El arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, podría ser citado a declarar en la Justicia como testigo en la causa por abusos que se sigue en los Tribunales de Nogoyá al cura Juan Diego Escobar Gaviria.
Puiggari, de bajo perfil en los casos de abuso que involucran a otros miembros del clero paranaense –Justo José Ilarraz, causa en la que se amparó en la prerrogativa de testimoniar por escrito, y Marcelino Moya, investigación en la que reclamó celeridad a la Justicia, ya que se dijo sentirse “injusto” al mantenerlo alejado de la Iglesia—, en cambio, ha demostrado ahora, con Escobar Gaviria, un inusual protagonismo.
En principio, fue el primero que supo del caso de un nene de 11 años, exmonaguillo de la Parroquia San Lucas Evangelista, de Lucas González, que denunció haber sido abusado por el párroco. La denuncia fue presentada ante el defensor oficial, Oscar Rossi, por las monjas del Colegio Castro Barros San José. No bien la Justicia estuvo al corriente de los hechos, Puiggari viajó a Lucas González, y le ordenó a Escobar Gaviria que abandonase la parroquia, que dejara la ciudad y buscara refugio en una casa religiosa, alejado de los denunciantes.
Desde que la causa empezó a ser instruida por los fiscales Federico Uriburu y Rodrigo Molina, Puiggari se ha mostrado cercano, y hasta resuelto a dejar que la Justicia haga, y por eso Escobar Gaviria tuvo que procurarse la defensa por sus propios medios, que ahora ejercen los abogados Milton Urrutia y Juan Pablo Temón.
El último movimiento del arzobispo ocurrió el martes, en medio del vendaval de lluvia: viajó a la noche a Lucas González, y se entrevistó con Silvia Muñoz, la mamá del nene de 11 años, protagonista de la primera denuncia contra Escobar Gaviria. Allí, frente a la mujer, le admitió que el cura ahora suspendido es un “pedófilo manipulador” y que es también “la manzana podrida”.
La estrategia parece clara: Escobar Gaviria ha quedado solo, y Puiggari procura poner distancia de la investigación penal que lo roza al cura y lo involucra de forma grave. La investigación judicial es contundente: el sacerdote, otrora famoso sanador, carga con cuatro denuncias por abuso, y la investigación se encamina hacia el pedido de elevación a juicio oral, en febrero próximo.
Por eso, el fiscal Uriburu analiza muy concienzudamente citar a Puiggari para que declare, y aporte lo que sabe sobre el caso Escobar Gaviria. El arzobispo ha dado muestras de que tiene algo para contar, y lo dejó en claro en la charla que mantuvo el martes con la madre de una víctima. Ahora, resta esperar si estará dispuesto a contar todo lo que sabe en los Tribunales de Nogoyá.

Al menos ya dijo que Escobar Gaviria es un “pedófilo”. En los Tribunales de Nogoyá están interesados en que aporte datos sobre esa aseveración tan contundente.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.