Por Paola Robles Duarte (*)

 

¿Es apenas un chiste de mal gusto que a las 17,30  de este miércoles ya cuenta con 86 seguidores? ¿Sólo se trata de eso? ¿No debería preocuparnos que alguien se haya tomado el tiempo suficiente para abrir una cuenta de Instagram con imágenes de la única imputada en el crimen de Fernando Pastorizzo, denominándola como “nahir galarza.fans“?

¿Es natural? ¿Está bien que la única detenida por el crimen de un joven de 20 años sea ubicada en ese lugar? ¿Debería ser natural que se profundice de esta manera en este proceso de “naturalización de la violencia”? ¿Es un tema sobre el que se pueden hacer chistes o comentarios del tipo “matame si no te sirvo” u otros tantos que se leen en el perfil de Instagram de Nahir, muchos de ellos debajo de las más de 600 fotos publicadas por la joven antes de su detención?

¿Será producto del impacto en un sector de nuestra sociedad a partir de la construcción de falsas antinomias como aquella que instaló el mánager contratado por la familia de la joven detenida- “ángel o demonio”- acompañado por la difusión de un “book de fotos”?

¿Será la objetivación de la joven por su cuerpo, su edad, sus características personales, eso que le da condimento a que muchos medios hayan convertido el caso Fernando Pastorizzo en el caso Nahir Galarza? ¿Es admisible mientras una familia destrozada duela la muerte de un muchacho de apenas 20 años, por el que un sector de nuestra comunidad camina las calles pidiendo Justicia?

Lo concreto es la cuenta en la red social, son los memes enviados a través de mensajes de whatsapp, son los comentarios debajo de las fotos de Jazmín Nahir: una piba presa por ser la presunta asesina de otro pibe, no por ganar una olimpiada, no por rescatar animales en la calles, por hacer lindas canciones, o salvarle la vida a alguien, sino por haber confesado asesinar a alguien.

Desde el equipo de Reporte 2820 no pudimos pasar de largo. Más allá de la cobertura de la causa, más allá de los spin off del caso que completan páginas enteras en los diferentes medios de comunicación, esto ocurre y creemos que vale la pena preguntarnos los motivos, mientras Nahir Galarza aguarda la resolución del debido proceso judicial.

 

 

(*) Periodista. Publicado en Reporte 2820.