El 3 de enero de 2015, en pleno año electoral, el entonces gobernador Sergio Urribarri decidió instalar un parador en la playa La Perla, de Mar del Plata. El escenario elegido aquel verano fue un punto estratégico para varios precandidatos a presidente por el kirchnerismo. Uno de ellos era Urribarri. Su competidor más próximo era el entonces gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, que también desembarcó en ‘La Feliz’ y la tiñó de naranja, el color con el que se diferenciaba su gestión.

La excusa para instalar el parador fue promocionar Entre Ríos a los turistas que disfrutaban de Mar del Plata. Pero la buena intención se desvirtuó: a juzgar por las imágenes de aquel entonces, el verdadero objetivo fue difundir la imagen de Urribarri ante posibles votantes.

Así lo entendió el senador provincial Raymundo Kisser (Cambiemos-Paraná) quien este jueves se presentó en el Ministerio Público Fiscal, con el patrocinio legal del abogado Rubén Pagliotto, para solicitar se abra una investigación sobre aquel costoso parador que el ex gobernador Urribarri instaló a principios de 2015 en Mar del Plata.

En su presentación judicial, el legislador consideró que deben investigarse los supuestos delitos de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública. Según supo Entre Ríos Ahora, la causa quedó a cargo de los fiscales Santiago Brugo, Alejandro Cánepa y Juan Francisco Ramírez Montrull.

Como sustento a su denuncia, el legislador adjuntó una investigación periodística de la revista “Análisis” publicada el 22 de junio pasado y un informe del Tribunal de Cuentas de Entre Ríos en donde dos auditores cuestionan la celeridad con la que se contrató a la firma “El Juego en que Andamos SRL”, para instalar el parador. Los profesionales hicieron notar que la firma tenía sólo seis meses de actividad a la fecha de apertura de sobres en la licitación, y también objetaron que se la haya contratado cuando tenía un patrimonio neto de $60.000,00 para un servicio valuado en casi en $15.000.000,00.

En relación a la figura penal del peculado, Kisser señaló que la acción típica penal “consiste en la sustracción de caudales o efectos públicos que el funcionario tiene a su cargo con motivo de sus funciones. Ahora bien, por sustraer se entiende apartar, separar, extraer. Lo esencial y determinante es el quebranto de la confianza, del vínculo que unía la funcionario con los caudales o efectos le que había sido oportunamente confiados”.

Para Kisser también cabe la figura de negociaciones incompatibles para algunos funcionarios actuantes teniendo en cuenta “la celeridad con la que se llevó adelante el ‘proceso de selección de contratista’ y que solamente se presentaron dos empresas y que la que resultó adjudicada tenía a la sazón estrechos vínculos con el gobierno nacional y, en especial con el ministro Julio De Vido, a que su vez, como fue público y notorio, apadrinó la campaña presidencial de Serigio Urribarri”.

Kisser hizo saber a los fiscales que el gerente de la empresa contratada, “El Juego en que Andamos”, era Gerardo Caruso, entonces Director Artístico y de Contenidos del programa “Fútbol para Todos”, y que desde el 2009 figuraba como contratado de la Jefatura de Gabinete de la Nación.

El parador de la campaña

En su presentación ante la justicia, Kisser señaló que “en esos primeros días del año 2015, se lanzaba con mucha fuerza en el país la campaña presidencial para las elecciones de octubre, pero que antes pasarían por las PASO y las Generales para concluir en el Ballotage. Y fue, precisamente, bajo la ‘cobertura’ o ‘ropaje’ de acciones tendientes a la Promoción Turística de la Provincia de Entre Ríos en la Costa Atlántica, centro que concentra una multitudinaria concurrencia de turistas locales y extranjeros en los veranos de cada año, que el ex gobernador entrerriano lanzó su pre-candidatura presidencial, bajo el lema de ‘un sueño entrerriano’”.

Asimismo, aseguró que sospecha que “la mentada ‘promoción turística’ de la Provincia a través del montaje de un Parador con palmeras en una playa Marplatense, encubría una ostensible e indisimulada campaña político partidaria a favor de la pre-candidatura presidencial de quien en ese momento fungía de Gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Sergio Daniel Urribarri, siendo nacionalmente conocida su aspiración bajo el lema de un ‘Sueño Entrerriano’”.

