La Iglesia de Paraná dijo que el vicario parroquial de María Grande que debió alejarse de sus funciones sacerdotales luego de haber mantenido una relación amorosa con una chica, consecuencia de lo cual sobrevino un embarazo, cometió una infidelidad.

Pero nada dijo del futuro del embarazo, del hijo que engendrará la pareja del sacerdote ni cuál será el futuro del miembro del clero involucrado en la situación. El vocero de la curia, el sacerdote Ignacio Patat, dijo que Miguel Ángel Oviedo, tal su nombre, cometió una “equivocación”.

“Él cometió una equivocación, una mala conducta moral, fue infiel a la Iglesia como una persona lo puede ser con su pareja”, dijo Patat en declaraciones que formuló al diario Clarín, que publicó hoy en su edición web.

El caso se conoció tras su publicación en la edición de hoy de El Diario, y la noticia se replicó en todo el país, en algunos casos sin siquiera citar la fuente, como ocurrió con la nota que publicó el diario Clarín.

Patat, con una parquedad asombrosa, dijo que “esta persona”, por un sacerdote que pertenece el clero paranaense, “habló con el arzobispo y le comunicó lo que había sucedido”.

El sacerdote protagonista del caso que sacude a la Iglesia de María Grande es el joven Miguel Oviedo, oriundo de Feliciano, quien había sido ordenado sacerdote en 2012, por el obispo Juan Alberto Puiggari. A finales de febrero de 2015, Puiggari lo había destinado como vicario de la Parroquia María Auxiliadora de María Grande.

Oviedo ya no está más en la Parroquia de María Grande, por decisión del propio Puiggari, quien manejó personalmente el caso, según las fuentes consultadas. Aunque en la Iglesia no hay una única vara para tratar estos asuntos de falta de observancia al voto de castidad. El caso del sacerdote Carlos Emilio Barón, fallecido en junio de 2014, resulta paradigmático.

Cinco meses después del fallecimiento de Barón, quien además de cura párroco en San Francisco Javier de Colonia Ensayo ocupaba el cargo de capellán del Hospital Fidanza, y por eso mismo era empleado del Estado, la mujer que convivió con él en los últimos años inició el trámite para obtener la pensión. Y la Caja de Jubilaciones y Pensiones de Entre Ríos dio trámite favorable a la petición.

Daniel Elías, presidente de la Caja, firmó el 27 de noviembre de 2014 la resolución Nº 4.558 por la cual concedió el beneficio de pensión que había pedido SSR, pareja del cura Barón. La Caja, dice Elías, actuó aplicando la ley, la margen del ordenamiento jurídico de la Iglesia Católica, que penaliza la falta al celibato. “El Estado se animó a decir lo que la Iglesia no puede decir”, razonó entonces el funcionario.

Un elemento clave que tuvo en cuenta el Estado para otorgar la pensión a la viuda fue la certeza de que ambos habían convivido durante más de cinco años.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.