El cura fue condenado a 17 años de cárcel por promoción a la corrupción de menores y abuso sexual. Moya permanecerá libre hasta que la sentencia quede firme.

Los fiscales Mauro Quirolo y Juan Manuel Pereyera más los querellantes Florencio Montiel y Juan Pablo Cosso habían pedido la pena máxima de 22 años de cárcel para Moya, más la accesoria de prisión preventiva en una unidad penal hasta que la condena adquiera firmeza.

Moya había sido denunciado el lunes 29 de junio de 2015 por dos jóvenes, el médico Pablo Huck, y Eduardo Frutos, un estudiante de Derecho. Se presentaron en los Tribunales de Paraná, ante el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull. Aunque el caso fue derivado luego a la Unidad Fiscal de Villaguay, y la tramitación quedó en manos de la fiscal Nadia Benedetti, que no pudo participar de la acusación en el juicio por cuanto ahora está con licencia por maternidad. Su lugar fue ocupado por los fiscales Mauro Quirolo y Juan Manuel Pereyra.

Moya llegó a Villaguay como vicario parroquial y docente del Colegio La Inmaculada: permaneció entre 1992 y 1997.  Y ahí, en esos lugares, y quizá en otros tantos más, abusó de menores. Eso dice la denuncia que presentó el médico Pablo Huck el 29 de junio de 2015 en los Tribunales. “A los ojos de hoy, me es difícil entender las cosas. En ese momento, yo era un pibe, y a mí me hablaban de dogmas y de pecado, y el referente espiritual que yo tenía, que tenía mi familia, me practicaba sexo oral, me masturbaba. Era muy fuerte”, dijo entonces.

Dos años después de aquella denuncia, el 29 de junio de 2017, el juez de Garantías de Villaguay, Carlos Ramón Zaburlín, rechazó el planteo de los defensores del cura, que reclamaron la prescripción de la causa por abusos a menores, e hizo lugar al pedido que formularon en forma conjunta la fiscal Nadia Benedetti y los querellantes Florencio Montiel y Juan Pablo Cosso, y elevó el expediente a juicio oral.

La resolución de Zaburlín fue recurrida por la defensa, peroel 31 de julio de 2017, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay rechazó el planteo de prescripción formulado por los abogados defensores y confirmó la elevación a juicio.

La causa nuevamente fue recurrida, y llegó a la Cámara de Casación Penal de Paraná el 14 de agosto de 2017. El jueves11 de octubre de 2018, ese tribunal, en voto dividido, rechazó la vía de la prescripción. El tercer rechazo que acumula el cura Moya en la Justicia.

En todo ese proceso, el cura cambió tres veces de abogado.

El martes 19 de marzo, un día antes del inicio del juicio oral en Concepción del Uruguay, José Ostolaza presentó su renuncia como defensor de Moya. La dimisión obligó a reprogramar las audiencias, que comenzaron un día después, el jueves 21.

Un año atrás, el 15 de marzo de 2018 se conoció la novedad de que José  Ostolaza se había constituido  en el nuevo abogado defensor del cura Moya.

Entonces era la tercera vez que el cura Moya cambiaba de abogado defensor.

Primero lo asistió Gustavo Amílcar Vales, de Villaguay, que renunció a mediados de junio de 2017. Entonces, la defensa del sacerdote la asumieron Néstor Fabián Nicolás Paulete y Rubén Darío Germanier, de Colón. Después, asumió esa tarea el uruguayense José Ostolaza, que reunció este 19 de marzo.

Tras la renuncia de Ostolaza, que fue abogado defensor deNahir Galarza, la joven de 19 años condenada por asesinar a su novio, Fernando Pastorizzo, en Gualeguaychú, asumieron nuevamente la defensa de Moya los abogados Paulete y Germanier.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.