Los campings de los distintos sindicatos y también las quintas se han convertido en el lugar escogidos para las fiestas privadas de los fines de semana en la ciudad. Esos lugares se alquilan para organizar fiestas, a las que se accede previo pago de una suma de dinero.

Todos los fines de semana inspectores de la Dirección de Habilitaciones de la Municipalidad realizan controles rutinarios y de fiestas clandestinas. En forma corriente se utiliza la ordenanza  que prohíbe el expendio de bebidas alcohólicas a menores de 18 años. En algunos lugares, a pesar de las sanciones y las clausuras, las fiestas clandestinas continúan.

Es el caso del camping de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), ubicado sobre Avenida Don Bosco, en la zona del Seminario de Paraná.

“El Estado está para garantizar el funcionamiento de los lugares habilitados, y actuar sobre los que no están habilitados”, dice Fabián Rueda, del área de Habilitaciones de la Municipalidad de Paraná. “Entre noviembre y marzo logramos que el 90% de las fiestas clandestinas no se realicen, claro que con la repulsa de los chicos que habían ido con la intención de quedarse celebrando toda la noche”, dice Rueda.

El funcionario explicó que en los últimos tiempos la modalidad de organizar fiestas privadas sin habilitación en quintas y campings de los sindicatos ha cobrado auge. “Ya se está tornando una modalidad, y se realizan estas fiestas sin ningún tipo de condiciones de seguridad. Y por supuesto sin habilitación”, señaló.

Los frecuentes operativos de la Municipalidad, contó Rueda, han logrado disminuir sensiblemente la existencia de ese tipo de convocatoria, aunque reconoció que hay un lugar que a pesar de las intimaciones y las clausuras sigue dando cabida a las fiestas clandestinas: se trata del camping de ATSA.

“Ya se habló con el Juzgado de Faltas y con la Secretaría Legal de la Municipalidad de Paraná para pedir la inhibición del camping de ATSA”, adelantó Rueda.

-¿Qué significa que se lo va a inhibir?

-Que no se le va a permitir más usar el salón del camping para fiestas privadas debido a los reiterados incumplimientos. Se lo ha intimado, se le han hecho actas, los vecinos llaman cada fin de semana alertando por los ruidos.  No sólo que el lugar no está habilitado sino que ponen la música a un volumen excesivo, que provoca los reclamos de los vecinos.

 

 

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.