Este lunes, a través de su cuenta de facebook, Keili González hizo pública una denuncia contra un grupo de jóvenes que la siguieron en coche, por calle Moreno y Centenario, de Nogoyá, para insultarla de modo insistente y en violenta escalada, a tal punto que llegaron a escupirla y arrojarle bebidas alcohólicas desde el auto en que se apretaban, calcula, unos seis varones. Pero la cosa no quedó ahí: ella hizo la denuncia policial, pero también el agresor, que dijo sentirse dañado moralmente por los dichos de la víctima. La fiscalía  estableció medidas de protección para Keili.

 

Militante en causas de género y de permanente actividad, Keili ha sabido tratar con la mirada ajena y los obstáculos que a veces generan. Con 24 años, tiene una historia intensa en cuanto a conquista de derechos: a los 17 su historia dio vuelta por todo el país, cuando consiguió la Escuela Normal Antonio Sagarna, de Nogoyá, la autorizaran a cursar vestida de mujer, siendo varón para los registros oficiales. Ya instalada en Paraná, por razones de estudio universitarios, se volcó a la militancia con un enfoque de género y fue referencia en diferentes debates. En junio 2012, Keili logró, de acuerdo a la flamante Ley de Género, imprimir el nombre que ella había elegido.

Este lunes ella, Keili, sacudió las redes sociales con una denuncia por discriminación. No es precisamente una persona sensible a esa mirada ajena que aprendió a manejar con tanta naturalidad, pero esta vez la circunstancia, el ataque, la violencia, la dejaron triste y perpleja.  El hecho ocurrió en Nogoyá, donde actualmente trabaja y milita.

Keili, como lo anunció en diálogo con Entre Ríos Ahora, no se quedó con la manifestación pública, a través de redes sociales, del episodio sufrido, sino que fue a la comisaría y formuló la denuncia correspondiente en sede policial.

“…circulaba caminando por calle Moreno entre Centenario y Alem, es que visualiza un vehículo a simple vista de color azul o negro y que alcanzo a observar de que la patente era KEK277, que se le pone a la par en una marcha lenta y al mismo tiempo comenzaron a agredirla verbalmente con todo tipo de insultos…” detalla la denuncia policial y especifica los agravios. Después, añade que “en el interior del vehículo iban aproximadamente como 6 quienes que al mismo tiempo que le gritaban cosas también le tiraban con vasos con bebida alcohólica y lo escupían”.

En la denuncia, en la pública y en la policial también, Keili identifica a Lautaro Martínez. Justamente, Martínez –alias Marote- fue a la comisaría después de leer el texto de la víctima en redes sociales, para “dejar la debida constancia de como fueron realmente las cosas y para que esta chica tome conocimiento de que le va a iniciar acciones civiles en su contra por el gran daño moral, personal y social que le ha provocado”.

Martínez, claro, negó haber insultado a Keili y dijo no saber “porque dice todas esas mentiras en las redes sociales lo que lo ha perjudicado en su vida personal, en su trabajo dejándolo socialmente mal visto y hasta su mamá tuvo llamado de atención en su trabajo por lo que se enteraron que había echo su hijo”, completó.

Anoche, según pudo saber Entre Ríos Ahora por fuentes judiciales, la fiscalía de Nogoyá estableció medidas de protección para Keili González, por lo que Martínez no se podrá acercar a menos de cien metros de su denunciante.

EL TEXTO DE KEILI.

“No sé como expresar la indignación y el dolor que siento. Hacía mucho tiempo no vivía una situación tan violenta como esta”, empezó el texto que Keili publicó este lunes en Factbook.

“Era domingo pasada la hora una cuando caminaba por calle Moreno, entre Centenario y Alem. Allí me cruzó un automóvil color azul oscuro o negro con la patente KEK 277. Del lado derecho del asiento del conductor iba Lautaro Martínez junto a un par de machitos violentos que me agredieron verbalmente por casi una cuadra”, narra.

“No puedo explicar el doloroso momento que atravesé, a pesar de las herramientas adquiridas a través de los años de militancia y activismo. Me encontré y viví nuevamente una acción fuertemente discriminadora. Sí, la discriminación y la violencia me dejaron una vez más desnuda”, dijo Keili y explicó que “Hago público este hecho porque me niego a que mi identidad trava-trans sea controlada por un sistema que le garantiza la impunidad a estos machos violentos”.

Y siguió, Keili, diciendo que “Hago público este hecho porque refleja el recrudecimiento de la violencia sobre nuestros cuerpos. Hago público este hecho porque quiero ser, ser bajo mis propios términos, trazada por todo aquello que me construye como Keili Gonzalez. No quiero que nadie más pague con su cuerpo lo que la sociedad pretende ver de nosotrxs, ésta sociedad hipócrita en la que parece que nuestras identidades generan una especie de pánico moral”.

Y concluyó, Keilli: “El patriarcado, el machismo y su heteronorma no pueden seguir robándonos la vida. Reacciono haciendo público este hecho, armada de valor pero con un profundo dolor, porque entiendo que reaccionando extiendo a lxs demás, porque no se trata solamente de luchar por una, sino también por lxs compañerxs”.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora