Al dejarlo libre, Rossi le impuso a Wagner la obligación de residir “en el domicilio sito en el Barrio Holanda, Casa N°3, Manzana 39 A-1 de la ciudad de Gualeguay”; también, “abstenerse de frecuentar lugares nocturnos, consumir alcohol y estupefacientes”; “desempeñar una actividad laboral o profesional de conformidad a su capacidad y/o conocimiento o bien capacitarse cursando los estudios pertinentes”; además, “abstenerse de mantener contacto alguno con las víctimas de los hechos por el cual cumple condena y en caso de concurrencia ocasional en la vía pública, mantenerse a una distancia mayor a los cien metros”; también, “realizar tratamiento psicoterapéutico por su problemática de violencia sexual y adicciones”; y finalmente, “no cometer nuevos delitos, para lo cual deberá, presentarse una vez por mes ante el Patronato de Presos y Liberados, de la ciudad de Gualeguay”.

Wagner, la fatalidad de los hechos lo indica, volvió a cometer un delito, muy a pesar de la recomendación del juez.

El fiscal coordinador de Gualeguaychú, Lisandro Beheran, había dictaminado en contra de la liberación de Wagner. Así opinó por cuanto, dijo, “no ha satisfecho” uno de los requisitos que se les exige a los reos, “cual es el de contar con informes de peritos que pronostiquen en forma individual y favorable su reinserción social”.
Al respecto, tanto el Equipo Técnico Criminológico como el Consejo Correccional de la Unidad Penal Nº 9, como el Equipo Interdisciplinario del Juzgado se habían expedido en forma desfavorable a la liberación de Wagner.

Pero el defensor oficial, Pablo Alberto Ronconi ponderó la calificación que logró en el penal Wagner. Al respecto, señaló que “dentro de la Unidad Penal, se ha mantenido generalmente con una conducta ejemplar (09) y concepto muy bueno (08), conservando a la fecha ambas; ello constituye un dato objetivo que refleja su evolución”.

La certeza de que un juez había dejado libre al principal sospechoso de un femicidio disparó la indignación.

El 8 de abril, el ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, declaró que es responsabilidad de los jueces hacer “cumplir las penas impuestas”, y agregó: “Las vidas que se pierden producto de una irresponsabilidad son irreparables”.

Más duro, el presidente Mauricio Macri aseveró: “A este tipo de jueces no los podemos tener”.

Rossi fue, entonces, el enemigo público N° 1.

Desde aquel 8 de abril hasta mediados de mayo, se presentaron 8 pedidos de jury ante el Jurado de Enjuiciamiento, pero hasta el momento el Jurado de Enjuiciamiento está entrampado en asuntos burocráticos: recién en estos días pudo acordar una salida a las sucesivas recusaciones de sus miembros.

Como informó Entre Ríos Ahora, más de un mes le llevó al Jurado de Enjuiciamiento concluir el proceso de votación para resolver si aceptaba o rechazaba las recusaciones planteadas por la defensa del juez Carlos Alfredo Rossi, titular del Juzgado de Ejecución de Penas de Gualeguaychú, sobre quien pesan ocho pedidos de enjuiciamiento por supuesto mal desempeño en su función.

La tarea se había iniciado el 7 de agosto último, tras la tercera y última reunión del cuerpo colegiado encargado de analizar la conducta de los magistrados provinciales.

Concluido ese trámite, el Jurado resolvió, por el voto de sus siete miembros, aceptar las recusaciones formuladas por los abogados Guillermo Vartorelli y Miguel Cullen, que ejercen la defensa del juez Rossi, de los diputados Diego Lara y Rosario Romero, ambos del Frente para la Victoria (FPV); también, del vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), Emilio Aroldo Castrillón; y de los senadores Ángel Giano (FPV) y Roque Ferrari (Cambiemos). En cambio, rechazó, por 4 votos a 3, las recusaciones que pesaban sobre los diputados Daniel Koch (Frente Renovador) y Esteban Vitor (Cambiemos).

De ese modo, Koch y Vitor deberán reintegrarse al Jurado de Enjuiciamiento, como miembros titular y suplente, respectivamente, por lo cual deberán ceder su lugar quienes habían sido incorporados tras su recusación, Jorge Monge (Cambiemos) y Gustavo Zavallo (Frente Renovador). Koch y Vitor se sumarán así al cuerpo colegiado conformado por los vocales del STJ Daniel Carubia y Bernardo Salduna; Jorge Campos y Roberto Beherán, por el Colegio de Abogados; y  el senador Lucas Larrarte (FPV)

Desde que se presentó el primer pedido de jury al juez Rossi, el 8 de abril, el día que se halló el cuerpo sin vida en Gualeguay de la joven Micaela García, el Jurado de Enjuiciamiento se ha reunido en tan solo tres oportunidades: el 18 de abril, el 8 de mayo, y la última, el 7 de agosto.

Lo que sigue por delante es analizar si prospera o no el jury al juez Rossi. Pero esa será otra historia. Mientras ese proceso sigue en veremos, este jueves 21 comienza en Gualeguay el juicio para esclarecer el femicidio de Micaela García.

Las instituciones, el Estado, los representantes, están todavía en deuda hacia la sociedad en dar una respuesta a la conmoción que generó ese crimen que habló todo el mundo. Hasta la CNN.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.