El cura Juan Diego Escobar Gaviria podría ver limitados sus movimientos de prosperar la petición para que se le imponga una prisión domiciliaria. Sobre ese pedido está trabajando el abogado Mariano Navarro, que este jueves se constituyó en querellante de la causa por los abusos en Lucas González, que tiene como único imputado al sacerdote de origen colombiano.

Frente al juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, se sentaron el abogado Navarro, los defensores de Escobar Gaviria, Juan Pablo Temón y Milton Urrutia, y el fiscal Federico Uriburu. Fue un trámite formal, de no más de 20 minutos. Aunque ese hecho podría derivar en diferentes medidas procesales que limitarían la libertad de  movimiento de la que hasta ahora goza el cura.

Escobar Gaviria está siendo investigado por la Justica por la comisión de  abusos en perjuicio de cuatro menores, ocurridos mientras fue párroco de San Lucas Evangelista, de Lucas González.

Escobar Gaviria ejerció como cura en Lucas González desde 2005 y hasta finales de octubre de 2016, cuando fue apartado por decisión del arzobispo Juan Alberto Puiggari. Fue después de que dos monjas del Colegio Castro Barros San José presentaran una primera denuncia por un caso de abuso en perjuicio de un nene de 11 años. El caso comenzó a tramitarlo el defensor oficial, Oscar Rossi.

Ese primer caso es el de R, hijo de Silvia Muñoz, la mujer que más férreamente impulsa la investigación sobre el sacerdote. Después, apareció el caso de A, un joven mayor de edad. Los dos primeros quedaron caratulados como promoción a la corrupción agravada. Siguió el caso de S, que se caratuló como abuso sexual grave; y finalmente el de G, promoción a la corrupción agravada.

Los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina, que se pusieron al frente de la investigación, ya han acumulado suficiente prueba y los testimonios necesarios como para elevar la causa a juicio. No obstante, aguardarán las medidas procesales que pedirá el querellante. Lo más probable es que Navarro solicite medidas de restricción para el cura Escobar Gaviria, tras los últimos hechos de amenaza y agresiones que ha sufrido una de las víctimas en Lucas González.

La sospecha que existe en los Tribunales es que el cura, a pesar de las prohibiciones que le impuso la Justicia, sigue manteniendo contacto con los exmonaguillos de Lucas. El 17 de noviembre de 2016, el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, ordenó a Escobar Gaviria “la prohibición de acercamiento y de todo tipo de contacto” con los denunciantes.

Ahora, después de haber estado prófugo de la Justicia, recluirse sin avisar a nadie en la Casa Padre Lamy, en la ruta 11, camino a Diamante, y alojarse en un departamento particular en Oro Verde, el sacerdote fijó domicilio en la sede de la Cruzada del Espíritu Santo, en Paraná, en calle Comandante Espora al 500. Pero goza de libertad de movimiento. Y en función de ello, el abogado Navarro analiza por estas horas la posibilidad de pedir la prisión domiciliaria del cura, de modo de que no entorpezca la investigación ni pueda tener alguna influencia sobre los testigos de la causa.

El querellante ya puso en conocimiento a la Justicia de los últimos incidentes de los que fue víctima uno de los denunciantes de Escobar Gaviria.  Pero también hay hechos que podrían constituir “bullying” en perjuicio de las víctimas que ejercerían personas allegadas al cura. La suma de esos incidentes podría motivar al abogado Navarro a peticionar que le impongan algunas restricciones al cura.
De la Redacción de Entre Ríos Ahora.