Hay clima de malestar en el barrio Toma Nueva, ese barrio con bordes indefinidos, con perfil de barrio cerrado y habitantes de buen pasar. A decir verdad, la zona se ha ido poblando, y el urbanismo ha ido corriendo la zona de monte chato. Pero la urbanización avanzó sin los servicios mínimos, sin la atención necesaria, y por eso ahora los vecinos se han puesto a reclamar más cercanía de parte de las autoridades. Se lo piden al intendente Sergio Varisco y al gobernador Gustavo Bordet. Y lo dicen a través de pasacalles. ¿Conseguirán atención?

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.