De qué modo se llegó a este punto, Paraná otra vez sin colectivos -tercer mes con conflicto, que arrancó en julio y siguió en agosto-, con choferes con medidas de fuerza por falta de pago de salarios adeudados, en medio de una negociación con las empresas agrupadas en Buses Paraná, con la Secretaría de Trabajo como árbitro, que estaba a punto de cerrarse, y de pronto todo se cae como un castillo de naipes.

“Se llega a esto de una manera muy fea”, califica Marcelo Lischet, gerente de Transporte Mariano Moreno SRL, que junto a Ersa Urbano SA monopolizan el servicio de transporte urbano de pasajeros en Paraná y la zona metropolitana. “Habíamos acordado cerrar el conflicto con los trabajadores. Fue un proceso muy complicado. Las empresas hacían un reconocimiento en base a lo que ellos reclamaban, el pago de los días caídos, que nosotros no reconocíamos. Pero llegamos a un acuerdo: se reconocía el pago de una suma no remunerativa, reconociendo que día no trabajado no se paga. Se llegó a un acuerdo en Trabajo, pero nos encontramos  con la novedad de que el ATN para pagar esa suma remunerativa no iba a llegar a nuestras cuentas para hacer el pago de lo que habíamos acordado”, explica.

En agosto,  el Ministerio del Interior  transfirió a la Provincia para ser girado a la Municipalidad de Paraná un Aporte del Tesoro Nacional (ATN) por un monto de $5 millones, que la administración del intendente Sergio Varisco previó destinar como auxilio a las empresas prestadoras del servicio de colectivos y así evitar un nuevo conflicto que pudiera poner en riesgo la continuidad del transporte público en la ciudad.

No se pudo: el conflicto otra vez apareció.

En realidad, la continuidad con normalidad del servicio de colectivos, que desde hace un año tiene a su cargo Buses Paraná, que agrupa a Ersa Urbano SA y Mariano Moreno SRL, depende de la inyección de montos todavía mayores: según cálculos empresarios, se requiere un fondo adicional de $16 millones. Ese monto fue solicitado como parte de un fondo anticíclico por la Municipalidad de Paraná al Ministerio de Transporte de la Nación, pero de momento ese dinero no llega.

La circulación de los colectivos se vio afectada en agosto por un larguísimo conflicto. Después de 15 días de un paro de los choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), la prestación recién se retomó el miércoles 21 de agosto. El acuerdo surgió tras una negociación que llevaron adelante Buses Paraná, la concesionaria del servicio de transporte de pasajeros en la ciudad, y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el gremio de los choferes.

El paro de los choferes de colectivos, y la falta de transporte público en Paraná, se inició el martes 6, y en su transcurso los 110 mil usuarios que a diario utilizan el servicio debieron buscar modos alternativos para trasladarse. A raíz de ese conflicto, las empresas Ersa Urbano y Mariano Moreno admitieron pérdidas del orden de los $20 millones.

¿Por qué ese ATN no se transfirió a las empresas? Lischet entiende que fue por “problemas internos del Municipio, un desentendimiento entre funcionarios, que es realmente alarmante, porque nos pone en medio de un conflicto que frustra las posibilidades de un acuerdo que dé solución a la ciudad en el tema transporte”.

El empresario reclamó “voluntad política” a la administración del intendente Sergio Varisco. Y por eso entendió que se debe llamar con urgencia a sesión extraordinaria del Concejo, para que el cuerpo deliberativo dé su aprobación al destino que tendrá aquel ATN. “Creo que el intendente tiene la potestad de convocar a extraordinarias, lo más rápido posible, si es posible este sábado, para que los concejales se aboquen a modificar el destino del ATN, o darle destino al ATN”, reclamó.

Lischet sostiene que si hay esa voluntad política “en 48 horas” el Concejo Deliberante puede estar sesionando. “Creo que todos los concejales son concientes de la situación, tanto del oficialismo como de la oposición”, apuntó.

Y planteó la posibilidad de que Varisco firme un decreto ad referendum del Concejo Deliberante y redireccione el destino del ATN. “Nosotros sugerimos ese camino: que se firme un decreto del intendente,  ad referendum del Concejo. Y que se haga lo más rápido posible, con la presencia de los presidentes de los distintos  bloques”, propone el titular de Mariano Moreno.

“Pero hay que tener voluntad política de hacer las cosas”, plantea. “El intendente tiene que tomar riendas en el asunto. La ciudad no puede estar sin servicio. Nadie puede hacer oídos sordos”, subrayó.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.