El domingo por la noche, un grupo de estudiantes de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), sede Santa Elena, tomó las instalaciones de la casa de estudios en rechazo a un fallo judicial que dispuso la inmediata reincorporación del profesor Alfredo Ismael Benítez, quien meses atrás había sido suspendido por el consejo directivo, a raíz de una serie de denuncias por mal desempeño y reiteradas inasistencias.

El 27 de abril, un fallo judicial encendió la polémica y el inmediato rechazo estudiantil. Fue cuando el vocal de Juicio y Apelaciones Nº 7, Gustavo Pimentel, hizo lugar a una acción de amparo que interpuso el docente contra la suspensión dictada por la Facultad. La resolución judicial dejó sin efecto esa medida y, por lo tanto, el profesor quedó habilitado para volver a su puesto de trabajo. La Facultad tomó dos decisiones: acató el fallo de primera instancia y lo apeló, para que otro juez se expida sobre el asunto.

Sin embargo, preocupados por la situación, los estudiantes tomaron las instalaciones de Uader Santa Elena en un fuerte rechazo al docente que hace meses denunciaron ante las autoridades. A pesar de la lluvia, los universitario montaron una carpa en la sede y enarbolaron dos consignas: “Que él vuelva es decadencia” y “Juicio académico ya”.

Consultado al respecto, el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Jorge Noriega, dijo que acatarán la decisión judicial y que proseguirán con los pasos para sancionar al docente.

“A raíz de varias denuncias de estudiantes respecto a ausencias y faltas a prácticas, llegó la situación al consejo directivo de la Facultad y éste decidió que se lo iba a separar del cargo a la par que se hacía un juicio académico”, explicó.

“Elevamos estas actuaciones al rectorado de la Universidad, para que se proceda con el juicio académico. A raíz de esta situación, el docente presentó un amparo a la Justicia y la Justicia entendió que hasta tanto se resolviese la situación del juicio, no podía ser suspendido en el cargo”, puntualizó Noriega.

En ese sentido, señaló que esta situación derivó en la toma de la sede por parte de los estudiantes, en rechazo a la resolución judicial. “Entendemos que esta medida tiene ese sentido, de mostrar su disconformidad con la sentencia judicial, no así con nuestro proceder”, subrayó.

Por último, el decano refirió que van a acatar el fallo judicial, a pesar de no estar de acuerdo. “Nosotros no podemos desconocer el fallo judicial; aunque a ese fallo lo hemos apelado. Ahora estamos esperando una instancia del tribunal superior para decidir sobre el tema. Es una situación que tiene que resolverse en una instancia diferente al de la nuestra. Desde el decanato y el consejo ya hicimos lo necesario para resolver la situación”, manifestó.

Postura de los estudiantes y una alternativa al conflicto


María de los Ángeles Campodónico, vocal del centro de estudiantes de Santa Elena, contó que el jueves 3 de mayo una asamblea de estudiantes de la carrera de Tecnología y Granja y Producción Avícola decidió tomar la sede en rechazo a la reincorporación del docente.

“Lo que pedimos es que sea hagan valer nuestros derechos como estudiantes. Como medida, en el hipotético caso de que la Justicia falle nuevamente a su favor, no vamos a entrar al aula”, dijo y aclaró que apoyan la determinación de las autoridades de Uader ya que “escucharon nuestro pedido para remover al profesor”.

Este lunes por la noche, la coordinación general de la sede de Uader acercó a los estudiantes la propuesta surgida desde el decanato: conformar cátedras paralelas y titularizar a los siete docentes que suplían en el cargo a Benítez. De esa manera, las autoridades buscan que quede a elección de los alumnos a cuál comisión asistir y, además, cumplirían con el fallo judicial que repuso en el cargo al docente cuestionado.

Antes esa posibilidad, los estudiantes elevaron una nota al Consejo Directivo solicitando la titularización de los nuevos docentes y la conformación las comisiones paralelas, a fin de evitar asistir a las clases del profesor que está cerca de un juicio académico ejemplar.

Causa judicial


Alfredo Ismael Benítez comenzó a ser denunciado en 2015, y dichas quejas de estudiantes y algunos colegas fueron suficientes para que el consejo directivo de la Facultad de Ciencia y Tecnología lo suspendiera preventivamente sin goce de haberes. La decisión emanó de ese órgano de cogobierno universitario el 23 de marzo de este año mediante la resolución Nº 066/18.

Ante la sanción, el docente llevó el caso a la Justicia a través de un recurso de amparo contra la Facultad, con el fin de que se declare nula la resolución. A cargo de la presentación estuvieron los abogados Domingo Ignacio Rodríguez y Roberto Fabián Alsina.

