La plaza se inauguró el sábado 30 de mayo de 2015. Se la declaró entonces como la “plaza más grande de la ciudad”.

Se la bautizó Plaza Mujeres Entrerrianas.

Allí, antes estuvo el Hipódromo Almafuerte, y cuando el Hipódromo Almafuerte languidecidó, y los socios del Jockey Club decidieron salir a la caza de inversionistas par afrontar deudas acuciantes, la actividad hípica se mudó a Oro Verde y el lugar quedó para otros fines.

La Municipalidad trazó calles y conectó sectores.

Cuando la inauguró, la exintendenta Blanca Osuna dijo que era un espacio más para la ciudad, con alumbrado perimetral para dotarla de seguridad,  juegos infantiles y estaciones deportivas, parquización y forestación incipiente; más la pavimentación de las calles internas, que posibilitó así  la conexión norte-sur en un sitio que históricamente estuvo impedido por esa barrera urbana que fue el Hipódromo.

Pero la Plaza Mujeres Entrerrianas no ha conseguido la atención suficiente, y el predio ahora muestra su peor cara: mucha maleza, mucho abandono, y la queja permanente de los aerobistas y visitantes frecuentes, que ven el lugar sin la atención suficiente.

“Esto es un pulmon verde donde viene un montón de gente y a la vez es un corcuito de caminatas. Pero no se puede pasar de los yuyos que hay”, se quejan los visitantes.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.