El operativo nacional de evaluación Aprender, que este martes 3 se realiza en todas las escuelas del país, no cuenta con el acompañamiento del principal sindicato de los docentes en la provincia, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer).

A nivel provincial, la conducción del sindicato ha dicho  que reconoce “la importancia de la evaluación como parte del proceso educativo y de nuestro trabajo cotidiano en las escuelas”, pero a la vez advirtió “que las pruebas estandarizadas y la aplicación masiva de dispositivos de evaluación, desde el Ministerio de Educación de la Nación, no se acercan a los sentidos formativos que desde las pedagogías críticas y el conocimiento construido como gremio le asignamos a la evaluación de los aprendizajes”.

“Sabemos por experiencia acumulada y múltiples referencias en otros países que estos operativos buscan impactos mediáticos sociales que desgasten nuestra tarea docente mostrando resultados que no consideran contextos, culturas institucionales,  trayectorias ni procesos, centrando la mirada en supuestos rendimientos y desempeños de estudiantes y docentes que no dan cuenta de la realidad educativa y social en la que se inscriben y que no se vinculan con políticas que atiendan a las necesidades o promuevan de manera compleja la solución de los mismos”, observó.

Ahora, se sumó la seccional Uruguay de Agmer, que expresó su rechazo a “la implementación del operativo nacional de evaluación Aprender”.

“Como lo venimos sosteniendo desde Agmer y desde nuestra Ctera, la evaluación del sistema educativo nacional debe abordarse como una política nacional, enmarcada en un proyecto que involucre a instituciones, actores educativos y a la comunidad educativa, quienes deben ser participantes y productores de conocimientos y estrategias”, señaló el sindicato.


“Entendemos la evaluación como un proceso democrático, que contemple las necesidades y los tiempos de cada alumno, de cada institución, y su comunidad, lo cual está muy lejos de estas pruebas estandarizadas que son usadas como parámetros de excelencia o fracaso escolar de los estudiantes o las instituciones educativas.
Estos operativos van claramente a contramano de los procesos que llevamos adelante en nuestras aulas, donde la evaluación es en todo momento, de carácter formativo, contribuyendo como una instancia más del aprendizaje, siempre teniendo en cuenta los contextos socio económicos y la realidad de cada una de nuestras escuelas”, señaló Agmer Uruguay.

Y agregó: “Una simple prueba preformateada, externa a nuestro sistema de educación, que no contempla el proceso de enseñanza de los docentes y el aprendizaje de los estudiantes, contextualizando realidades escolares disímiles y particulares no es una prueba de calidad sino que sus objetivos son claramente otros.
Reiteramos el rechazo a este tipo de dispositivos y a su vez defendemos a la evaluación como una práctica participativa que nos ayuda a la toma de decisiones, como herramienta de transformación y que contribuya a la mejora en el aprendizaje de nuestros estudiantes”.

 

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.