En el fallo al que tuvo acceso Entre Ríos Ahora, surge que el docente manifestó que ingresó a la Facultad en mayo de 2013 y que ganó concursos para las materias de Didáctica General, Metodología de la investigación, Sociología de la Educación, Taller de Investigación de la Enseñanza de la Educación Tecnológica, entre otras; y que tomó dos cátedras en la Tecnicatura Universitaria Avícola por designación directa.

En ese marco, el docente dijo que no fue notificado del proceso en su contra y que recién se enteró de todo lo actuado cuando el consejo directivo dictó la sanción el 23 de marzo de este año. Benítez expresó que el procedimiento fue irregular, puesto que no se le corrió vista para defenderse. De modo que consideró que se violó el artículo Nº 155 del Estatuto Académica Provisorio de la Uader, que establece que, previo aviso al denunciado, se debe convocar a una sesión especial con ocho días de anticipación.

A su tiempo, con asistencia letrada, el decano de la Facultad, Jorge Noriega, se opuso a la acción interpuesta por el docente. En primer lugar, negó que haya ingreso en mayo de 2013 por haber ganado concursos y especificó que su entrada fue de forma interina, es decir, sin haber pasado por concurso. En términos vulgares, ingresó a dedo por la anterior gestión en la Facultad.

Más tarde, Noriega defendió la sanción que dictó el órgano de cogobierno universitario, por entender que se cumplieron los requisitos exigidos para este tipo de trámites especiales.

Enseguida, recordó que el 13 de marzo de este año el Coordinador Administrativo de la Sede Santa Elena expuso las razones para iniciar el proceso investigativo. En una sesión ordinaria del Consejo Directivo detalló que en 2017 el docente debía cumplir con 94 días de clases, pero que faltó 56 veces. De modo que sólo asistió en 38 oportunidades.

Además, Noriega indicó que “no presentó los proyectos de cátedra, no presentó en debida forma su declaración jurada, no cumplió con los horarios dictados intentando pautar horarios distintos, ello sin mencionar de las denuncias de los propios alumnos quienes dicen no sentirse acompañados por el profesor y que ven imposibilitados la culminación de sus estudios en virtud de las continuas inasistencias de Benítez”.

Qué dijo el juez


El juez Gustavo Pimentel, como se sabe, falló a favor del docente y anuló la suspensión sin goce de haberes que había dictado la Facultad. El magistrado entendió que la casa de estudios no tiene la facultad de cortar el pago del salario, y recordó que el Estatuto de la Uader especifica que ante inasistencias docentes se pueden aplicar descuentos.

Remarcó que si bien el dictamen tiene un carácter precautorio, “no por ello no deja de afectar derechos de raigambre constitucional, como lo es el patrimonial y el alimentario”. En ese sentido, señaló que la ley aplicable es la Nº 9.755, del Marco de Regulación del Empleo Público de la Provincia, y que en su articulado no contempla “una fórmula que faculte a la suspensión de un empleado sin goce de haberes, mientras se sustancie el sumario”.

En ese marco, el magistrado sostuvo que “si bien es cierto que se ha aportado prueba suficiente sobre las reiteradas inasistencias del actor a su lugar de trabajo, ello cimentará, en todo caso, un eventual apartamiento definitivo, mas no lo hace en lo que refiere a la necesidad precautoria, ya sea para esclarecer los hechos a investigar o por la incompatibilidad de su permanencia”. Es decir, la suspensión del pago podría recaer sobre el docente recién cuando se sustancia el juicio académico.

“En el caso que aquí nos ocupa, las inasistencias injustificadas, reiteradas no evidencian riesgo alguno para el proceso disciplinario; y tampoco parece que ello sea incompatible con el servicio que presta Benítez, máxime si se tiene en cuenta el carácter de interino de éste y que existiría una información sumaria en trámite desde el año 2015 por hechos que en parte coinciden con los enrostrados en la resolución  Nº 66/18, todo lo cual no ha influido en que siga siendo designado al frente de las cátedras a casi tres años vista”, señaló Pimentel.

Por otra parte, consideró que la Facultad “posee a su alcance herramientas suficientes para evitar cualquier erogación sin contraprestación” y citó el artículo 116 del Estatuto Académico Provisorio de la Uader, que establece cuánto se le descontará a los docentes que falten a sus clases sin justificación.

Por esa razón, el juez anuló la suspensión preventiva sin goce de haberes, ya que se vulneraron los derechos alimentarios y patrimoniales del profesor.

 

 

 

Gonzalo Núñez

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.