Los choferes de colectivos iniciaron este viernes un nuevo paro del transporte público de pasajeros, y esta vez instalaron todas las unidades frente al edificio de la Municipalidad de Paraná, de modo que el tránsito por los alrededores de Plaza 1° de Mayo se volvió caótico.

Sergio Groh, secretario gremial de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), dijo que la medida de fuerza se mantendrá todo el fin de semana -“Salvo que aparezca la plata”, dijo-, y vaticinó que la huelga podría extenderse hasta el miércoles.

Ese día el Concejo Deliberante podría estar reuniéndos en sesión extraordinaria para tratar un único tema: que el Aporte del Tesoro Nacinal (ATN) que solicitó la administración del intendente Sergio Varisco y que giró el Ministerio del Interior, por $5 millones, pueda ser derivado a las empresas de colectivos para que éstas lo destinan al pago de salarios.

El 30 de agosto último la Municipalidad anunció que había recibido ese ATN, y que sería girado el monto a Buses Paraná, la concesionaria del servicio público de transporte de pasajeros que integran Ersa Urbano SA y Mariano Moreno SRL. Ese fondo auxiliaría en parte el desequilibrio financiero del sistema. En realidad, la continuidad con normalidad del servicio de colectivos depende de la inyección de montos todavía mayores: según cálculos empresarios, se requiere un fondo adicional de $16 millones. Ese monto fue solicitado como parte de un fondo anticíclico por la Municipalidad de Paraná al Ministerio de Transporte de la Nación, pero de momento ese dinero no llega.

La circulación de los colectivos se vio afectada durante agosto por un larguísimo conflicto. Después de 15 días de un paro de los choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la prestación recién se retomó el miércoles 21 de este mes. El acuerdo surgió tras una negociación que llevaron adelante Buses Paraná, la concesionaria del servicio de transporte de pasajeros en la ciudad, y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes.

El paro de los choferes de colectivos, y la falta de transporte público en Paraná, se inició el martes 6, y en su transcurso los 110 mil usuarios que a diario utilizan el servicio debieron buscar modos alternativos para trasladarse. A raíz de ese conflicto, las empresas Ersa Urbano y Mariano Moreno admitieron pérdidas del orden de los $20 millones.

El paro se levantó luego de que la Provincia adelantara el subsidio de $12 millones para sostener el servicio que debía depositar a finales de agosto. Como fue un adelanto, a comienzos de septiembre se aplicará el descuento, en 2 cuotas, de ese anticipo.

Las cuentas para los empresarios cerrarían si a los $12,7 millones que aporta la Provincia, más los $5 millones que la Nación transfiere a la Municipalidad y una tarifa a $29 se le agregaría un aporte extra mensual de $16 millones.

“No sé de donde puede aparecer la plata. Pero la única forma de que se levante la medida de fuerza es que la plata esté acreditado en la cuenta de todos los trabajadores, tal como se había prometido”, dijo Groh.

El conflicto se suscitó luego de que se firmara un armisticio en la Secretaría de Trabajo entre UTA y Buses Paraná respecto del pago de los días descontados por paro. Los choferes habían realizado 5 días de huelga en julio y 15 en agosto, y los empresarios aceptar devolver los montos descontados: el 50% se iba a pagar este viernes y el resto en tres cuotas. 
Pero ese escenario se complicó: repentinamente las empresas anunciaron que no contaban con los fondos ,que el ATN que había recibido la Municipalidad de Paraná no había sido transferido a sus cuentas, y que eso sólo podría ser posible con autorización del Concejo Deliberante. Ese trámite demandará por lo menos hasta el miércoles, si hay voluntad de todas las partes. Hasta entonces seguiría el paro de los colectivos.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.