El viernes se presentó el recurso de casación para declarar la prescripción de los delitos que se le imputan al cura Marcelino Ricardo Moya por los abusos ocurridos a mediados de la década de 1990, cuando ejerció como vicario de la parroquia Santa Rosa de Lima, de Villaguay.

El sacerdote carga con dos denuncias en la Justicia: una por promoción a la corrupción y otra por abuso sexual simple, ambas agravadas por su condición de miembro del clero. Desde finales de junio de 2015, cuando en Tribunales se comenzó a tramitar la causa penal por abusos, la Iglesia Católica lo suspendió y no puede oficiar misas en pública. Además, está apartado de toda función pastoral.

En diálogo con Entre Ríos Ahora, los abogados defensores de Moya, Rubén Darío Germanier y Néstor Fabián Paulete, confirmaron que fueron con la vía recursiva hasta la Cámara de Casación Penal, aunque por los antecedentes de ese tribunal, dijeron los letrados, no esperan otra resolución más que un rechazo. Esa vía, la de la prescripción, ya tuvo sentencias adversas en dos oportunidades en la causa Moya.  La última, de un tribunal de alzada en Concepción del Uruguay.

El 31 de julio último, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay rechazó el planteo de prescripción formulado por los abogados defensores de Moya, acusado penalmente por casos de abuso a menores en Villaguay. El camarista  Mariano Martínez confirmó la resolución  del juez de Garantías de Villaguay, Carlos Ramón Zaburlín, que el 29 de junio rechazó la vía de la prescripción y elevó la causa a juicio.

Los abogados defensores del cura insisten, no obstante, con el mismo criterio: piden  la prescripción de los delitos que se le imputan al sacerdote: dos abusos, ocurridos en Villaguay, adonde estuvo destinado entre 1992 y 1997.

El lunes 29 de junio de 2015, dos jóvenes, un estudiante de Derecho, y un médico, Pablo Huck, ahora radicado en Rosario, ambos oriundos de Villaguay, se presentaron en Paraná ante el fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull y contaron sus historias de abuso. Después, el caso recaló en los Tribunales de Villaguay. Allí, la fiscal Nadia Benedetti dio por concluida la investigación penal preparatoria en mayo último e hizo el pedido de elevación a juicio, que resolvió el juez de Garantías a finales de junio.

El pedido de elevación a juicio fue ac0mpañado por los querellantes Florencio Montiel y Juan Pablo Cosso.

En resolución de rechazo a vía de la prescripción, el camarista Martínez consideró que “prima facie y al amparo de las evidencias mentadas durante la sustanciación del presente recurso -reconociéndoles la provisionalidad de la instancia- que el caso puede ser adscripto a la categoría en cuestión (violación a los Derechos Humanos de personas menores de edad)”.

Ante la consulta de Entre Ríos Ahora, el abogado Germanier dijo que esperan que la tramitación de la causa quede suspendida hasta que se resuelva el planteo de prescripción. “Esperemos que sea así, pero a decir verdad no sé cuál va a ser el criterio del Tribunal, te digo la verdad”, señaló. “Estoy más preocupado por seguir adelante con la parte recursiva de la prescripción”, observó.

 

En tanto, Néstor Fabián Paulete, el otro defensor de Moya, observó que no aguardan de Casación un fallo que no sea de rechazo a la prescripción, por cuanto ése es el criterio que ha sostenido el tribunal, cuyo antecedente más próximo es el caso del cura Justo José Ilarraz, también acusado de abusos.

Esa postura la sostienen las camaristas Marcela Davite y Marcela Badano, con la disidencia del camarista Hugo Perotti. “Casación mantiene su criterio de que los delitos no están prescriptos, y la votación es así por mayoría de dos a uno. Esto a nosotros  no nos sorprende, porque es la misma composición que resolvió el caso Ilaraz”, aseveró.

Superado el trámite de Casación, señalan los letrados, esperan que, una vez que el caso llegue a la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), con nueva composición, allí la prescripción encuentre buena acogida. Dos jueces de la sala, Daniel Carubia y Miguel Giorgio, ya se han manifestado a favor de la prescripción en el caso Ilarraz, y eso, consideran los abogados de Moya, es un antecedente a tener en cuenta

 

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.