A las puertas de un juicio oral que pondrá en el banquillo a uno de los tres miembros del clero que carga con gravísimas acusaciones de abuso de menores, el arzobispo de Paraná, Juan Alberto Puiggari, decidió crear una “Comisión Arquidiocesana para la Protección de los Menores”.

La mentada comisión amanece cinco años después de el primer escándalo de abusos a menores pusiera a la Iglesia Católica de Paraná contra las cuerdas. En septiembre de 2012, la Justicia abrió de oficio una causa contra el cura Justo José Ilarraz, exprefecto de disciplina en el Seminario Arquidiocesano de Paraná, a quien la curia había investigado en 1995, pero de lo cual nunca fue informado ningún tribunal, ningún juez.

El 13 de noviembre comenzará el juicio oral a Ilarraz, y entonces toda la cúpula eclesiástica, desde 1983 para acá, deberá ir a testimoniar a Tribunales: Estanislao Karlic, Mario Maulión y el propio Puiggari. Ilarraz tiene siete denuncias por abusos.

Pero antes que Ilarraz, otro cura, Juan Diego Escobar Gaviria, irá a juicio. Será el 22 de agosto, en el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay. A Escobar Gaviria le espera una acusación por cuatro casos de pedofilia.

Mientras, la Justicia tiene que definir las fechas del juicio oral al tercer sacerdote con causa en los tribunales: Marcelino Ricardo Moya.

Un decreto firmado por Puiggari en 2017 –el caso Ilarraz se conoció en 2012; el de Moya, en 2015; el de Escobar Gaviria, en 2016– dispone la constitución de la denominada “Comisión Arquidiocesana para la Protección de los Menores”.

“Esta comisión –indicó oficialmente la curia– tiene como objeto principal proponer acciones para definir, orientar e implementar en la Arquidiócesis políticas de prevención de abusos sexuales a menores de edad y adultos vulnerables y de acompañamiento pastoral a quienes denuncien haber sufrido este tipo de delitos”.

La coordinación de esa comisión  estará a cargo de María Inés Franck,   socióloga y politicóloga egresada de la Pontiticia Universidad Católica Argentina y especialista en bioética; junto a ella estará a María Paula Nesa y  Pablo Folonier.

“La creación de esta comisión responde al pedido del Papa Francisco a las iglesias particulares de manifestar responsabilidad en cuanto a la protección de los menores y adultos vulnerables en la iglesia”, justificaron desde el Arzobispado.

 

 

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.