Desde sus comienzos en 2009, pero con mayor intensidad en los últimos años, los libros publicados por Editorial Fundación La Hendija tienen una incógnita añadida antes de llegar a las manos del público lector. A la pregunta original sobre el contenido de la nueva apuesta editorial ¿de qué viene la obra?, se adelanta un interrogante acerca de la decisión y la  propuesta que se verá en la tapa misma del libro.

Con más de 100 obras en un catálogo que se renueva de modo permanente, la Hendija ha elegido –especialmente en narrativa- llevar a la tapa ilustraciones y obras seleccionadas de artistas de Paraná y la región. La práctica de añadir valor a una obra desde la concepción de su portada, tal vez con tanta historia como el libro mismo, se destaca en este caso sobremanera en el marco de lo que ha sido la producción local hasta aquí. La Hendija sobresale en este sentido por una continua fecundidad que proviene de un enfoque claro.

“Siempre tuvimos la idea de involucrar artistas visuales de la ciudad en los libros que producimos, la idea es sumar valor para todos”, explica Laura Martincich, directora de la Editorial Fundación La Hendija.

La mayoría de los libros de narrativa que publica el sello local lleva como bandera una obra de un artista local. Javier Solari, Juan Carlos Ebherart, Claudio Osan, Carlos Asiaín, Liliana Barbagelata, son algunos de los autores elegidos. Pero la iniciativa alcanza, además de nombres reconocidos en las plásticas, creadores que están haciendo su trayecto ahora mismo y tienen la ocasión de exponer su talento en tiradas que le dan alcance a nuevos públicos.

También hay lugar en las portadas de La Hendija para otros géneros de las artes visuales: como el comics, la historieta o la fotografía. Los resultados pueden variar en cuanto a la concreción final de la tapa, pero logran llamar la atención y dar preponderancia a la presencia del artista que cedió su trabajo o lo realizó especialmente para tal o cual texto.

“Si el autor no viene ya con una idea definida de la tapa y espera nuestra propuesta, siempre intentamos plasmarla con un artista de aquí”, dice Martincich y cuenta que “últimamente se ha intensificado esa idea, se puede ver especialmente en la obra literaria de Orlando Van Bredam que hemos publicado, siempre con tapas ilustradas por artistas locales”.

Si en un principio era más frecuente compatibilizar una obra ya realizada a un texto por salir, ya en los últimos años La Hendija ha procurado comprometer a los plásticos para que entren en diálogo con las letras y puedan plantear su ilustración en esa relación de lectura que desde luego tiene imágenes y sensaciones por ofrecer.

“La respuesta de los artistas ha sido siempre muy buena, nunca nadie nos ha dicho que no, la idea es en poner en valor todo, tanto el artista como la obra y el trabajo de la editorial”, expresa Martincich.

Ya son más de 35 los libros de La Hendija que llevan en su tapa el trabajo y la firma de visuales de la región. En ese catálogo, se encuentran dibujos, comics, fotografías artísticas y propuestas de diseños que se unifican en determinadas colecciones.

La idea, se ve, no busca la unificación de una estética, sino el proyecto de la búsqueda constante, con un plan sí, muy claro: generar encuentros y un diálogo que alimente la concreción de un libro que involucra algo de lo que somos o vamos siendo por aquí.

LIBROS Y ARTISTAS.

Esta es la nómina de títulos y artistas que ilustraron para La Hendija.

Perro Preso – Santiago Moreyra; El perseguidor de estelas – Lorena Cabello; Travesías literarias – Andrés Leiva; Héroes Diarios – Andrés Princic; No fue tan así – Julieta Battauz; Aguafuertes fluviales – Jaimo; Esparadrapo – Javier Solari; La música en que flotamos – Carlos Asiaín; Sin tiempo a morir – Mario Milocco; Teoría del desamparo – Juan Carlos Eberhardt; La mujer sin ombligo – Pamela Villarraza; La insolencia del vinal – Mara Rodríguez; Colgado de los tobillos – Santiago Moreyra; Nadie detiene las ambulancias – Lisandro Estherren; Terminal – La tristeza del oso polar – Lorena Cabello; El buen samaritano – Liliana Barbagelata; Ojo Rojo – Mario Milocco; La vida es un cáneva – Matías Galperín; Perfiles de muñecas – Claudio Osán; Puka Allpa – Mara Rodríguez; Prácticas en salud mental – Silvia Martincich; Mujeres intensamente habitadas – Marcos Priolo; Atendeme el quiosco – Gito Petersen; El Carozo y el caracol – Federico Celecia.

Infantiles: El Misterio – Erica Palavecino; Piedra Gris – Pamela Villarraza; En la laguna de la rana azul – Julieta Farfala; Tina y la palometa encantada – Clara Felicidad; Caminitos – Nito de Mercurio; María, yo y su otro yo – Evelyn Villemur; Los sauces y la luna – María de los Ángeles Alberto; La solapa y otros cuentos – María de los Ángeles Alberto; Sucedió en la biblioteca – Fabiana Quiroga. Próximos a editarse: Nada buena bajo el sol – Javier Solari; Mi vida sin celular – Lorena Cabello.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.