El viernes 30 de marzo de 2014, el exgobernador Sergio Urribarri firmó, en El Pingo, un acuerdo con el entonces ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, un convenio marco que le permitiría a Entre Ríos la llegada de fondos por $304 millones para obras de infraestructura eléctrica.
Regía entonces el congelamiento tarifario –que se extendió hasta diciembre último—y la Nación había dispuesto una serie de medidas de financiamiento a los estados provinciales para sostener la tarifa y, además, permitir el desarrollo de obras de infraestructura.
“Siempre estamos a disposición de la provincia y ahora firmamos un convenio muy importante en materia energética que amplía aún más el horizonte que nos planteaba el convenio de convergencia tarifaria, así que estamos muy contentos”, dijo De Vido aquella vez en El Pingo.
Las obras comprendidas en ese proyecto, incluían: línea Salto Grande-Concordia (segunda terna), longitud 13 kilómetros, ampliación de barras en estación transformadora Salto Grande y construcción de campo de línea en estación transformadora Concordia, línea alta tensión en Villa Elisa, construcción de una línea de 25 kilómetros 132/33/13,2kV completa, línea alta tensión y estación transformadora y distribuidores Colón (segunda etapa), construcción de una línea de 4,3 kilómetros, tres distribuidores en 13,2kV, segunda etapa ET 132/33/13,2kV. En tanto, el Plan Verano 2015 comprende la realización de obras de distribución y transmisión en puntos de saturación y la compra de equipamientos y materiales, adquiridos y provistos por Enersa.
De todo eso, aparentemente, poco y nada se hizo, y por eso el diputado Alberto Rotman (Cambiemos) acaba de presentar un pedido de informes en la Cámara Baja para saber cuál fue el destino de aquel acuerdo.
Rotman también quiere saber si el convenio comprendía, entre otros, la compra de los siguientes vehículos: 8 camiones chicos; 15 pick ups; 1 camión mediano; 7 furgones chicos; 2 camionetas chicas; y 1 furgón dual. Y si las obras efectivamente se hicieron, y si los $304 millones llegaron..
Los dos, Urribarri y De Vido, después de haber dejado la función pública, vienen con un panorama complicado en la Justicia. El exgobernador está investigado por supuesto enriquecimiento ilícito y por negociaciones incompatibles con la función pública por la contratación de obras y servicios durante la Cumbre de Presidentes del Mersocur, de diciembre de 2014.
De Vido, en tanto, acumula tres procesamientos.
Está procesado acusado de estrago culposo, agravado por el resultado de muerte y lesiones” por la tragedia ferroviaria de Once.
A ese procesamiento, se sumaron uno por la compra de trenes a España y Portugal, y otro por haber omitido renegociar los contratos ferroviarios. Pero, además, es investigado por enriquecimiento ilícito, fue indagado por desvíos de fondos en el proyecto Sueños Compartidos, enfrenta un caso por supuestos sobreprecios en la importación de gas y está, junto con Cristina Kirchner, en la lista de los ex funcionarios que el fiscal Gerardo Pollicita pidió indagar acusados de haber favorecido a Lázaro Báez con contratos multimillonarios de Vialidad Nacional.
El diputado Rotman, al preguntar sobre el destino de aquellos $304 millones, dice que de no haberse ejecutado la obra anunciada, “estaríamos en presencia de otro fraude político, como uno más de los que están saliendo a la luz”.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora.