Nogoyá tiene enraizado su nacimiento a la vida religiosa.

La ciudad festeja este 16 de julio los 237 años de su fundación, y su fundación es la creación de la primera capilla en honor a la Virgen del Carmen, declarada así patrona de la ciudad.

Pero las últimas noticias que han tenido como protagonista al clero católico en Nogoyá no se han  constituido en buenas nuevas para el rebaño que pastorea el arzobispo de Paraná Juan Alberto Puiggari.

En agosto de 2016 estalló el escándalo del Monasterio de la Preciosísima Sangre y Nuestra Señora del Carmen, de la orden de las carmelitas descalzas, que derivó en la condena a 3 años de prisión, el 5 de julio pasado, a la expriora Luisa Ester Toledo, luego de que la Justicia la hallara culpable del delito de privación ilegítima de la libertad agravado.

Ese mismo año, en octubre, el sacerdote Juan Diego Escobar Gaviria, párroco de san Lucas Evangelista, de Lucas González, fue denunciado en los Tribunales por abuso y corrupción de menores, y en setiembre de 2017 condenado a 25 años de prisión. Escobar Gaviria fue confesor de las carmelitas.

Este 2019 volvió a sacudir los cimientos del catolicismo el escándalo sexual que rodeó a quien hasta el último 10 de junio fue párroco en San Ramón Nonato, de Nogoyá, Carlos Benavidez, ahora enviado a cuarteles de invierno tras la virlación de chats en los que ofrecía sexo a cambio de dinero. Dos hombres ventilaron esos hechos de la vida privada en la Justicia, aunque finalmente en Tribunales se decidió su archivo ante la inexsitencia de delito. De igual modo, la curia decidió abrir una investigación canónica a Benavídez.

Otro miembro del clero cuyo nombre ya forma de un expediente judicial es Hubeimar Rua Alzate, miembro de la Cruzada del Espíritu Santo, que estuvo destinado en Lucas González pero que luego recaló en Colombia: un joven de 19 años lo acusó de haber abusado sexualmente de él cuando era menor de edad y formaba parte del grupo de monaguillos de la parroquia san Lucas Evangelista.

Revestido de un trabajo que parecía ponerlo a distancia de todos esos hechos, el jefe de la Iglesia de Paraná, Juan Alberto Puiggari, visitará este martes Nogoyá para participar de los festejos patronales.

Los festejos comenzará a las 0, con el canto del feliz cumpleaños en el camarín de la Virgen en la Basílica Nuestra Señora del Carmen, y continuarán con misas a las 6 (de hombres y jóvenes), a las 8, a las 9 (de niños), a las 10,30, presidida por el arzobispo Puiggari, con el cierre a las 14,30 que incluirá la tradicional procesión.

 

Historia


La tradición cuenta que en julio de 1782 el presbítero Fernando Andrés Quiroga y Taboada, párroco de San Antonio de Gualeguay, comienza con la construcción de una capilla en este solar perteneciente a su jurisdicción parroquial. En dicha capilla expone para la veneración de los vecinos una imagen de la Virgen del Carmen que, el propio religioso aseguró,  “fabriqué y adorné con mis propias manos”.

La madera que utilizó procedía del monte lugareño. La imagen es la más antigua de Nuestra Señora del Carmen en Entre Ríos, considerándose la única reliquia de la fundación de esta ciudad que desde su comienzo, y por muchos años, se llamó Carmen de Nogoyá y Nuestra Señora del Carmen. Es por eso que su pueblo siempre la consideró su fundadora y madre.

El 16 de julio de 1953, el arzobispo de Paraná, monseñor Zenobio Guilland, efectuó por sí mismo la coronación arquidiocesana.  El 21 de julio de 1966, siendo arzobispo de Paraná monseñor Adolfo Tortolo, el papa Pablo VI concedió la gracia de la coronación pontificia, mandando coronar a la imagen en su nombre, ceremonia que fue realizada por el nuncio apostólico monseñor Humberto Mozzoni el 16 de julio de 1967, con una corona de oro realizada con alianzas y otras joyas de oro donadas por los fieles.

Fue Tortolo, además, quien pidió al Vaticano la creación de la Basílica Nuestra Señora del Carmen, petición que Pablo VI aceptó  el 15 de julio de 1967, cuando concedió el título de basílica menor. Sólo las cuatro basílicas de Roma tienen el título de basílica mayor. Las demás basílicas del mundo se llaman basílicas menores.

 

 

Foto: Arzobispado de Paraná

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.