El cartel sobrevive de campañas pretéritas. Está a un costado. Ubicado en un lugar casi imperceptible. Cerca de una puerta oxidada y un cesto de basura. El cartel concientiza sobre el dengue, pero es probable que ya no concientice de nada. Pero está ahí. Como están los carteles que invitan a leer la Biblia, como está el cartel que dice que hay que golpear y esperar, como está el cartel de la sandwichería. Está ahí.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.