Por Susana Cogno (*)

 

Cuando la noche de la dictadura terminaba,  las organizaciones sindicales comenzaban a reorganizarse después de la terrible represión sufrida, porque la dictadura cívico militar atacó las formas de organización, así como los gobiernos de la democracia atacaron y destruyeron el sistema productivo de nuestro país y atacaron a la clase trabajadora. Nada igualará la noche de la dictadura, miles de obreros, estudiantes y militantes desaparecidos.

Este marzo, como todos desde 1976, les decimos presente en nuestras luchas a nuestros desaparecidos, tanto como en abril recordamos y hacemos nuestras las esperanzas de aquel maestro asesinado en democracia, nuestro entrañable compañero Carlos Fuentealba.

Cada año visualizamos con terrible asombro el ejercicio de repetición de los escenarios que el gobierno construye y en los cuales quedamos como rehenes los trabajadores. Las diferentes patronales, renuncian a ser estadistas y a ser reconocidos como verdaderos gobernantes al servicio del pueblo, escamoteando el salario de los sectores más desfavorecidos,  como si esa hazaña los hiciera permanecer en la memoria con recuerdo de largo merito.

Denunciamos la práctica antisindical y enfrentamos a gobiernos conservadores, neoliberales que privilegian a los que más se han beneficiado en los últimos años, que apañan la corrupción y que persiguen a los luchadores sociales y sindicales con una clara política antisindical.

Hoy recibimos con profundo desagrado una batería de medidas que están destinadas a perjudicar el ejercicio de las libertades y además cercenar la lucha en la calle, deducimos simplemente que les molesta vernos marchar, tal vez recuerda sus propias inconsistencias  o los muchos vaivenes del pensamiento político.

Esa Ley de Asociaciones Sindicales mencionada, la misma que sirvió para salir del terror es reglamentada  en Entre Ríos por el Decreto 1318 /96 que establece la posibilidad de realizar las asambleas de debate en los lugares de trabajo y en la casa de la patronal sea Consejo General de Educación o Casa de Gobierno. Recibimos la comunicación de su modificatoria mediante el decreto 97/18 que establece que las asambleas solo podrán hacerse en el lugar de trabajo….y es que al patrón le molesta vernos en la calle, tal vez  nuestra presencia tensa las contradicciones de quienes antes defendían derechos de trabajadores y marchaban con nosotros.

De ninguna manera esta práctica, de corte represivo, contribuye a saldar controversias, esperábamos que el partido gobernante conservara sus diferencias, vemos con pena que todos responden a la misma matriz de persecución, ajuste y represión de todas las expresiones.

Pero aquí, donde los educadores vamos construyendo, dando los debates y reclamando un salario justo, ni el ajuste, ni el ataque a la escuela  y la salud pública, ni el cierre de escuelas, vergüenza de los estadistas,  ni las amenazas de descuento, ni la prohibición de las asambleas en la casa del patrón pasarán inadvertidos por nosotros,  los trabajadores de la educación, daremos batalla y sobre todo dejaremos en claro  que no vamos a olvidar estas ofensas, espacios para marchar tenemos muchos y memoria nos sobra,   porque mientras haya maestros de pie no habrá pueblos de rodillas,  es la Dignidad de los Leales….

Arriba los que luchan.

 

 

(*) Secretaria general de la seccional Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).