La segunda jornada del juicio oral al expresidente de Sistema de Crédito Entre Ríos (Sidecreer), Juan José Canosa, acusado del delito de negociaciones incompatibles con la función pública al haber dispuesto la contratación con parientes y amigos y para quien el Ministerio Público Fiscal adelantó el pedido de pena de 5 años y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo en caso de ser hallado culpable, se desarrolló este jueves  con la declaración de seis testigos.

Uno de los testimonios que se escuchó es el de la vicepresidenta de Sidecreer, Silvia Kupervaser, que está en el cargo desde 2011. Fue una declaración complicada, con muchas repreguntas y desacuerdos. Kuspervaser no lograba ponerse en la misma sintonía de las preguntas de los fiscales Santiago Brugo y Juan Malvasio, y la situación movió a las quejas del defensor de Canosa, Raúl Barrandeguy . “No tengo idea de los vínculos que tiene el señor Canosa”, contestó cuando le preguntaron si conocía a los otros imputados en la causa Sidecreer.

En realidad, Kupervaser reveló que durante el segundo mandato de Sergio Urribarri en la provincia, y que coincidió con la segunda gestión de Canosa en Sidecreer, período en el que accedió a la vicepresidencia de la tarjeta, casi no hubo diálogos entre presidente y vicepresidenta. “Nos veíamos en el pasillo, nos saludábamos, o en las reuniones de directorio”, contó. Los fiscales buscaron conocer su opinión respecto de la contratación con parientes y amigos por parte de Canosa. Fue después de revelar que era el presidente quien firmaba las adjudicaciones de las compras en Sidecreer.

-Lo hubiese charlado en el directorio –respondió Kupervaser cuando la consultaron qué hubiera hecho si se enteraba que el presidente contrataba con parientes y amigos.

-¿Por qué lo hubiera hecho?

-Hubiese hecho el comentario, más si se trataba de un familiar con el que se estaba contratando.

-¿Qué hubiese charlado?

-Si es cierto que tal nombre tiene vínculo con el presidente

-O sea, si se acreditaba que eran familiares o amigos.

-Pero yo no sé, no los conozco.

-Reformulo la pregunta: en el hipotético caso que usted tuviera que analizar una licitación y está probado que los adjudicatarios tienen vínculo de amistad o son familiares del presidente de Sidecreer, qué hace.

-Respondo hipotéticamente: si sabría, que nunca lo supe, hubiese charlado ese tema, y no sé si no se hacía una nueva adjudicación.

-¿Cuál es su opinión?

-Yo, personalmente, no hubiese comprado. Si es mi pariente, jamás hubiese comprado porque éticamente no corresponde.

Kupervaser, que antes de llegar a Sidecreer fue vocal del Consejo General de Educación (CGE) y también estuvo en el directorio del Instituto Autárquico Becario Provincial (Inaubepro), aseguró que cuando fue designada en la tarjeta le dijeron que no debía presentar declaración jurada de bienes, como sí lo había hecho antes. Se lo dijo el ya fallecido titular del Instituto Autárquico Provincial del  Seguro de Entre Ríos (Iapser), Jorge Mencía, cuando la convocó para ofrecerle un lugar en Sidecreer.

Kupervaser no pudo explicar cuál fue su criterio desde 2011 hasta ahora respecto de la realización del maratón de Sidecreer. Durante la gestión de Canosa, le pareció que estaba bien, que servía a la promoción del organismo, pero desde el cambio de gestión, lo dijo con esas palabras, se acordó que no, y para ahorrar gastos. Una de las empresas a las que se acudía para la logística de las maratones -la confección de remeras para los maratonistas- era de parientes del extitular de Sidecreer.

Kupervaser, como vicepresidenta de Sidecreer, admitió haber tenido poco diálogo con el presidente Canosa, que no sabía si iba a diario a trabajar, que no recuerda cuándo fue el último día del imputado en la tarjeta, y tampoco supo contar si lo echaron o renunció.

-¿Tiene experiencia en el trabajo en tarjetas de créditos? –le preguntó la Fiscalía a Kupervaser.

-No. Cuando fui convocada traté de interiorizarme

-¿Qué méritos evaluó en usted la persona que le propuso el cargo?

