El 1º de agosto los organizadores de la edición 2017 de la Fiesta de Disfraces lanzarán a la venta los tickets para el megaencuentro que se realizará a mediados de octubre próximo en Paraná.

Las anticipadas, de acuerdo a lo que se anunció oficialmente, vendrán con un incremento del 27% respecto a lo que ocurrió con la comercialización de las anticipadas en 2016.

Ahora, el ticket general se lanza con un precio de $750, mientras que la ubicación VIP tendrá un costo de $900. El año último, el primero se vendió a $590, y el segundo, a $730.

La organización de la edición 2017, que tendrá lugar el domingo 15 de octubre, ya arrancó.

 

Pero ahora con una modificación arancelaria respecto a 2016. Aunque en el mismo lugar que el año pasado.

En 2016, el centro de operaciones de la Fiesta de Disfraces cambió de locación.

Se dispuso la reubicación del predio, en el Acceso Norte, más cerca que el sitio adonde tuvo lugar en 2015, y la fecha: dejó su histórica ubicación en el calendario en el fin de semana largo del 17 de agosto, y se trasladó a octubre.

En 2015, las torrenciales lluvias obligaron a posponerla una semana. Y por eso los organizadores, el Grupo LBP SRL, no quisieron correr riesgos climáticos ni organizativos.

Así, la edición 18º se desarrolló en el predio ubicado sobre Acceso Norte República de Entre Ríos al 3.500, entre las calles Juan Morath y Jorge Luis Borges.

El predio de 9 hectáreas se convirtió en un complejo multiespacio con capacidad para miles de personas, que contará con un main stage y diversos sectores temáticos, para disfrutar de la música, la tecnología, los entretenimientos y la gastronomía.

La historia de esto que ahora es un gran negocio se repite, cada año, como un mantra.

El principio es conocido: seis cumpleaños en uno. Ioy, Jota, Nacho, Julián, Rulo y Marote decidieron poner 50 pesos cada uno, comprar algunos cajones de cerveza y hacer una fiesta en el Club Ciclista. Fue en agosto de 1999.

De movida la convocatoria resultó un éxito y ya quedó establecido que se repetiría al año siguiente y todos los años que fuera posible.

En su segunda edición, la fiesta estuvo al borde del naufragio: el lugar que se había conseguido, a través del padre de uno de los interesados, era el Círculo Católico Obrero, pero una vez que el comedido supo que no se trataba de una fiestita de 30, sino de un baile de disfraces para más de 100, rápidamente quitó la reserva y la fiesta quedó en ascuas. A último momento se consiguió un salón en calle Santa Fe, donde fueron más de un centenar de invitados y hasta un gaucho que entró pisando fuerte con su caballo.

La tercera edición ya tuvo algo más de producción y la sede fue el salón de Fatsa, atrás del Seminario, cerca del predio que ocuparon más adelante en Don Bosco y Circunvalación. La entidad, el gremio que agrupa a los empleados de la sanidad, facilitó el lugar sin conocer muy bien de qué se trataba el asunto. Por eso la sorpresa del cuidador, cuando uno de los organizadores llegó vestido de Boluda Total –el personaje de Fabio Alberti- a pedirle que por favor enchufara los feezers.

Cuando resolvieron alquilar un salón del Puerto Nuevo, en 2002, la cosa ya trascendía la celebración de los seis cumpleaños y fue la primera vez que se cobró entradas: dos Federales con una consumición. A partir de entonces no paró de crecer: llenaron Excándalo, al año siguiente y tras algunas dudas avanzaron hacia La Rural donde definitivamente terminó por resultar un buen negocio para los 22 integrantes de La Banda del Palo.

En la Rural la fiesta ya cobró dimensiones extraordinarias y se convirtió en suceso.

Ahora, con distinta locación, esta peregrinación y misa pagana suma y sigue, y no se mueve un ápice de lo que consiguió: ser un encuentro multitudinario cada año.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.