Kisser puso de relieve que en las fotografías tomadas del Parador se puede “advertir fácilmente que, lo que en rigor y por sobre todas las cosas se exaltaba –ocupando la centralidad del espacio y las actividades allí realizadas- era la imagen del Gobernador (i.e., su omnipresencia), observándose, por ejemplo, que el tipo de letras utilizadas en la cartelería es casi un calco de la utilizada en los afiches y demás medios gráficos o audiovisuales de propaganda, a través de los cuales se difundía y/o publicitaba y/o propalaba la precandidatura presidencial del Sr. Sergio D. Urribarri, quedando muy claramente relegado a un tercer plano, casi imperceptible para el común de la gente, el supuesto objetivo de mostrar al país los atractivos de nuestra provincia”.

Kisser resaltó que la nota periodística publicada por Análisis y los informes que obtuvo de parte del organismo de control “ponen de relieve la necesidad, por un elemental principio republicano de acceso a la información y manejo de los dineros públicos, de que se informe de tal modo o manera que se puedan dilucidar, sobre bases ciertas y oficiales, los montos o importes de las contrataciones efectuadas en función de la actividad de ‘promoción turística’ desplegada en la Costa Atlántica”.

En un pasaje de su denuncia, el senador de Cambiemos citó unas palabras pronunciadas por Urribarri en su parador: “Venimos a mostrar todo lo que hicimos en Entre Ríos en estos siete años de gestión, en este lugar tan lindo y popular al que vienen a veranear miles de argentinos gracias a este modelo de crecimiento con inclusión social impulsado por Néstor y Cristina Kirchner”.

Acto seguido, el senador se preguntó: “¿Qué tiene que ver este discurso y su contenido literal con la promoción turística de Entre Ríos, cuando no aludió una sola vez siquiera a la provincia que gobernó en dos oportunidades?”.

El informe del Tribunal de Cuentas


El senador opositor informó a los fiscales que el 2 de febrero de este año requirió información al Tribunal de Cuentas (TdC) de la provincia sobre los gastos que hizo el Gobierno de Urribarri para instalar el parador. La respuesta del organismo de control le fue remitida el 5 de marzo, bajo la firma del presidente interino del TdC, Federico Tomas, quien le informó que se verificó la rendición de cuentas de la Tesorería General de la Provincia del mes de enero de 2015 donde está registrado el primer pago relacionado a la instalación de un “Centro de Recreación, Información y Promoción Turística” en Mar del Plata.

Según le informó el TdC a Kisser, mediante la licitación pública Nº 69/2014, se contrató a la empresa “El Juego en que Andamos SRL” para el servicio de instalación, montaje y logística y puesta en funcionamiento del parador. El trámite fue aprobado mediante el decreto Nº 5120/14.

La respuesta del Tribunal de Cuentas incluyó las apreciaciones de dos auditores intervinientes, quienes dejaron asentado en el informe Nº 31.280 CA, del 9 de marzo de 2016, que: “Los suscriptos entendemos que sin ningún tipo de motivación que justificara la demora, se iniciaron estas actuaciones para contratar un servicio complejo, casi al inicio de la temporada turística donde se quería efectuar la promoción. Ello motivó que debiera encuadrarse este trámite en los alcances del artículo 13º del Decreto 795/96 MEOSP, que prevé un plazo reducido, conspirando esto con una adecuada difusión del requerimiento y la presentación de un número mayor de oferentes. Téngase presente a ese efecto, que además de la propuesta de Castromil SRL, que ya habían intervenido en la determinación del Presupuesto Estimativo, sólo se vendió otro pliego que corresponde al otro oferente”.

“Por otra parte, consideramos que adjudicar este servicio, valuado casi en $15.000.000,00 a una empresa que tenía a esa fecha un patrimonio neto de sólo $60.000,00 y con fecha de inicio de actividades seis meses antes del acto de apertura de sobres, representó la momento de la adjudicación un gran riesgo para lograr el objeto previsto”, agregaron Fernando Roberto Lenardon y Hugo Rodolfo Jensen, Jefe de Área de Administración Central del Cuerpo de Auditores y el Jefe del Cuerpo de Auditores, respectivamente.

“Ello generó un total de contratación de $14.561.870 que fuera imputado al Presupuesto General de 2015. En lo que refiere a erogaciones similares en la ciudad de Mendoza, no se han detectado antecedentes en la documentación bajo nuestra auditoría”, finalizaron.

Por todo lo expuesto, Kisser solicitó investigar a Urribarri por el supuesto delito de peculado y negociaciones incompatibles con la función pública por la contratación de la firma con estrechos vínculos con el poder kirchnerista. La presentación judicial del legislador cierra sugiriendo medias de pruebas, como solicitar informes al Ministerio de Turismo de Entre Ríos; a la Unidad Central de Contrataciones; al Tribunal de Cuentas, entre otros.

 

 

 

Gonzalo Núñez
Especial para Entre Ríos Ahora.