La Municipalidad de Paraná recibió una nueva denuncia contra un inspector, acusado de pedir coimas para habilitar un comercio en la ciudad.

El inspector sindicato pertenece a la Dirección de Medio Ambiente, aunque la denuncia recayó en el área de Habilitaciones del gobierno de la ciudad.

La presentación de la denuncia ante la Municipalidad fue hecha por Luciana Kriger, licenciada en Bromatología, encargada de tres locales que fueron habilitados por el Estado, pero los que recibían, de modo constante, la inspección de un inspector.

A cambio de hacer la “vista gorda”, cobraba en dinero o mercadería. Lo curioso es que los locales comerciales a los que inspeccionaba estaban en regla.

“Me siento en la obligación de denunciar este hecho”, dijo Krieger cuando se presentó el viernes, y radicó la denuncia formal por el cobro de coimas.

Se trata de tres comercios ubicados en distintos puntos de la ciudad, de capitales de empresarios de origen oriental. Un supermercado ubicado en calle Larramendi al 2300; otro en avenida Jorge Newbery al 2300; y un tercero, en División de los Andes al 1300.

Los empresarios que lograron que el municipio les habilitara sus locales son Ke Yunzhi, Chen Xiuying y Li Peng. En cada uno de los locales, aparecía el mismo inspector a realizar controles, hasta que los comerciantes decidieron consultarse entre ellos si en sus negocios ocurría lo mismo. Uno de los tres le tomó una fotografía con su celular y la viralizó.

El viernes, Krieger se presentó en la Municipalidad con una denuncia contra el inspector de apellido Aredes, que se desempeña en la Dirección de Medio Ambiente, a quien ya se le abrió un sumario administrativo. Y en los próximos días se hará la denuncia penal, según adelantó el asesor legal de la Municipalidad, Walter Rolandelli.

Ya hay un antecedente en el gobierno de la ciudad.

El hecho ocurrió el jueves 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes.

Ese día se presentó Eduardo Sunzunegui en la Dirección de Habilitaciones Comerciales de la Municipalidad de Paraná con una denuncia destinada a provocar escándalo: pidió que levantaran la clausura preventiva que las autoridades le habían aplicado al super de capitales orientales “Sonrisa”, ubicado en 3 de Febrero 656, con el argumento de que ya se le había pagado a dos empleados municipales, que identificó con nombre y apellido, para que ello ocurriera.

Sunzunegui, en representación del super “Sonrisa”, pagó $40 mil, en dos tramos de $30 mil y $10 mil. Uno de los empleados que sindicó como beneficiario del cobro sería el chofer del director de Habilitaciones Comerciales, Orlando Gómez. El relato lo hizo primero ante el propio Gómez, y después frente al secretario legal y técnico de la Municipalidad, Walter Rolandelli. Lo que ocurrió fue que Rolandelli se presentó en la Justicia y denunció el pago y cobro de coimas para conseguir el levantamiento de una clausura a un comercio.

 

El nuevo caso de coimas seguirá el mismo camino: en la Justicia.

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.