“A una semana de la última lluvia, los caminos están así”.

La frase la posteó este jueves en su muro de Facebook la docente Jacqueline Kretzer.

En los últimos días, se dedicó a llamar la atención respecto de la situación que atraviesan docentes y alumnos de escuelas rurales del departamento Nogoyá por las dificultades que representan caminos en mal estado que dificultan los traslados.

El 20 de abril contó cómo es estudiar y enseñar en una escuela rural de Entre Ríos.

Así lo contó:

A las 9,30, el itinerario se inicia en la ciudad de Maciá, en el departamento Tala, para desde allí desandar un camino de 15 kilómetros de tierra hasta llegar a la Escuela Nº 95 Santa María, con anexo albergue, en el Distrito Chiqueros, en el departamento Nogoyá.

Transitar, a pie, ese tramo, les demanda varias horas. Llegan a las 13,30.

“Sí, caminamos 15 km aproximadamente. ¿Por qué? Porque en esa escuela se encuentran los alumnos toda la semana y, llueva o no, están ahí, esperando que sus docentes le desarrollen las clases, más aún con gran entusiasmo esperan a la seño de Tecnología y Plástica para hacer y aprender contenidos diferentes y que le brindan otro estimulo que el cotidiano. Sí! Porque en esta escuela no solo se enseña y a la casa! La escuela es su hogar y responsabilidad de los docentes que ellos se sientan bien y se desarrollen aprendiendo de la mejor manera sin quitarle el derecho a un día de clases por las inclemencias del tiempo. Bien…dicho todo esto: pregunto: ¿Quién me debe garantizar los medios para poder llegar a la escuela en condiciones dignas?”

De momento, nadie.

El 2 de mayo volvió a usar Facebook para contar de la situación de los docentes y los alumnos del departamento Nogoyá.

“Hasta el momento nadie ha escuchado por que nadie ha respondido. ¿Dónde están los responsables de darnos una solución? Esta ha sido una aparte de la difusión que ha tenido hasta hoy nuestra historia cotidiana de vida laboral. Digo una parte porque muchas han sido las notas en radios locales y otras ciudades vecinas. Y aún esperamos”, contó.

“Es así, como lo narro, son 15 kilómetros los que tenemos que recorrer. Hoy, justamente, los caminé”, dice a Entre Ríos Ahora, como para corroborar que la rutina se repite.

Jacqueline Kretzer es la voz de todas esas comunidades de la zona rural.

Eso pasa en su escuela, Santa María. Y en todas las de la zona.

“La escuela N95 Santa Maria con anexo albergue se encuentra localizada en el departamento Nogoyá, distrito Chiqueros. Funciona desde el año 1927 cuando fue inaugurada. Este año cumple 90 años. Actualmente, cuenta con una matrícula de 50 alumnos aproximadamente. Y 12 docentes, entre ellos celadores y del área artística expresiva. Los alumnos viven ahí…ingresan los lunes y se van los viernes ( si el camino así lo permite). Esta escuel,a que tiene 90 años, aún cuenta con un camino tan desfavorable como cuando la inauguraron. La situación que se vive es inexplicable y no solo por el acceso, sino también por el abandono de su infraestructura. Ahora: ¿quién es el responsable de mejorar está situación?   Queda claro también que los docentes no solo reclamamos por salario”, cuenta.

Ahora está en una campaña por vender números de una rifa, y con la recaudación piensa hacer algunas reparaciones en su escuela.

Pero lo prioritario, dice, es el camino.

Y las lluvias son su mayor enemigo.

Cuando llueve, entonces, la situación se pone peor.

Cuando está seco, algún vecino suele acercar a los docentes a la escuela. “Y si no aparece ningún vecino, caminamos”, dice Jaqueline.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.