“Queremos embellecer la ciudad, hacerla más feliz e interesante. Queremos que las calles tengan buena música en vivo, de distintos lugares y épocas. Transmitir buenas vibraciones, con sonoridad acústica y de bajo volúmen. Queremos que las calles no sean solo escenarios de la burocracia y el comercio sino también espacios para el arte. Queremos estar cerca suyo, ir a tocar donde ustedes están. Mostrarles lo que hacemos y saber sus pareceres. Si te gusta podés ayudar a que se instale y crezca aportando en la gorra y/o comprando nuestros discos. Nos vemos en la calle!”

La calle, para Música en la Calle, es un lugar donde se puede hallar una expresión renovada  al pasear por la Peatonal San Martín y escuchar a intérpretes exquisitos tocando música barroca, que comparten espacio, tiempo a veces, público casi siempre, con el chico que reinterpreta a Arjona, el otro que reversiona a León Gieco, o el que recrea a Alejandro Sanz. Música en la Calle es eso: abrir un espacio, correr el telón y sentarse a tocar en la Peatonal para que todos escuche.

Pablo Suárez y Andrés Mayer tocan sentados en un banco de la Peatonal San Martín de Paraná como si estuvieran en un escenario, con una puesta cuidada, y enfrente hubiera un público atento. La platea, en este caso, es volátil, pero ellos tocan música barroca con dedicación, mientras la gente camina y conversa a su alrededor, va y viene. Tocan y ofrecen sus discos, y también dan a conocer su arte, y en ocasiones consiguen contrataciones. Por  ellos están ahí para ofrecer su música, y para mostrarse, porque no siempre abundan los espacios donde tocar.

La Peatonal, en este caso, esta tarde de martes, es su auditorio.

“El proyecto de Música en la Calle está ya hace años ofreciendo música, intentando que sean propuestas de calidad, diferentes géneros, diferentes agrupaciones, ofreciéndola a la gente, ahí donde la gente está, para tratar de embellecer la ciudad y ofrecer un poco de música”, dice Pablo Suárez, el iniciador de la propuesta. “Considero que es muy importante que los músicos acerquemos nuestro trabajo a la gente, y al mismo tiempo que encontremos espacios donde estar de manera más permanente, haciendo música, porque a veces los espacios son acotados, y el público que asiste a esos espectáculos, también es acotado en una ciudad grande como esta, entonces y considero que es una forma de enriquecer y embellecer espacios de la ciudad”, cuenta.

La Peatonal, entonces, un espacio, una oportunidad. Pero no sólo eso.

“Sería bueno –dice Pablo Suárez- tener más espacios para tocar, en las condiciones que la música requiere, de silencio, de acústica. Pero además de ello, es muy importante estar en la calle. A mí me parece muy importante estar acá, mostrando lo que hay. Paraná tiene mucho talento, mucha creatividad, muchos músicos, con mucha dedicación. Es importante que eso se conozca”.

Andrés Mayer se sorprende de la respuesta de la gente, sobre todo de los chicos. “Hay una respuesta diversa cuando nos ven tocar, pero en general la gente se acerca, se queda escuchando, los niños se sienten atraídos por la música naturalmente. Es una experiencia hermosa”.

Las condiciones del clima, sin embargo, son clave para que ellos puedan estar en la Peatonal, sentados en un banco, haciendo música. Ni con intenso calor ni con mucho frío. Eligen los días, así, desde hace tres años.

“Siempre que se puede, estamos acá”, aseguran.

Y Pablo Suárez concluye:  “Tratamos de ofrecer lo que nosotros hacemos, que es bastante particular, algo que no se ve mucho acá. Es una propuesta más para ofrecer, además de otras propuestas musicales que hay en la ciudad”.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.