La diputada provincial Gabriela Lena (Cambiemos) presentó en la Cámara de Diputados un proyecto de ley que apunta a instrumentar un plan integral de educación sexual en las escuelas de la provincia, que parte de la base de la norma que rige desde la administración del radical Sergio Montiel pero que incorpora los cambios que trajeron consigo leyes como la de Identidad de Género o de Matrimonio Igualitario.

Una de las firmantes del proyecto de Lena es su par de bancada, María Alejandra Viola (Cambiemos), que este viernes por la noche no tuvo reparos en fotografiarse con la militante antiabortista Mariana Rodríguez Varela, hija de un funcionario de la última dictadura, enrolada en el ala más conservadora y retrógrada de la Iglesia Católica.

Rodríguez Varela llegó a Paraná invitada por la librería católica San Pablo para hablar de la campaña “El Bebito”. La mujer  es hija de Alberto Rodríguez Varela, quien cumplió el rol de ministro de Justicia durante la dictadura militar y fue fiscal de Estado en la provincia de Buenos Aires cuando Ramón Camps estuvo a cargo de la policía Bonaerense. En su prontuario también está la defensa que realizó como abogado del genocida Jorge Videla en la causa por el robo de bebés.

Rodríguez Varela cuestiona la aplicación del protocolo de aborto no punible, que se apoya en un fallo de la Corte, y sostiene que “se usa de modo cotidiano. Se está haciendo un daño tan grande a toda la familia y a la madre. Por eso, nuestra misión fue mutando. Pero siempre con la intención de enseñar que la vida es el primer derecho y el aborto daña a la mamá y termina con la vida del bebé”.

La diputada Viola fue una de los asistentes a la charla que dio Rodríguez Varela.

Raro: la legisladora es firmante de un proyecto de educación sexual en la provincia que es de avanzada.

Su firma figura junto a la de los diputados Gabriela Lena José Artusi, Alberto Rotman,  Sergio Kneeteman, Jorge Monge y Fuad Sos. La iniciativa apunta a instrumentar un programa de educación sexual para los alumnos de escuelas públicas y privadas en consonancia con la Ley Nacional 26.150, una norma que se sancionó durante el kirchnerismo, en 2006, y que hizo suyo el Consejo Federal de Cultural y Educación para ser aplicado en todo el país.  La idea es que el programa que adopte la provincia sea en el marco de leyes ya vigentes, como la Ley de Identidad de Género, la Ley de Matrimonio Civil, el Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, el plan de Prevención y Sanción de la Trata de Personas, y los convenios internacionales que resguardan los derechos de los chicos.

El artículo 4° del proyecto de Lena establece: “La educación sexual integral es de carácter obligatorio y está destinada a estudiantes de todos los niveles y modalidades del sistema educativo, que asisten a establecimientos públicos, públicos  de gestión estatal y privada, desde el nivel inicial hasta el nivel superior de formación docente, incluyendo al Programa a las familias de dichos estudiantes con motivo de fomentar la integración de todo el círculo familiar. La implementación de la modalidad para la integración familiar quedará a criterio de cada establecimiento educativo”.

Y entre sus objetivos, se fija:

1) incorporar la educación sexual integral dentro de las propuestas de las instituciones educativas orientadas a la formación plena de todas las persona;

2) asegurar la transmisión, circulación e intercambio de conocimientos reconocidos por las comunidades científicas, pertinentes, precisos, confiables, actualizados, de manera sistemática y acordes a la edad, sobre los distintos aspectos involucrados en la educación sexual integral;

3) promover actitudes responsables y de cuidado ante la sexualidad, fortaleciendo el ejercicio pleno de la ciudadanía sexual y la soberanía sobre el propio cuerpo;

4) brindar herramientas para la promoción de la salud en general y la salud sexual y reproductiva en particular;

5) procurar igualdad de trato, oportunidades y derechos entre varones y mujeres;

6) promover el reconocimiento de la diversidad en sus múltiples manifestaciones como constitutivo de la condición humana;

La iniciativa, además, vuelve a incorporar dentro de la estructura del Consejo de Educación un área encargada de llevar adelante un programa de educación sexual.

El arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, línea en la que está Rodríguez Varela y su campaña antiabortista, ha prohibido el principio hablar en las escuelas católicas del principio´de identidad de género, por cuanto, dijo, “pretende negar las diferencias biológicas entre el varón y la mujer”.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.