-Nunca me lo dijo.

Como ocurrió con el director de Ceremonial, Alberto Rufino Fernández, las reticencias de Kupervaser llevaron a la Fiscalía a intentar hacerlos incurrir en falso testimonio. No prosperó, de momento.

Antes de Kupervaser, testimonió el titular de Ceremonial, y luego los periodistas Ricardo David y Horacio Barrionuevo, quienes certificaron la veracidad de sendas notas en las que Canosa asume que quien lo designó en el cargo fue el exgobernador Sergio Urribarri, y que estaba en negociaciones en diciembre de 2015 con Gustavo Bordet para poder mantenerse en el puesto.

“Yo digo siempre que la renuncia de los funcionarios tienen que estar todos los días disponibles, no cuando hay un cambio de gestión”, dijo Canosa en una entrevista con Barrionuevo, hecha por radio RD, que fue reproducida en el salón de audiencias de Tribunales. De ese modo, la Fiscalía buscó probar que Canosa fue funcionario público mientras estuvo al frente de Sidecreer, y no presidente de la compañía privada, como pretende el imputado.

Más tarde, la abogada Constanza Bessa, delegada judicial, recordó los incidentes que se vivieron en el verano de 2017 cuando encabezó un allanamiento a la casa del hermano del extitular de Sidecreer, Carlos Canosa, en el barrio privado Santa Cándida.

El procedimiento, ordenado por la jueza de Garantías Paola Firpo, ocurrió el 20 de enero de 2017. Fueron en procura de secuestrar documentación, pero se volvieron con cuatro teléfonos celulares secuestrados.

“Hubo varios inconvenientes. Llegamos al lugar, tardaron en abrirnos la puerta. Cuando logramos que nos abrieran la puerta, la mamá del dueño de casa nos explica que el propietario no estaba. Muy enojada estaba con el allanamiento. Por eso no se logró notificarla del allanamiento.  Nos pidió que la dejáramos que llamara a otro hijo para notificar, ella no se quería notificar. Accedimos a eso”, recordó.

Y continuó: “Lo que más me acuerdo es que  en un momento se escucha un audio de whatsapp. Ella recibe un audio y lo activa antes de ponerse el teléfono en la oreja. Se escucha: ´Dejalos que entren que ya sacamos todo´. Yo lo escuché. Nos llamó la atención. A raíz de eso, hablo con los fiscales, y procedemos a secuestrar el teléfono. Logramos notificar al hermano del allanamiento, creo que Gustavoes  el nombre. Empezamos el procedimiento normalmente. Cuando le informamos a la señora le íbamos a secuestrar el teléfono, fue otro escándalo”.

En la audiencia, se reprodujo ese audio que envió Gustavo, hermano de Canosa, a su mamá, Nelly Paul: “Ya estoy yendo, quédate tranquila, no hables. Ya le avisé a Carlitos, parece que más o menos sabía. Va a ver qué hacer, pero ya saqué todo”.

Declaró después Fernando Ferrari, perito informática del Gabinete de Informática Forense del Poder Judicial, quien tuvo a su cargo peritar teléfonos secuestrados. Cuatro en total, pero de solo dos se extrajo información.

Un diálogo por whatsapp entre Canosa y su madre revela de qué modo enfrentaron las primeras sospechas de lo que después sería una causa penal.

La mujer trata a su hijo con el apócope “Juanji”.

“Ese Bechara –dice Canosa en uno de los intercambios de mensajes con su madre, refiriéndose a quien lo sucedió en Sidecreer- deber ser un incapaz o un cagón”.

En otro pasaje, habla de “un operador mediático que los manda a tirar mierda”.  El actual asesor legal de la Cámara de Diputados se refiere al periodista Daniel Enz, director de “Análisis”, como “el mugriento de Enz”.

Entonces, ya se veía venir la ola que, ahora, lo puso en el banquillo por una causa por negociaciones incompatibles con la función pública, pero que en breve lo enfrentará a otra investigación por supuesto enriquecimiento ilícito.

Las audiencias continuarán este  viernes, a las 9, y el defensor Barrandeguy adelantó que Canosa volverá a ejercer su derecho a declarar.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.